Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

En la subida al Toubkal (4.167m).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con Sepúlveda (Segovia) de fondo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

En el corazón de las Villuercas, entre Navaluengas y Guadalupe.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Saliendo del refugio Lepiney.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con los Pirineos de fondo, bajada desde el Monasterio San Juan de la Peña a Jaca.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña sur, con la alcazaba de Reina bajo la tormenta de fondo.

Sierra Nevada

Cima del Mulhacén en Febrero (3.478 m).

El Danubio en bici (Serbia)

Tramo serbio de las Iron Gates.

Ruta por las Hurdes

Panorámica del Meandro de Melero sobre el río Alagón (en las cercanías de Riomalo de abajo).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

En la cima del Toubkal (4.167m).

La Costa Atlántica Francesa.

Normandía (Batería de Longues).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta entre Garganta-Hervás-Gargantilla.

Travesía por Gredos.

Con el Circo de Gredos de fondo, desde el mirador de los Barrerones.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Puerto de La Panamera (Sierra de Ávila).

Ruta de los Contrabandistas, circular desde Oliva de la Frontera.

Paraje del Molino de las dos Piedras, junto al río Ardilas.

Travesía por Gredos.

Salvando las aguas de la Laguna Grande.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Castillo Loarre (Huesca, prepirineo).

Ruta por la Sierra de Tentudía.

Monesterio-Aguafía-Castillete-Monesterio.

Circular por Peñalara.

Junto a la Laguna de los Pájaros después de bajar del pico Peñalara.

Al Mulhacén en bici.

Cima del Mulhacén en Agosto (3.478 m).

Ruta del Rey Jayón.

Aproximación a la alcazaba de Reina, con la vistas de la campiña sur a la derecha.

La Costa Atlántica Francesa.

Peine del Viento (San Sebastián).

Ruta por las Hurdes.

Tramo: Embalse del Cerezal-El Gasco-Tramo de bajada hacia la alquería de la Fragosa.

Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Tramo de senda pronunciada en los Pirineos.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En los alredores de la Peña de Francia (Salamanca).

Ruta del Rey Jayón.

La Sierra de San Miguel bajo la tormenta.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Vistas de Oporto desde la Catedral.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruta "Nacimiento del río Borosa", tramo de la "Cerrda de Elías".

Tras las huellas de Anibal Barca (Valencia - Roma).

El Vaticano (Plaza de San Pedro).

Ruta por la Sierra de Aracena.

Ruta entre Alájar y Fuenteheridos.

Subida al Mulhacén desde la Vereda de la Estrella.

Junto a la Laguna de la Mosca (2.900m).

Ruta por la Sierra Grande de Hornachos.

Hornachos a los pies de las ruinas de su castillo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Castillo de Lacalahora (Granada).

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

En el Veleta, con el Mulhacén y Alcazaba de fondo.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Claustro del Monasterio San Juan de la Peña, suroeste de Jaca (Huesca).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En la subida a la Peña de Francia.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña desde la bajada de Reina.

La Costa Altántica Francesa.

En las murallas de Dinan (Francia).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta: Garganta-Hervás-Gargantilla.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Con la Hoz del Río Agua de fondo.

Ruta Guadalcanal-Llerena.

Cima de la "Capitana".

Ruta de los Contrabandistas (Oliva de la Frontera).

Parte alta del paraje del 'Molino de las dos Piedras', junto al río Ardilas.

Ruta por Portugal.

Castillo de Marvao y alrededores.

La Costa Altántica Francesa.

Saliendo de La Rochelle (Francia).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruda del nacimiento del Borosa, tramo incial de la ruta.

Ruta de los Celtas.

Zona de los molinos.

La Costa Altántica Francesa.

Acantilados de Etretat (Normandía - Francia).

Ruta por el P.N. de la sierra de Cazorla.

Zona de túneles previa a la zona del nacimiento del río Borosa.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Por tierras del Quijote, los molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por Gredos Central.

Remontando la Garganta del Pinar.

Ruta de "Peñas Blancas".

Tramo de las "Minas de Tierrablanca".

El Danubio en bici (Alemania).

Castillo de Werenwag en el P.N. del Alto Danubio.

Ruta por las Hurdes.

Cruzando un puente típico sobre el río Malvellido.

De Zalamea (Badajoz) a París...

En la ermita románica de Tiermes (ciudad celtíbera), Montejo de Tiermes (Soria).

El Danubio en bici (Hungría).

Budapest, con el edificio del Parlamento de fondo.

Ruta de los Molinos y el "Donde nace".

Ruta entre las localidades de Arromolinos y Montánchez.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Chozo de piedra en las cercanías de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Subida al "Collado de la Pariera" desde Navezuelas.

Ruta por la Sierra de Gredos.

En la cima del Morezón, con el circo de Gredos de fondo.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Menhir de Almendres.

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Collado de las Cinco Lagunas y alrededores desde la Laguna de Majalaescoba.

El Danubio en bici (Alemania).

Saliendo de Gutenstein y del P.N. del Alto Danubio.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Panorámica desde la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

El Danubio en bici (frontera alemana-austriaca).

