Tras los censos de
diciembre del 2021 y
enero de 2022, observando los datos y comparándolos con años anteriores, se puede decir que la población de grullas que pasa los inviernos en
España y sobre todo en
Extremadura, "
goza de muy buena salud". En el censo de diciembre (del 17 al 19 de diciembre) a nivel de
España se contabilizaron
258.358 grullas y de ellas,
136.322 en
Extremadura (segun
Grus Extremadura), lo que creo que supone un nuevo record tanto a nivel nacional como a nivel de nuestra comunidad. En cambio, en el mes de enero (del 28 al 30) se contabilizaron a nivel nacional casi un
10% menos,
232.637 (según
Grus Extremadura), correspondiendo
132.275 a
Extremadura (un
0,76% menos que en diciembre).
En la comarca de
La Serena y zonas periféricas, donde
ANSER se encarga de realizar el censo, los datos suelen ir a la inversa de los datos globales tanto a nivel nacional como a nivel de
Extremadura, es decir, en diciembre se contabilizan menos y en enero aumentan considereablemente (supongo buscando en las zonas de dehesas las bellotas que les van a suponer un mayor aporte
energético para el gran esfuerzo que tendrán que realizar en su viaje de
vuelta), pero este año en particular, los datos del censo del mes de diciembre fueron muy bajos (
2.128 grullas), preocupantes, más teniendo en cuenta que
NO hubo ningún tipo de incidencia, como pudieran ser las de tipo meteorológicas o que hubiera zonas que no hubieran sido cubiertas en el censo.
Podríamos pensar, por dar algún tipo de explicación, que la pertinaz sequía ha hecho que disminuyan considereablemente sus zonas de dormideros: pantanos muy bajos, sin zonas encharcadas, antiguas lagunas ahora desparecidas, etc.., lo que podría implicar que las grullas se desplazaran a otros sitios, porque no estaban desaperenciendo, todo lo contrario, en diciembre los datos tanto a nivel de
Extremadura como a nivel nacional fueron de récord, como he comentado anteriormente, por lo que si las grullas no estaban en nuestra zona deberían estar en otra. Sin embargo, esta "
teoría" se desmonta, se viene a bajo tras ver los datos del censo del mes de enero, donde de nuevo tenemos unos datos más ajustados a la realidad (
5.791 grullas), a la media de los censos en enero en los últimos años, incluso el mayor número de los últimos cuatro años en nuestra zona, con lo que parece que el hecho de que hayan desaparecidos algunos de los dormideros no parece afectar a la población de grullas que visitan nuestra comarca en el mes de enero, así que no sabemos por qué los datos del censo de diciembre fueron tan bajos, teniendo en cuenta que no se registraron ningún tipo de incidencias o anomalias.