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10 sept 2019
La Torre Ještěd (Liberec) y el Castillo de Sloup v Čechách (República Checa)
De camino entre el P.N. Krkonoše y el P.N. de la Suiza-Checa, hicimos parada en Liberec, para visitar el símbolo de esta ciudad, la Torre Ještěd, situada en el monte del mismo nombre, a 1.012 m. de altitud.
Liberec es una ciudad situada al norte de la República Checa, y además es la capital de la región del mismo nombre; es la quinta ciudad del país en extensión y se encuentra a pocos kilómetros de Alemania y Polonia siendo un importante enclave en las comunicaciones por tren y carretera en esta zona.
La Torre Ještěd se encuentra a unos seis kilómetros del centro de Liberec y sirve como una atracción dominante en la ciudad, y se puede llegar a ella bien por carretera o bien utilizando el teleférico que se puede coger al pie de la montaña.
8 sept 2019
Reserva natural nacional de SOOS y Františkovy lázně (República Checa).
Continuando nuestro viaje por Chequia, de camino a Praga y después de dejar Karlovy vary, hicimos un par de paradas. Una de ellas para visitar la Reserva Natural Nacional de SOOS y otra para visitar Františkovy lázně, otra de las localidades integrantes del triángulo de los balnearios más afamados de Bohemia occidental, junto a Karlovy vary y Mariánské lázně.
La primera parada fue en la Reserva Natural Nacional de SOOS, a la que llegamos temprano, a muy buena hora, y apenas había público, así que pudimos ver tranquilamente los dos museos didácticos que se encuentran justo antes de iniciar el recorrido señalizado, uno de ellos con exposiciones-paneles sobre la 'Historia de la Tierra' (a nivel geológico), paleontología, reproducciones de gran tamaño de los cuadros de Zdeněk Burian y réplicas de saurios prehistóricos a tamaño natural; el otro museo está relacionado exclusivamente con el mundo de las aves, de la ornitología, distribuido en dos plantas donde podemos ver una gran cantidad de aves disecadas en el interior de vitrinas y distintos paneles informativos.
3 sept 2019
Karlovy Vary (República Checha).
En el trayecto entre Hřensko, en el Parque Nacional de la Suiza-Checa (noroeste de Chequia) donde pasamos un par de noches y Praga, hicimos parada en la ciudad Karlovy Vary, donde nos quedaríamos un día, para así poder disfrutar de un recorrido por esta ciudad de forma tranquila, sin los agobios de los tours que vienen desde Praga para estar unas horas, o una mañana y después regresar de nuevo a la capital.
Karlovy Vary es una ciudad en la que al menos lo que es su parte turística, su centro histórico, puede recorrerse perfectamente dando un paseo, siguiendo el curso del río Teplá que nos servirá de hilo-conductor, ya que en sus alrededores, ya sea en una u otra orilla, es dondese encuentran los puntos más importantes de esta pequeña, coqueta y turística localidad.
Esta ciudad balneario es la capital de la región del mismo nombre, dentro de la región histórica de Bohemia (Bohemia occidental), y forma parte del triángulo de las ciudades con aguas curativas, junto a Mariánské Lázně y Františkovy Lázně, siendo las tres, bonitas localidades envueltas por grades y frondosos bosques, de las que Karlovy Vary es la mayor de ellas.
El nombre de esta ciudad proviene según la leyenda popular, de cuando allá por el año 1358, encontrándose Carlos IV, emperador del sacro imperio romano-germánico, de caza por esta zona persiguiendo a un ciervo, dio la casualidad que su perro de caza encontrara un manantial de aguas calientes en el lugar donde ahora se asienta la ciudad.
Karlovy Vary bien merece una visita, no solo por sus bellos edificios históricos que se encuentran por todo su centro histórico y turístico, la mayoría de ellos del s.XIX, cuando tuvo su mayor auge, pasando por ella grandes personalidades buscando sus aguas curativas, convirtiéndose así en un lugar de encuentro de pensadores, compositores, artistas... procedentes de Alemana, Rusia y en general de países centroeuropeos, porque si por algo es famosa esta ciudad es por sus balnearios y fuentes termales, basta decir que cuenta con más de 80 manantiales de agua caliente, en las que el agua emana entre 30⁰ y 73⁰, y de entre todos estos manantiales, sólo 12 se utilizan con finalidades curativas, aunque también se suele decir en plan humorístico, o quizás no tanto, que hay otra fuente o manantial curativo más, la que sería la número 13 y que no es otra que la planta donde se produce el Becherovca, el célebre licor de hierbas de Chequia ("realizado con raíces, especias y aproximadamente veinte tipos de hierbas obteniendo como resultado un sabor ligeramente amargo, fabricándose en esta ciudad desde 1807 bajo estrictas recetas aún secretas").