Vistas a orillas del Danubio.

P.N. de Grazalema (Cádiz).

Inicio de la ruta por el Pinsapar.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

La subida y bajada del Toubkal (4.167m), vista desde el collado de Tizi-n-Tadat (3.800m).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

En la zona de Covao d'Ametade, en el Valle Glaciar del Zêzere.

Sierra de Gata (Acebo).

Ruta Verde de la cascada de la Cervigona.

Picos de Europa (Asturias).

El 'Naranjo de Bulnes' desde el collado Pandébano.

El Danubio en bici (Alemania).

Vistas de Passau, al salir en dirección a Austria.

Ruta de "Los Pilones" (Valle del Jerte).

Tramo inicial de subida a "Los Pilones".

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

El grupo en la bajada del Toubkal (4.167m).

Ruta de Isabel la Católica (Cañamero-Guadalupe).

Vistas desde la subida al 'Melonar de los Frailes'.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Refugio de "Los Labradillos", en el descenso de la Garganta de Gredos.

La Costa Atlántica Francesa.

El Valle del Loira, camino de Nantes (Francia).

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños, con las cimas de Gredos nevadas al fondo.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Aldea en el valle de Assamt, en la bajada del collado de M'Zik.

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

Con el Mulhacén y la Alcazaba de fondo, en la subida al Veleta (3.395m).

Monfragüe, recorrido por la ruta amarilla.

Camino hacia el Mirador de la Tajadilla.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Vistas desde la cima del Toubkal (4.167 m).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Crónlech de Almendres.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Vistas en la subida a la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Cimas bañadas por el sol naciente, en la subida al Toubkal (4.167m).

El Danubio en bici (Alemania).

Cruzando uno de los muchos puentes de madera en los inicios de la ruta.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Cimas del macizo de Tazarhart vistas desde una aldea en el valle de Assamt al amanecer.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Desierto de Tabernas, hacia Fort Bravo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Bosque en la bajada hacia la ermita mudéjar del Humilladero.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Subiendo por una senda en la pared, entre el refugio Lepiney y el collado Tizi-n-Tadat.

Travesía circular por el P.N. de Grazalema.

Panorámica desde la subida al 'Puerto de las Palomas' desde Zahara.

Junto a la cascada del Calderón (Valle del Jerte).

Camino Real, de Navaconcejo a Piornal.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Llegando al collado Tizi-n-Tadat (3.800m).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Argamasilla de Alba (Celda de Miguel de Cervantes).

Panorámica del embalse García Sola (Puerto Peña).

Subida a la Cueva de la Mora y a las antenas.

De Zalamea (Badajoz) a Paris...

Junto a Notre Dame le Grande, Poitiers (Francia).

Ruta por la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes.

Vistas en la bajada de la Portilla de las Batuecas (Salamanca).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Abadía de Brantôme, distrito de Périgueux, (Aquitanaia - Francia).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

Alcovoço, en la Sierra de la Estrella.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Junto a los molinos de Mota del Cuervo (Cuenca).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Cruzando el Tajo en barco, con Lisboa de fondo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Cazorla, ermita a las afueras.

La Costa Atlántica Francesa.

En la duna de Pilat (Aquitania, Francia).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

En la plaza del populo, Baeza (Jaén).

La Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Buscando el sendero de bajada hacia Ansó.

Camino Sanabrés o del sudeste (Caminos de Santiago).

Descansando junto a un hórreo en Cea.

Castillo de Almorchón y alrededores.

Subida al pico Tiros (La Serena, Badajoz).

Monfragüe, recorrido por la ruta roja.

Puente del Cardenal, camino de la Fuente del Francés.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Segovia desde la Veracruz, con la alcazaba de fondo.

Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

Mostrando entradas con la etiqueta Huelva. Mostrar todas las entradas
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18 feb 2018

Sederismo: Arroyomolinos de León - Los Bonales - Tentudía - Monesterio (subida a los techos de Huelva y Badajoz).

En esta ocasión no hemos tenido problemas con las “monterías”, y hemos podido realizar el recorrido previsto sin ningún tipo de problemas, y sin tener que buscar un recorrido alternativo, como ocurrió hace unos meses cuando estuvimos también por esta zona.

Recorrido lineal, con subida a los “techos” de Huelva (Bonales occidental, 1.055 m.) y de Badajoz (Tentudía, 1.112 m.), y entre ambos, otro pico de mil, Bonales oriental, con 1.059 m. (aunque éste pertenece a Extremadura). Ruta exigente a nivel físico en su primera parte, hasta llegar al Monasterio de Tentudía, después todo es bajar hasta Monesterio, realizando un total de poco más de 20 km.

3 nov 2017

Senderismo: Arroyomolinos de León - Picos de los Bonales - Pico la Buitrera - Arroyomolinos de León


En principio la ruta a realizar era una ruta circular, pero como al término de la misma teníamos previsto ir a la Feria de la Castaña en Cabeza la Vaca, los que quisieran, podrían elegir la opción de hacer una ruta lineal entre Arroyomolinos y Cabeza la Vaca, cogiendo el desvío a la izquierda en el camino de subida hacia “La Buitrera”.

El bus salía a las 7:30 de Llerena, dirección a Arroyomolinos de León, punto de inicio de la ruta, y para la realización de la misma nos llegamos a juntar  un grupo de 26 personas.

Un café rápido y a las 9:05 ya empezamos a callejear por el pueblo, pasando por su iglesia parroquial, para al poco coger un camino hormigonado donde se inicia la subida hacia los Bonales, aunque no es una subida constante, porque la parte primera es la más dura, aunque con desniveles que se sobrellevan bastante bien, para después enlazar tramos donde se alternan falsos llanos y pequeñas subidas.

El inicio, como he dicho antes, es por un camino hormigonado, en perfecto estado, flanqueado por paredes de piedra, que conduce hacia el cementerio del pueblo, en lo que creo que se llama el “Camino de los olivos”, y es que hasta el cementerio el cultivo del olivo es el predominante, para después ver zonas en las que se mezclan olivos y encinas, y por último, justo cuando termina bruscamente el camino hormigonado y comienza otro empedrado de forma irregular, pero más bonito y agradable, aunque también más exigente, es cuando nos adentramos en zonas de encinas y alconorques, por este bonito camino que sigue flanqueado por paredes de piedras a la antigua usanza, pasando por zonas de umbría, en las que al hacer una pequeña parada para reagruparnos todos, y mirar atrás, tenemos unas bonitas vistas de Arroyomolinos al fondo, comprobando lo que hemos subido en tan poco tiempo...

 

 Tramo de subida empedrado de firme irregular...

Llegamos a un alto, en completa umbría a esta hora de la mañana, donde termina la primera parte de la subida, que hasta este punto siempre ha sido constante, sin respiro. A partir de aquí ya se van alternando tramos suaves, llanos o en ligera bajada, con tramos de subida, y también desaparece el camino empedrado para continuar por caminos y sendas de tierra, siempre flanqueados por paredes de piedra, entre encinas y alcornoques.

 Una breve parada para reagruparnos, a partir de este punto el recorrido se torna más suave.

Al llegar a lo que se conoce como el Puerto de la Gila, hay una bifurcación y tomamos el camino de la derecha que sigue en ligera bajada, en una zona bonita para caminar, aunque por desgracia todo está muy seco después de estos años escasos en precipitaciones, y en especial éste en el que nos encontramos.

La ligera bajada por la que transitábamos termina cuando cruzamos un pequeño túnel de vegetación por el que se cruza el arroyo de las Vegas, que al igual que la fuente de Agua Alta se encuentra, por desgracia, totalmente seco, a diferencia de en otras ocasiones en que ASTOLL ha venido por aquí, donde según me cuenta José Ángel, se vieron en dificultades para pasar dicho arroyo por lo crecido que iba.

Justo cruzar el arroyo giramos bruscamente a la izquierda, y comienza un tramo de subida en lo que sin duda es el tramo más bonito de la ruta, las encinas y alcornoques dejan paso a los castaños que nos rodean por completo y es que afrontamos la subida del castañar del Cerro de la Encina

 Subida en umbría al Cerro de la Encina, entre castaños, hojarasca y paredes de piedra.

El camino, ahora con firme de piedras de forma irregular y en ligera subida, continua flanqueado por las paredes de piedra, con el arroyo a nuestra izquierda en los inicios, y con suelo en ocasiones cubierto de hojarasca ocre, muy seca, a modo de alfombra, se nota la falta de agua, de humedad, del colorido otoñal de los castaños, una pena porque el recorrido por este tramo es muy bonito a pesar de los pesares, con el aliciente extra de que a esa hora la luz se filtra entre el bosque de castaños creando bonitos efectos y juegos de luces y sombras.

Llegamos a un collado, un alto, donde hay una clara bifurcación, a la izquierda el camino que deberíamos tomar más tarde, una vez que regresemos de la subida a los picos de los Bonales (el de Huelva con 1.055 metros es el techo de esta provincia, y a unos 400 o 500 metros se encuentra el otro pico, pero éste ya en tierras extremeñas, con 1.062 m.). Hacemos una para para unirnos de nuevo todo el grupo porque la subida cada uno la hace a su ritmo, y después  continuamos rectos, en ligera bajada, pero tan solo unos pocos metros, porque pronto aparece otra bifurcación, donde cogemos ahora a la izquierda, con un camino-senda más estrecho, con zonas de túneles de vegetación, pero tenemos que parar en seco porque el camino aparece cortado con cintas y un cartel pegado a un árbol que avisa que hoy precisamente, sábado 28 de octubre, se prohíbe el paso por el tema de las monterías, y eso que días antes, previendo que podía darse esta situación y puesto que ya nos ha pasado en alguna que otra ocasión en otros sitios, José Ángel se puso en contacto con el Ayuntamiento de Arroyomolinos de León para asegurarse de que no íbamos a tener este problema en el recorrido que teníamos previsto hacer y para más inri, le contestaron que no habría monterías ese día, así que ¡la cara de gilipollas que se nos quedó fue de aupa!; desconocemos si a partir de ese punto es término de Arroyomolinos o de otra localidad vecina, pero en todo caso sería una zona colindante y es raro que un ayuntamiento de un pueblo de apenas mil habitantes desconozcan este hecho, así que más que informarnos lo que hicieron fue desinformarnos...