1 sept 2019
Prachovské Skály ("Las Rocas de Prachov") y Jičín (República Checa).
En la zona a la que llaman el "Paraíso de Bohemia" o "Paraíso Checo", declarada geoparque por la UNESCO en 2005, y más concretamente a unos 6 km de la localidad de Jičín, se alzan las Rocas de Prachov (Prachovské Skály), un romántico y pintoresco laberinto de formaciones de piedra arenisca. En 1933, el área fue declarada reserva natural y en 2002 la reserva se unió al Área de Paisaje Protegido del Paraíso de Bohemia.
23 ago 2019
Parque Nacional Krkonoše (República Checa) - Sendero de la amistad checo-polaca.
“El sendero de la amistad checo-polaca hace referencia a un sendero en las Montañas de los Gigantes (Krkonoše) en la frontera entre ambos países, en el que durante los años de la dictadura comunista existía cierta 'permisividad', y donde la gente que llegaba no necesitaba un pasaporte, con un carnet de identidad nacional era suficiente para poder moverse por este sendero”.
El recorrido que realizamos por el “sendero de la amistad checho-polaca” tuvo su punto de partida en el parking del hotel “Spindlerova Bouda”, desde donde cogeríamos un sendero que se adentra en Polonia, pero situado en la misma frontera con Chequia, por el que llegaríamos hasta la cima del Sněžka, una cima dividida entre los dos países, y que con sus 1.602 metros es el pico más alto de Chequia; con posterioridad nos dirigiríamos hacia el sur, dejando a nuestras espaldas Polonia y adentrándonos en Chequia antes de llegar al hotel de montaña “Luční bouda”; desde aquí, tras un breve tramo por zona de praderas, emprenderemos un largo descenso por sendero irregular que nos conducirá a las profundidades del valle, hasta llegar a Špindlerův Mlýn.
Las predicciones meteorológicas se fueron cumpliendo... noche de lluvia y truenos. A las 7 de la mañana, al levantarme y mirar por la ventana de la habitación, veo las cimas del monte que rodean la zona donde se encuentra el hotel completamente cubiertas, mucha humedad en el ambiente y una tenue e incesante lluvia que seguía cayendo... no era la mejor mañana para subir a la montaña, y menos aún cuando no había previsión de que pudiera abrir a lo largo del día, así que arriba en la montaña, el tiempo podría estar más desagradable... ¡mal día de senderismo!... al menos eso es lo que se vaticinaba.
¡Al mal tiempo, buena cara!... y ya que estábamos donde estábamos, y a saber cuando volveríamos a estar por aquí otra vez, había que intentarlo, aunque no se disfrute igual, así que tocaba desayunar fuerte, recoger la mochila y el chubasquero para entorno a las 9 de la mañana salir del hotel hacia la parada del bus de línea, a unos 300 metros, porque hoy no nos desplazaríamos en la furgoneta, sino que cogeríamos el bus local que nos llevaría al inicio de la ruta, en un recorrido de unos veinte minutos.
Mientras estuvimos esperando al bus, la lluvia nos regaló una pequeña tregua, sin embargo, durante el trayecto hasta el punto de inicio de la ruta, y a medida que íbamos ganando altura, a través de las ventanas veíamos como de nuevo el agua hacía acto de presencia.
El bus para en el parking junto a un hotel “Spindlerova Bouda”, que se encuentra prácticamente en la línea divisoria que separa Polonia de Chequia, aunque queda del lado checo. El hotel está en la montaña, solitario, no hay ningún pueblo a su alrededor pero si una estación de esquí al lado.
Justo bajar del bus y ya tenemos que colocarnos los chubasqueros, parapetándonos en la zona del parking. No era una lluvia fuerte, más bien leve, fina, de las que cuando te quieres dar cuenta ya estás empapado, pero a eso había que sumar algo de viento y que estábamos a unos 1.200 metros, así que lo mejor era ponerse en marcha cuanto antes y entrar en calor, algo que no tardó mucho en ocurrir, porque prácticamente abandonar el parking del hotel cogemos un camino-senda empedrado, en lado polaco de la frontera, en subida, con fuerte repecho inicial, con piedras mojadas y resbaladizas, así que lo mejor era ir por las zonas de tierra mientras fuera posible.