En el desvío a los Bonales, justo cuando tuvimos que darnos la vuelta por el tema de las monterías, el camino se hace senda entre túneles de vegetación.

Bueno, no podemos hacer otra cosa, no podemos arriesgarnos a seguir y que se escape algún tiro por ahí, así que a falta de unos 3 km para llegar a las cimas de los Bonales, nos tenemos que dar la vuelta y seguir por el desvío que antes había comentado y que ahora nos coge a la derecha.

A partir de aquí andamos por un tramo llano, por la falda de un cerro, con buenas panorámicas a nuestra izquiereda, hacia el sur, divisando algunos pueblos de la Sierra de Aracena dentro del manto verde de la dehesa.

Después de una corta bajada por pista y en umbría, giramos a la derecha por un pequeño puente, para desde aquí continuar en ligera subida hacia el merendero que se encuentra junto a la carretera entre Cabeza la Vaca y el Monasterio de Tentudía.

 Tramo de ligera bajada por camino cómodo, antes de llegar al merendero.

Una pequeña parada para tomar un tentempié y unos frutos secos y continuamos con el tramo de subida al pico Buitrera, aunque lo más exigente de esta subida está solo en la parte final. 

 
A mitad de este tramo de subida a la Buitrera, llegamos a un cruce, donde a la izquierda sale un camino en perfecto estado por el que se llega a Cabeza la Vaca, así que algunos que no quieren subir a la Buitrera, eligen este camino y así tener más tiempo de disfrutar de la Feria de la Castaña.

La otra parte del grupo seguimos rectos por una especie de callejón, y pronto afrontaremos la parte más exigente de esta subida, sin ser tampoco nada del otro mundo, aunque esto dependerá del estado físico con el que se encuentre cada uno.

El camino siempre bien marcado, hasta que cruzamos una vaya que debemos abrir y cerrar por si hay ganado suelto, y unos metros después, cuando acaba una pared de piedra que hay a nuestra derecha, dejar el camino bien marcado y girar a la derecha para subir rectos los últimos 500 metros aproximadamente, hacia la cima de la Buitrera, a veces por sendas difuminadas entre el pasto, a veces por un pequeño tramo de callejón, y finalmente entre encinas diseminadas aquí y allá y entre flores de azafrán silvestre (Crocus nudiflorus) llegar a la cima de la Buitrera (1.021 metros), con un vértice geodésico que se encuentra tras las ruinas de una pequeña casa, mientras sobre nuestras cabezas sobrevuelan un grupo de unos veinte buitres... ¡no es de extrañar el nombre que tiene este pico!...


Últimos metros de subida a la Buitrera.

Tras las ruinas de esta pequeña casa, se encuentra el vértice geodésico de La Buitrera, 1.021 m.



Azafrán silveste (Crocus nudiflorus) con un estilo y tres estambres, con su estilo ramificado y con un tallo, a diferencia de la Quiameriendas (Merendera montana) que está a ras de suelo, sin tallo visible, además de tener tres estilos y seis estambres y seis tépalos libres mientras que en el azafrán están soldados en la base. Mentras la Quitameriendas nace en terrenos pobres y secos, el Azafrán silveste lo hace en bosques de caducifolios y sus lindes,  sobre todo en hayedos, robledales y quejigales y en las etapas de sustitución de estos bosques (matorrales y prados). Tienen en común que florecen en otoño, tras las primeras lluvias del fin del verano, cuando los dás van achicando y las tardes son más cortas.

Tras las típicas fotos de rigor, toca ahora bajar por el mismo camino por el que habíamos subido, hasta llegar de nuevo al merendero. En este punto, giramos a la derecha para continuar por carretera durante poco más de 500 metros, hasta que cogemos un desvío a la izquierda, por el que seguiremos en bajada pronunciada por una pista que se antoja insulsa, algo aburrida, y monótona, hasta llegar a las cercanías de Arroyomolinos, donde podemos ver a nuestra izquierda en el cauce del arroyo, ahora completamente seco, las ruinas de algunos molinos que sin duda darían nombre al pueblo. Antes en la bajada, también divisamos a nuestra derecha, la torre del Castillo del Cuerno, uno de los puntos intermedios de una de las rutas que ASTOLL hizo el año pasado por el sur de Extremadura.

De esta ruta, para mi gusto, me quedo sin lugar a dudas con la primera parte, la subida en general hasta los Bonales, pero sobre todo el tramo de la subida de castañar del Cerro de la Encina; y con lo que menos me quedo, lo que menos me gustó, el tramo de bajada desde la carretera hasta llegar a la zona de los molinos de Arroyomolinos.

Terminada la ruta, montamos en bus y directos a la feria de la castaña de Cabeza de la Vaca, donde nos esperaban el resto de compañeros, y donde disfrutamos del “tercer tiempo” que dirían los aficionados al rugby.

12 nov 2014

Senderismo: Sierra de Aracena (Alájar-Peña Arias Montano-Castaño del Robledo-Galaroza-Fuenteheridos)

Aunque algo tarde, creo esta nueva entrada para dejar constancia de una ruta senderista que realicé el mes pasado por la Sierra de Aracena, con los ASTOLL. Una muy buena ruta, una de las mejores rutas que se pueden realizar y sobre todo en otoño, al menos para mi, desde el puesto de vista del entorno natural, porque prácticamente todo el recorrido, unos 17 km, transita por bosques de castaños y robles melojos, al margen de bosque de ribera junto a los ríos, además y como a mi me gusta, por caminos estrechos, caminos flanqueados por vetustas paredes de piedra cubiertas de musgo, senderos estrechos cubiertos de un manto de hojarasca ocre con su característico sonido al pisarla, auténticos túneles de vegetación que hacen que en muchos tramos de la ruta, a pesar de que el día lucía un sol radiante, fuéramos completamente a la sombra, y además, una ruta apta para todo tipo de público porque en cuanto a dificultad física podríamos calificarla de baja, si además le añadimos que es época de recogida de castañas y que puedes ir recolectándolas por el camino, y sin olvidar que es también época de setas y que esta zona es propicia para ellas... ¿qué más se puede pedir?... pues si, se puede pedir aún algo más, como hacer la ruta un mes más tarde para ver el bosque con una mirada diferente, verlo bajo la otoñada y si es después de una época de lluvias mejor, porque a pesar de la zona que es, siempre la recordaba muchos más húmeda de lo que estaba, de hecho, apenas vimos rastro de setas, ni buenas ni malas ni regulares.

 Transitando por los senderos rodeados de castaños y robles...


Si bien es cierto que no fuimos en plena otoñada, al menos coincidimos con la feria del jamón en Aracena, y unido al día espectacular en cuanto a sol y temperatura, hizo que el ambiente que se respiraba fuera grandioso, no sólo en Aracena, sino en cualquiera de los otros pueblos por los que pasábamos, mucho sevillano, que les coge cerca, pero también muchos pacenses, porque al igual que nosotros, otro grupo senderista y bastante numeroso, como los de Almendralejo, también andaban por allí, aunque ellos hacían la ruta circular, mientras que nosotros hacíamos una ruta en línea, prácticamente coincidíamos, excepto el último tramo que es el que cierra el círculo.

La ruta, una de las clásicas: “Alájar - Peña Arias Montano - Castaño de Robledo – Galaroza – Fuenteheridos”, aunque hay muchas por este P.N. de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, unas como ésta, donde todo el recorrido transita por bosques de robledales y castaños, otras por zonas de dehesas, otras que mezclan ambos, y en todas, bonitos pueblos que conservan ese aroma serrano en sus construcciones, buen sitio para pasar un fin de semana, y sino que se lo pregunten a los sevillanos...

 Bosques, ríos y una vegetación exuberante es lo que podemos encontrarnos durante todo el trazado de esta ruta.

No voy a hablar mucho de la ruta a pesar de que es una de las mejores en cuanto a la práctica del senderismo para estar en contacto con la naturaleza, aunque como siempre digo, desde mi punto de vista, y la razón de ello es porque ya he estado por aquí en bastantes ocasiones, tanto con la bici de montaña en compañía de mi grupo de Sevilla, los “Toros Bikers”, con los que tan buenos momentos he compartido y tanto me han enseñado, como de senderismo con mi amigo Nando, ahora en Austria, demasiado alejado de esta zona y este clima, al que sin duda echa de menos... aunque claro, de todo eso hace ya mucho tiempo, quizás doce o trece años de la última vez que estuve por esta zona haciendo una ruta con la bici de montaña, con un trazado similar al de esta ruta, dejando los coches en Aracena y siguiendo por caminos y senderos por Linares de la Sierra, Alájar, la Peña, Castaño del Robledo, Galaroza, Valdelarco, los Marines y de nuevo Aracena, o haciendo alguna variante por Santa Ana y Jabugo, aunque menos tiempo aún, unos cuatro o cinco años, que estuve haciendo una ruta cicloturista, por carretera, en plena época navideña por esta Sierra de Aracena y por la cuenca minera onubense, e incluso el año pasado también estuve de senderismo por esta sierra, pero justo en el extremo más occidental, en Encinasola, ya junto a la frontera portuguesa....

Así que supongo que es por esto por lo que no voy a hablar en demasía de esta ruta. Distinto sería si hubiera sido la primera vez que la hiciera o estuviera por esa zona, pero como no es así, no tengo esa capacidad de asombro o de sorpresa o al menos no tanta como alguien que no esté acostumbrado a rutas de este tipo y la haga por primera vez y sobre todo bajo una otoñada... De cualquier forma me sirvió para recordar, para añorar otros tiempos, para disfrutar del entorno y de buenos amigos a los que algunos llevaba sin ver desde el mes de mayo cuando estuvimos haciendo una circular por Peñalara, y para recrearme, junto a ellos, con la gastronomía lugareña, degustando unos exquisitos platos de setas acompañados de unas cervezas bien merecidas después de la ruta...