22 ago 2019
Parque Nacional Krkonoše (República Checa) - Senderismo por el nacimiento del río Elba.
"El Parque Nacional de las montañas de Krkonoše (abreciado KRNAP) es una de las zonas naturales más valiosas de Europa Central, dentro de las las montañas más altas de la República Checa (entre las regiones de Liberec y Hradec Králové), representando un mosaico único de ecosistemas que se han conservado aquí como recuerdo de su lejano pasado glacial. Un bonito paisaje con altas laderas de montañas, crestas planas, prados alpinos con flores multicolores y grandes tremedales donde reina la montaña checa más alta, Sněžka o 'Montaña Nevada' (1.602m). Debido a su carácter único, la sierra más septentrional de Europa Central fue declarada parque nacional en 1963, limitando a su vez, con el parque nacional Krkonoše de la vecina Polonia, siendo incluido en 1992 por la UNESCO en la lista de reservas de la biosfera.
Los montes Karkonosze se encuentran en la división de la vertiente hidrográfica europea, separando las vertientes del mar Báltico y del mar del Norte". [Texto extraído de la web de turismo de la Repúlica Checa]
Situación del P.N. Krkonoše, en la República Checa.
Dentro de los dos días de marcha senderista que teníamos previsto en el Parque Nacional Krkonoše, en las Montañas de los Gigantes, el primero de ellos y al que me refiero en esta entrada del blog fue un recorrido circular con incio y fin en Špindlerův Mlýn, buscando el nacimiento del río Elba.
El río Elba (Labe, en checo), es uno de los principales ríos de la Europa central y el segundo más largo de los que desembocan en el mar del Norte, tras el Rin. Nace en el norte de la República Checa, a 1.386 m de altitud, en la vertiente meridional de los Montañas de los Gigantes, y tras discurrir primero en dirección sureste y virar al noroeste, desemboca cerca de Hamburgo en el mar del Norte.
El itinerario de esta ruta senderista circular, de unos 16 km de longitud, de dificutad baja y cuyo track podéis consultar en este enlace, es el siguiente: desde Špindlerův Mlýn al pico Medvědín (1.235 m.) en telesilla, y después hacia el Mirador Šmídova (Šmídova vyhlídka) - Vrbatova bouda - Búnker - Cascada del Pancava (Pančavský vodopád) - Hotel 'Labská bouda' - Nacimiento del río Elba (Pramen Labe) - Hotel 'Labská bouda' - Cascada del Elba (Labský vodopád) – Valle glaciar del Elba - Špindlerův Mlýn.
21 ago 2019
Senderismo por el Parque Nacional de la Suiza Checa o Suiza Bohemia (República Checa).
Esta entrada va dedicada al Parque Nacional de la Suiza Checa o de la Suiza Bohemia (en checo: P.N. České Švýcarsko), bueno, más bien a un recorrido senderista circular por este parque que muestra la esencia de él, aunque son muchos más los recorridos que se pueden hacer y los sitios que se pueden visitar, pero quizás éste sea uno de los más característicos y también el más transitado, porque tiene uno poco de todo y todo muy atractivo.
El Parque Nacional de la Suiza Checa, se encuentra en el noroeste de la República Checa, en Bohemia del Norte (de ahí que también se le llame P.N de la Suiza Bohemia) y fue creado el 1 de enero del año 2000, siendo el más reciente de los cuatro parques nacionales con los que cuenta este país. El parque es una continuación de su vecino Parque Nacional de la Suiza Sajona (Sächsische Schweiz), es Alemania, declarado como tal diez años antes, en 1990, por lo que es obvio pensar que el nombre de Suiza Checa deriva de su predecesor Suiza Sajona, y estos curiosos nombres son gracias a “dos pintores suizos del siglo XVIII que, cuando vieron este caos de las Montañas de roca arenisca del Elba esculpido caprichosamente por el viento y el agua, se sintieron en su tierra natal; Adrian Zingg y Anton Graff reprodujeron la singularidad de sus paisajes y captaron su luz, una luz siempre presente en aquellas obras románticas repletas de escarpes, callejones y torres de rocas entre mesetas volcánicas rodeadas de bosques de pinos y hayas”.
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