 Mercadillo otoñal en Fuenteheridos
Balcón florido en Fuenteheridos

Haciendo esta ruta he tenido sentimientos de nostalgia y “morriña”, recordando viejos tiempos, cuando venía por aquí en invierno, y ya va casi para veinte años, ¡uff que mayor se va haciendo uno!, con mi amigo Nando, en nuestra época venteañera, cuando por aquella época no existía o no pegaba tan fuerte eso del senderismo, o mejor dicho, cuando el senderismo era salir al campo, perderse en el monte, en la sierra, como aquella célebre frase entre el mundo de los geólogos que dice que “para un geólogo, la vida es una excursión al campo”. Eso lo que hacíamos nosotros, ir a la sierra, al monte, al bosque, perdernos... cuando eso del senderismo no era una moda sino un sentimiento, una razón de ser, cuando entonces no existía el famoso GPS o era algo prohibitivo, cuando no teníamos tanta información como hoy en día con internet, ahora que cualquiera puede consultar cualquier cosa en su móvil on-line, en directo, cuando nos orientábamos con uno de los típicos mapas del ejército escala 1:50000 y una brújula a lo sumo, cuando eso del 'gore-tex' sonaba aún muy 'pro', muy élite, cuando no estaba el “Decathlon” para vestirte de arriba a bajo e ir de punta en blanco, luciendo modelito, con lo último en zapatillas o camisetas térmicas, que en ocasiones más que salir al campo parece que uno está asistiendo a un desfile de la pasarela Cibeles, cuando la mochililla que llevábamos era la misma con la que íbamos en bici a la universidad, que lo mismo servía para un roto que para un “descosío”, cuando no existían los teléfonos móviles de hoy que más que teléfonos parecen ordenadores y lo mismo te hacen fotos que te graban vídeos, que te llevan la ruta marcada en GPS o te dicen las calorías que vas gastando y la velocidad que llevas, cuando en el mejor de los casos, tenías móvil pero la cobertura se iba al internarnos en la sierra, cuando todo lo más que tenías por cámara de fotos era alguna cámara desechable que comprábamos a media el día antes (seguro que muchos no saben ni qué es eso o les suena a chino) para 20 o 30 fotos porque no había dinero para más, hasta que empecé a trabajar y compré mi primera reflex, pero aún así, el revelado costaba un pico, y uno siempre intentaba hacer un foto o un par de ellas, de algún sitio que te gustara, buscando que quedara lo mejor posible... hoy no, o todo da igual, todo vale, 'barra libre', sea con una cámara digital o con el móvil, el personal dispara a diestro y siniestro, da igual el encuadre, la luz, si sale cortado o de cuerpo entero, y así, en cualquier ruta es fácil que alguien te haga 100 o 200 fotos, muchas de ellas iguales unas a las otras, sin comentarios de ningún tipo que muestren lo que se está viendo o lo que es, o lo que intentas tu ver en el momento de la foto, y después lo suben al facebook o a cualquier otro sitio, y te atiborran de fotos que seguro ni siquiera se molestan ellos en ver antes, porque sino digo yo que harían una selección de las mejores y después las subirían, pero no, te suben 'a saco' todo, y claro, si eso lo multiplicas por cada uno de los que van a la ruta, te encuentras con tropecientas fotos, similares, buenas, malas o regulares, y en muchas lo que se observa es el afán de estar, de posar, de hacer una foto en cada árbol, en cada fuente, en cada puerta porticada, en cada arco, en cada piedra que resulte distinta y exponerla rápidamente para que todo el mundo sepa donde estoy y esperar de paso los comentarios y respuestas, en lugar de compartir y sentir el entorno, y claro, después de ver 15 o 20 fotos, al final te acabas aburriendo y ya pasas de seguir viéndolas, ¡total, va a ser más de lo mismo!.... como dicen algunos de los que están dando la vuelta al mundo y llevan muchos años viajando “hoy en día se conjuga el verbo viajar como estar, o mejor, como mostrarse en un lugar”, o como mejor comenta Álvaro Neil, el biciclown en una de sus reflexiones viajando en bici dando la vuelta al mundo: “Muchas veces he visto turistas llegar a un lugar, a una puesta de sol, o situarse ante unas imponentes ruinas y, antes de disfrutarlas, de tratar de abarcarlas con la mirada, las fotografían. Hay una urgencia por dejar testimonio de lo vivido más que por vivir, por contarlo en un blog a los amigos. A veces incluso antes de que ocurra algo. Se viaja para contarlo y se llega antes de salir”... ufff, totalmente de acuerdo.

Por todo esto, amigo Nando, si lees este artículo, decirte que va por tí, y por todo lo que hemos podido sentir y disfrutar juntos con lo poco o mucho que hemos podido realizar en aquella época, y también con lo que no hemos podido llevar acabo, con los planes que se quedaron sobre la mesa de alguna cafetería de Sevilla, en alguna que otra tarde de sábado tomando café, o con los viajes de otros conocidos que compartíamos y que nos ponían los dientes largos, con nuestras primeras incursiones invernales en la montaña, cuando disfrutábamos de la naturaleza, cuando nos sorprendíamos con cualquier cosa cual chiquillo al ver los reyes magos, como aquel día de invierno bajando del Mulhacén, antes de pasarlo tan mal días después ¿te acuerdas?, cuando de pronto no se nos ocurrió otra cosa que sentarnos sobre la nieve, con la boca abierta, viendo el espectáculo que teníamos ante nuestros ojos al ver las nubes y la niebla entrando y saliendo por la zona del refugio del Poqueira bajo las montañas nevadas, sin decir palabras,... "Y alli arriba, en la soledad de la cumbre, entre los enhiestos y duros peñascos, un silencio divino, un silencio recreador", que diría Miguel de Unamuno cuando trepaba por las cumbres de Gredos. ... ¡Dios, aun tengo esos retazos de recuerdos en la memoria sin necesidad de cientos de fotos!... decía un alpinista francés, Maurice Herzog, “No es más quien más alto llega, sino aquel que influido por la belleza que le envuelve, más intensamente siente”.

Termino esta entrada en el blog, donde más que hablar de esta bonita y majestuosa ruta, me ha servido de reflexión y de pensar en voz alta, con una cita de Jean-Jacques Rousseau: "Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: La Naturaleza", lamentablemente, algunos se obcecan en no ver este libro, aunque lo tengan delante de sus ojos, porque buscan más la pose, el protagonismo, el decir aquí estoy yo, que el sentir, conocer, aprender, divulgar...


23 feb 2014

Senderismo: VI Concentración Senderista de Encinasola (PN Sierra de Aracena - Huelva). Ruta del Puente de los Cabriles.

 Tenía ganas de regresar a la Sierra de Aracena y desde que salió el calendario de rutas de ASTOLL (Asociación Senderista Tomillo y Orégano de LLerena) tenía marcada esta fecha, y con toda seguridad que no defraudó, todo lo contrario, una bonita ruta que estuvo acompañada de un día de sol y una temperatura agradable, que ya tocaba, a lo que hay que añadir que el campo está en todo su esplendor, con intensos colores verdes que bien parece una alfombra que cubre toda la sierra.

  La salida la teníamos prevista a las 7:30 desde Llerena, aunque como siempre, un pequeño retraso, lo que no impidió que para antes de la hora prevista de salida de la ruta, sobre las 10 de la mañana, ya estuviéramos en Encinasola, y concretamente en los aparcamientos cercanos al hostal “El Rincón del Abade”, donde se estaba organizando el tema de las acreditaciones y donde ya de paso, el personal aprovechaba para desayunar, así que colapso en el bar a primera hora ante la avalancha de senderistas (entre 400 y 500 personas según la organización).

  Tras un buen desayuno y los saludos previos con conocidos de diferentes lugares y a los que a algunos hacía ya tiempo que no veía, partimos en masa por las calles de esta localidad.

  Mucha gente, ya que es otra ruta de fiesta y encuentro de senderistas que se desplazan de diferentes partes de nuestra geografía, y así de Extremadura, tomamos parte de esta fiesta senderista diversas asociaciones a parte de la nuestra, como los de Guareña oVillafranca, aunque también participaron en esta ruta compañeros de Quintana y Badajoz, entre otros...

  Es una ruta multitudinaria, y esto es lo bueno y lo malo de este tipo de rutas en plena naturaleza, o sea, por un lado está el buen ambiente que se respira en la salida, durante el recorrido o en la fiesta que se organiza al finalizar la ruta, pero por otro lado prefiero, al menos en mi caso, estar siempre en estos entornos naturales (en este caso concreto el del P.N. de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche) más tranquilo, ir a mi bola, mis paradas, mis momentos de contemplación, hacer algunas fotos, escuchar el sonido de todo lo que me rodea, etc... aunque al final, y a pesar que la multitud de senderistas, pude ir casi toda la ruta en “tierra de nadie”, con dos o tres compañeros de ASTOLL al principio, después en compañía de uno de los nuevos socios de esta asociación, y finalmente, el último tramo, el de subida, en solitario y “a mi bola”, y siempre con poca gente a nuestro alrededor.

  Una ruta que como he dicho, ha sido muy entretenida, agradable y bonita de recorrer, con unas buenas y vastas vistas al principio de la Sierra de Aracena, en la bajada hacia la ribera del río Múrtigas; sierras de cerros suaves, de poca altura, y con la vista al fondo, colgada de la sierra, como si de un balcón se tratara, de la localidad portuguesa de Barrancos, y es que Encinasola es una localidad fronteriza con la vecina Portugal, y la primera parte del recorrido aprovecha el GR48, que atraviesa toda Sierra Morena y llega hasta Barrancos (primera localidad portuguesa tras la frontera), tal y como nos indica el cartel informativo que se encuentra situado a la salida del pueblo.

  Los primeros kilómetros son por camino cómodo, en suave bajada, entre olivares al principio y después zonas algo más desarboladas, hasta que se inicia una bajada más fuerte para alcanzar la ribera del río Múrtigas, y en dicha bajada es donde se pueden contemplar unas buenas y amplias vistas de este espacio natural, como ya he comentado, cubierto todo de una alfombra donde resaltan los diferentes gamas y tonalidades del color verde.

 Tramo inicial de bajada hacia la ribera del río Múrtigas.

  Tramo inicial de bajada hacia la ribera del río Múrtigas.

Llegando a la ribera del río Múrtigas (abajo), con la localidad portuguesa de Barrancos al fondo, en lo alto de la sierra.

  Al llegar al río Múrtigas es donde comienza la parte más bonita de la ruta, y más aún después de dejar el puesto de avituallamiento, siguiendo el camino con el río a nuestra izquierda, cuyas aguas puras, frescas y cristalinas bajan raudas y caudalosas después del período de lluvias que hemos tenido desde navidades. Caminamos por un manto verde a la vera del río, entre el ronroneo del agua y el hilo musical de los pájaros, entre bosque de ribera y olivos centenarios de enormes troncos.

El sendero primero, y después camino, transita junto al río Múrtigas. 

Chozos tradicionales junto a la ribera del Múrtigas

Olivos centenarios con troncos de gran diámetro.

  Este tramo, desde que acompañamos a contra corriente al río Múrtigas, y hasta llegar al punto álgido de la ruta, el hito que le da nombre, me refiero al “Puente de los Cabriles”, es el tramo más interesante y bonito de la ruta, una gozada caminar por él y más aún en este buen día que tuvimos, en lo que a la climatología se refiere.

  El “Puente de los Cabriles”, que da nombre a la ruta, y a la asociación senderista de Encinasola, es “puente centenario sobre el río Múrtigas, artería fluvial de alto valor ecológico dentro del P.N. de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche; originario de los siglos XV-XVI, con una longitud de 68,90 metros se configura con sus cinco vanos y sus tajamares, recibiendo el nombre de “los cabriles” en la atención a la representación de aquellos en forma de cabeza de carneros. La construcción de este puente sirvió para comunicar las poblaciones de Encinasola y La Encomienda. Actualmente, constituye un hito de parada obligada, formando parte de diferentes rutas turísticas, entre ellas el itinerario enlace para la promoción y dinamización turística del Patrimonio Cultural y Natural de la región trasnfronteriza del Bajo Guadiana (Algarve, Alentejo y Andalucía)”.

  Cruzamos el puente y al poco comienza la subida que comentó el personal de la organización a la salida de la ruta, y que nos llevará hasta el conocido como “Abrevadero de Acá” (porque también está el “Abrevadero de Allá”), utilizando el “Camino de la Encomienda”, coincidiendo el último tramo con el camino que conduce hacia la Ermita de Roca-Amador, cuyo desvío a nuestra izquierda dejaremos a un lado durante la subida.

  Desde la fuente-abrevadero, giramos a la izquierda en dirección al pueblo, a tiro de piedra, por un callejón empedrado desde donde tenemos buenas vistas del pueblo, blanco inmaculado, situado un poco más arriba.

  Una vez en el pueblo, todo es cuestión de dejarse llevar por sus calles hasta llegar a la iglesia y a la Plaza Mayor donde está situada, donde hay varios bares-mesones que acogen ya a el personal que ya ha ido llegado y que está dando buena cuenta de unas cervezas mientras hacen tiempo para que llegue todo el mundo y comiencen a servir la “garbanzada” en la mesas portátiles que han colocado por toda la plaza.

Encinasola, vista desde la zona del "Abrevadero de Acá".

Monumentos de interés en Encinasola.

  En definitiva, un agradable recorrido en el que por lo que he podido ver durante el trayecto, se han mezclado varios caminos, así al principio utilizamos el GR48, en dirección hacia Barrancos, la vecina localidad portuguesa, para después abandonar este camino, girando a la izquierda y siguiendo por la ribera del Múrtigas hasta el Puente de los Cabriles, donde finalmente se enlaza con un tramo del cordel entre Encinasola y La Encomienda, parte el cual coincide también con el camino hacia la ermita de Roca-Amdaro, como ya he comentado.

  En definitiva, una ruta bonita y entretenida en una época en la que la sierra, después de las aguas caídas, está espectacular y el río va cargado de vida, de agua que corre limpia y juguetona, y un buen rollito entre senderistas que se respiró durante toda la jornada, así que sólo queda agradecer a la organización, al club senderista “los cabriles” el trabajo realizado y comentar que da gusto ver como un club de una localidad pequeña es capaz de organizar un evento de este tipo. 

  Dejo unas imágenes de esta agradable ruta por las cercanías de Encinasola:



  Aquí os dejo la presentación de la ruta en el programa local de "Ser Viajeros" de la Sierra de Aracena: