Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

En la subida al Toubkal (4.167m).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con Sepúlveda (Segovia) de fondo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

En el corazón de las Villuercas, entre Navaluengas y Guadalupe.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Saliendo del refugio Lepiney.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con los Pirineos de fondo, bajada desde el Monasterio San Juan de la Peña a Jaca.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña sur, con la alcazaba de Reina bajo la tormenta de fondo.

Sierra Nevada

Cima del Mulhacén en Febrero (3.478 m).

El Danubio en bici (Serbia)

Tramo serbio de las Iron Gates.

Ruta por las Hurdes

Panorámica del Meandro de Melero sobre el río Alagón (en las cercanías de Riomalo de abajo).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

En la cima del Toubkal (4.167m).

La Costa Atlántica Francesa.

Normandía (Batería de Longues).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta entre Garganta-Hervás-Gargantilla.

Travesía por Gredos.

Con el Circo de Gredos de fondo, desde el mirador de los Barrerones.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Puerto de La Panamera (Sierra de Ávila).

Ruta de los Contrabandistas, circular desde Oliva de la Frontera.

Paraje del Molino de las dos Piedras, junto al río Ardilas.

Travesía por Gredos.

Salvando las aguas de la Laguna Grande.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Castillo Loarre (Huesca, prepirineo).

Ruta por la Sierra de Tentudía.

Monesterio-Aguafía-Castillete-Monesterio.

Circular por Peñalara.

Junto a la Laguna de los Pájaros después de bajar del pico Peñalara.

Al Mulhacén en bici.

Cima del Mulhacén en Agosto (3.478 m).

Ruta del Rey Jayón.

Aproximación a la alcazaba de Reina, con la vistas de la campiña sur a la derecha.

La Costa Atlántica Francesa.

Peine del Viento (San Sebastián).

Ruta por las Hurdes.

Tramo: Embalse del Cerezal-El Gasco-Tramo de bajada hacia la alquería de la Fragosa.

Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Tramo de senda pronunciada en los Pirineos.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En los alredores de la Peña de Francia (Salamanca).

Ruta del Rey Jayón.

La Sierra de San Miguel bajo la tormenta.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Vistas de Oporto desde la Catedral.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruta "Nacimiento del río Borosa", tramo de la "Cerrda de Elías".

Tras las huellas de Anibal Barca (Valencia - Roma).

El Vaticano (Plaza de San Pedro).

Ruta por la Sierra de Aracena.

Ruta entre Alájar y Fuenteheridos.

Subida al Mulhacén desde la Vereda de la Estrella.

Junto a la Laguna de la Mosca (2.900m).

Ruta por la Sierra Grande de Hornachos.

Hornachos a los pies de las ruinas de su castillo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Castillo de Lacalahora (Granada).

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

En el Veleta, con el Mulhacén y Alcazaba de fondo.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Claustro del Monasterio San Juan de la Peña, suroeste de Jaca (Huesca).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En la subida a la Peña de Francia.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña desde la bajada de Reina.

La Costa Altántica Francesa.

En las murallas de Dinan (Francia).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta: Garganta-Hervás-Gargantilla.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Con la Hoz del Río Agua de fondo.

Ruta Guadalcanal-Llerena.

Cima de la "Capitana".

Ruta de los Contrabandistas (Oliva de la Frontera).

Parte alta del paraje del 'Molino de las dos Piedras', junto al río Ardilas.

Ruta por Portugal.

Castillo de Marvao y alrededores.

La Costa Altántica Francesa.

Saliendo de La Rochelle (Francia).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruda del nacimiento del Borosa, tramo incial de la ruta.

Ruta de los Celtas.

Zona de los molinos.

La Costa Altántica Francesa.

Acantilados de Etretat (Normandía - Francia).

Ruta por el P.N. de la sierra de Cazorla.

Zona de túneles previa a la zona del nacimiento del río Borosa.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Por tierras del Quijote, los molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por Gredos Central.

Remontando la Garganta del Pinar.

Ruta de "Peñas Blancas".

Tramo de las "Minas de Tierrablanca".

El Danubio en bici (Alemania).

Castillo de Werenwag en el P.N. del Alto Danubio.

Ruta por las Hurdes.

Cruzando un puente típico sobre el río Malvellido.

De Zalamea (Badajoz) a París...

En la ermita románica de Tiermes (ciudad celtíbera), Montejo de Tiermes (Soria).

El Danubio en bici (Hungría).

Budapest, con el edificio del Parlamento de fondo.

Ruta de los Molinos y el "Donde nace".

Ruta entre las localidades de Arromolinos y Montánchez.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Chozo de piedra en las cercanías de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Subida al "Collado de la Pariera" desde Navezuelas.

Ruta por la Sierra de Gredos.

En la cima del Morezón, con el circo de Gredos de fondo.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Menhir de Almendres.

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Collado de las Cinco Lagunas y alrededores desde la Laguna de Majalaescoba.

El Danubio en bici (Alemania).

Saliendo de Gutenstein y del P.N. del Alto Danubio.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Panorámica desde la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

El Danubio en bici (frontera alemana-austriaca).

Vistas a orillas del Danubio.

P.N. de Grazalema (Cádiz).

Inicio de la ruta por el Pinsapar.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

La subida y bajada del Toubkal (4.167m), vista desde el collado de Tizi-n-Tadat (3.800m).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

En la zona de Covao d'Ametade, en el Valle Glaciar del Zêzere.

Sierra de Gata (Acebo).

Ruta Verde de la cascada de la Cervigona.

Picos de Europa (Asturias).

El 'Naranjo de Bulnes' desde el collado Pandébano.

El Danubio en bici (Alemania).

Vistas de Passau, al salir en dirección a Austria.

Ruta de "Los Pilones" (Valle del Jerte).

Tramo inicial de subida a "Los Pilones".

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

El grupo en la bajada del Toubkal (4.167m).

Ruta de Isabel la Católica (Cañamero-Guadalupe).

Vistas desde la subida al 'Melonar de los Frailes'.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Refugio de "Los Labradillos", en el descenso de la Garganta de Gredos.

La Costa Atlántica Francesa.

El Valle del Loira, camino de Nantes (Francia).

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños, con las cimas de Gredos nevadas al fondo.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Aldea en el valle de Assamt, en la bajada del collado de M'Zik.

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

Con el Mulhacén y la Alcazaba de fondo, en la subida al Veleta (3.395m).

Monfragüe, recorrido por la ruta amarilla.

Camino hacia el Mirador de la Tajadilla.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Vistas desde la cima del Toubkal (4.167 m).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Crónlech de Almendres.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Vistas en la subida a la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Cimas bañadas por el sol naciente, en la subida al Toubkal (4.167m).

El Danubio en bici (Alemania).

Cruzando uno de los muchos puentes de madera en los inicios de la ruta.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Cimas del macizo de Tazarhart vistas desde una aldea en el valle de Assamt al amanecer.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Desierto de Tabernas, hacia Fort Bravo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Bosque en la bajada hacia la ermita mudéjar del Humilladero.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Subiendo por una senda en la pared, entre el refugio Lepiney y el collado Tizi-n-Tadat.

Travesía circular por el P.N. de Grazalema.

Panorámica desde la subida al 'Puerto de las Palomas' desde Zahara.

Junto a la cascada del Calderón (Valle del Jerte).

Camino Real, de Navaconcejo a Piornal.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Llegando al collado Tizi-n-Tadat (3.800m).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Argamasilla de Alba (Celda de Miguel de Cervantes).

Panorámica del embalse García Sola (Puerto Peña).

Subida a la Cueva de la Mora y a las antenas.

De Zalamea (Badajoz) a Paris...

Junto a Notre Dame le Grande, Poitiers (Francia).

Ruta por la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes.

Vistas en la bajada de la Portilla de las Batuecas (Salamanca).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Abadía de Brantôme, distrito de Périgueux, (Aquitanaia - Francia).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

Alcovoço, en la Sierra de la Estrella.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Junto a los molinos de Mota del Cuervo (Cuenca).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Cruzando el Tajo en barco, con Lisboa de fondo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Cazorla, ermita a las afueras.

La Costa Atlántica Francesa.

En la duna de Pilat (Aquitania, Francia).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

En la plaza del populo, Baeza (Jaén).

La Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Buscando el sendero de bajada hacia Ansó.

Camino Sanabrés o del sudeste (Caminos de Santiago).

Descansando junto a un hórreo en Cea.

Castillo de Almorchón y alrededores.

Subida al pico Tiros (La Serena, Badajoz).

Monfragüe, recorrido por la ruta roja.

Puente del Cardenal, camino de la Fuente del Francés.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Segovia desde la Veracruz, con la alcazaba de fondo.

Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

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3 ene 2025

Libros: "Actas del Primer Congreso Monográfico sobre la Carraca Europea" y "El Aguilucho Lagunero invernante en Extremadura".

Para todos aquellos que tengáis interés en saber cual es la situación de la Carraca Europea (Coracias garrulus) ya podéis descargaron el libro en formato PDF donde se recogen las "Actas del Primer Congreso Monográfico sobre la Carraca Europea (Coracias garrulus)" celebrado en Mérida en mayo del 2024 con el fin de determanar la situación actual en la que se encuentra esta bonita ave. Libro editado por el GEA (Grupo Extremeño de Aguiluchos).

Por otro lado, dejo también aquí otro libro en formato PDF, para que todo aquel que tenga interés pueda descargarlo, sobre el "El Aguilucho Lagunero invernante en Extremadura - Censos de 2006, 2018 y 2024”, editado por el GEA (Grupo Extremeño de Aguiluchos) y con Manuel Calderón Carrasco como autor del informe.

¡¡Podéis descargaros los libros haciendo clic sobre la portada de cada uno de ellos!!.

 

27 abr 2014

DÍA DEL LIBRO (2014) Y CICLOTURISMO...con Salva Rodriguez y su viaje por Asia en bicicleta.

Aunque publico esta entrada con retraso, lo cierto es que empecé a escribirla hace ya tiempo, pero por diversas circunstancias he ido retrasándome en su terminación y al final no logré tenerla publicada para el día del libro, que es como me hubiera gustado.

En esta entrada, creada para celebrar el día-semana del libro, toca comentar otro libro de cicloturismo y de nuevo vuelvo a la carga, al igual que el año pasado, con Salva Rodriguez, y su “viaje de cuento”, en esta ocasión dedicado a su recorrido en bici por Asia.

En este un libro que creo que se publicó las pasadas navidades, de nuevo Salva nos maravilla y nos deja con la boca abierta, porque sigue en la misma línea que en su recorrido por África, narrando las cosas que le suceden con ese don que tiene para escribir, de forma simple, amena, como si de un cuento se tratara, como si fuera algo que está al alcance de cualquiera, incluso cuando está en peligro su propia vida, pero sobre todo, con lo que más me identifico son con sus reflexiones de un viajero solitario, sus reflexiones o pensamientos de lobo estepario, que si bien es cierto que quizás a más de uno de los que hacemos algún viaje, buscando algo más que lo simplemente turístico, se nos ha pasado por la cabeza, no hemos sido capaces de plasmarlo y contarlo sobre el papel con la naturalidad con lo que él lo hace.

No conozco a Salva, a parte de leer sus dos libros, de intercambiar un par de correos con él, de ver algunos vídeos en youtube o de escuchar alguna que otra entrevista que le han hecho en algún programa de radio (las colocaré al final de este artículo para quien quiera escucharlas y así saber algo más sobre los tejemanejes de una vuelta al mundo en bici), pero tiene toda la pinta de ser un buen tipo, humilde y agradable en el trato, y la única pega que se le puede poner es esa tozudez en no compartir con todos nosotros sus aventuras y desventuras de su viaje en bicicleta alrededor del mundo, porque no fue sino después de recorrer África y Asia en bici, cuando en Japón por fin se decidió o le convencieron durante el camino, a partes iguales, para empezar a escribir, y así disponer también de una fuente de ingresos extra que le ayudara a continuar viajando, o quizás también contribuyera el destino, como en aquella ocasión en la que en un albergue o pequeña casa que le sirvió de refugio, se encontró al levantar la cabeza, con una frase escrita en la pared e iluminada por algún rayo de sol: “Storie only happen to those who are able to tell them” (Las historias solo suceden a quienes son capaces de contarlas).

Primero nos transmitió sus vivencias por África, donde ya nos dejó con un agradable sabor de boca, un buen y bonito libro de viajes, y después con este libro sobre Asia, con muchas más páginas pero escrito en la misma línea, suave, melodiosa, de cuento, y que no desmerece para nada al primero. Actualmente, Salva se encuentra en México, después de recorrer el continente americano de norte a sur, donde ya está manos a la obra escribiendo su tercer libro, América.

Pero entremos de lleno a comentar éste, al igual que el primero, magnífico libro sobre viajes y aventuras, donde además podemos disfrutar de toda una lección de geografía, de comportamientos sociales en los distintos países o zonas que recorre, de ecosistemas, de cómo dejar atrás ciertos clichés que se suponen a ciertos países o lugares, a determinada población, de sus reflexiones sencillas pero profundas, como no podían ser menos viniendo de un viajero de largo de recorrido, y de un sinfín de cosas que se puedan sacar de provecho desgranando este libro sobre Asia.

Al igual que el primero sobre África, comienza de menos a más, supongo que en el mismo camino que su estado de ánimo y su incertidumbre. Incertidumbre porque después de terminar su recorrido por África le asaltan las dudas: ¿regresar a casa o continuar viaje por Asia, y si opta por lo último, acometer definitivamente la vuelta al mundo?.

El principio de su recorrido comienza algo soso, como sin ganas, quizás por esa indecisión que he comentado ¿qué hacer?, ¿regresar a casa dejándose llevar por la nostalgia y la morriña o aventurarse por el Oriente Medio?, las ciudades de la Ruta de la Seda, las montañas de Asia Central, la India, el Tíbet, las montañas del sureste asiático, Japón... Para colmo, y además de estos dilemas mentales, a las primeras de cambio, tiene un serio percance donde apunto está de empotrarse con un camión cuando se empeña en intentar pasar el canal de Suéz por el túnel, a sabiendas de que está prohibido para bicicletas, pero algunas veces la 'imbecilidad' no tiene límites, y así, una vez más, su “buena estrella” o el “destino”, le da una nueva oportunidad, una nueva vida, por suerte para él y para nosotros que podemos seguir disfrutando de su viaje.

Pero lo cierto es que en la salida de Egipto por la península del Sinaí para llegar a Jordania, la única alegría que le da el viaje es una zona o área protegida del mar Rojo, donde se topa con un maravilloso y gigantesco arrecife de coral, pero ésta es una zona turística, y durante días tiene que lidiar con malandrines y timadores que van en busca del turista para exprimirlo, algo que le hastía sobremanera.

Decide atravesar Jordania y Siria, dos de sus países favoritos, donde ya ha estado en ocasiones anteriores, en línea recta, ¿por qué?, pues simplemente por necesidades del viaje, porque si quiere atravesar el Pamir y las montañas de Asia Central antes de que llegue el invierno, no puede andarse con rodeos por Oriente Medio, porque como él mismo dice, viajar en bicicleta tiene sus limitaciones, y una de ellas es la velocidad a la que te mueves. Así que en las páginas que dedica al recorrido por estos dos países, alterna sus dudas por un lado, y sus incertidumbre por otro, con los buenos momentos. Dudas, porque a pesar de ser libre para ir donde quiere y hacer lo que le apetezca, le asaltan con fuerza la morriña y la nostalgia de su tierra, sobre todo en su recorrido por estos dos países con un tipo de clima similar al de Andalucía y pedaleando entre olivos, frutales, amapolas, margaritas, adelfas, etc...; por otro lado está la incertidumbre de si regodearse más en ciertas lugares de estos países del Oriente Medio o andar con prisas para poder pasar las montañas de Asia Central, antes de que le pille de lleno del invierno, aunque más que incertidumbre es un cabreo consigo mismo por no poder disfrutar de sitios donde realmente le gustaría estar más tiempo debido a lo ya comentado; y por último, también nos describe su paso por bellos lugares y ciudades, como la zona del desierto de Ram, que según él sigue siendo el desierto de Lawrence de Arabia, y así, en Wadi Ram, pasa unos días donde cambia el pedaleo por la escalada: “Y Ram es un desierto sin fin, hay espacio suficiente para que escaladores, turistas, mochileros, y también ciclistas, disfrutemos de la belleza sin aglomeraciones; de hecho, llega a ser raro encontrarse con alguien una vez que estás dentro de algún cañón rocoso […] Wadi Ram, con sus decenas de verticales montañas de piedra surgiendo de la arena roja, sus laberínticos cañones, es sin duda uno de los lugares del mundo que dejan con la boca abierta a cualquiera. Allí me quedo una semana, cambiando pedales por arneses y prendado de las puestas de sol que enrojecen las montañas”. En cuanto a algunas de las ciudades o poblaciones de paso, destaca Hama, en SiriaViajero, dejar esta ciudad para ir a otra, más que una proeza es una estupidez. Aún cuando las luces de Isfahan esperan por ti encendidas en algún día del horizonte, las norias de Hama anulan el deseo de partir […] Así pues viajero, si te detienes en Hama, endurece tu corazón para decir adiós y seguir tu camino […] Hama te atrapa. Lazos invisibles. La cárcel más segura es para quien ama sin razones. Cuando un hombre no puede justificar los motivos que le atan a una ciudad, a una mujer, a una partitura, está irremediablemente condenado. Ama porque no puede hacer otra cosa”.

23 abr 2013

DÍA DEL LIBRO (2013) Y CICLOTURISMO.


  Aprovecho el día de libro para comentar un libro relacionado con el cicloturismo, con los viajes en bicicleta, y no es nada más y nada menos, que el libro de Salva Rodriguez: "África, un viaje de cuento [La vuelta al mundo en bicicleta]". Un libro que no puede faltar en la biblioteca de cualquier amante del cicloturismo, un indispensable que he vuelto a releer para evadirme, aunque sólo sea mientras leía, de los momentos duros que he pasado a nivel familiar, en los primeros meses de este año. Un libro que para aquellos que les guste esta forma de viajar y vivir, recomiendo encarecidamente.

  África, un viaje de cuento.... o un libro de cuentos... porque Salva relata su viaje en bicicleta por África de una forma tan agradable, amena, sencilla, incluso a veces poética y hasta sensual, que hace que parezca, y sólo parezca, fácil lo más complicado, hace que a uno le dan ganas de coger la bici, las alforjas, la tienda de campaña y lanzarse a la aventura, pero también hay que ser consecuente y leer el trasfondo, porque viajar en África como un africano más, lejos de cualquier comodidad, es algo muy duro y muy serio, palabras mayores: “¿quién dijo que cruzar África en bicicleta era sencillo?”; sin embargo, él consigue hacernos llegar ese sentimiento, esa emoción que le embarga en todo el viaje y que sólo puede transmitir alguien al que realmente le gusta y está enamorado de esa forma de vivir, sentir y viajar; alguien que logra fundirse con todo el entorno que le rodea, como si fuera un africano más, como si fuera un objeto más; da igual el país por el que vaya pedaleado, o la aldea por la que pase o donde se quede a dormir, porque él siempre intenta mezclarse con la población local, relacionarse con ellos, algo muy distinto, como él comenta en su libro, a los coches-caravana de europeos: ricos, autosuficientes, veloces, que creen no necesitar ayuda de los lugareños y que por tanto, su contacto con ellos es mínimo, por lo que desconocen los secretos que pueda ocultar una zona; por contra, Salva nos dice: “yo me bajo de la bici, saludo, doy la mano, me presento, les digo que estoy cansado y me tomo un té tranquilamente. Los ciclistas caemos simpáticos y es fácil encontrar ayuda […] Algo muy diferente es preguntar desde la ventanilla sin siquiera salir del coche..., “el desierto no muestra sus pozos a quien viaja con prisa”.

  Esta fusión con el pueblo, el entorno, el ecosistema y los elementos africanos, se produce lentamente, poco a poco, a fuego lento, y se va palpando, acentuando, conforme pasan los días y los kilómetros, conforme va avanzando hacia el sur, cuando deja a sus espaldas Marruecos, y se introduce sin hacer ruido, de puntillas, en el África negra, en el África profunda (a partir de Senegal), y es que como él bien dice en la introducción: “En este libro he tratado de reflejar, no solo el viaje a ras de tierra y mi relación con los africanos, sino también la transformación del viajero, lenta, a veces imperceptible, a veces con zarpazos”. Lenta e imperceptible porque día a día se va produciendo la transformación del viajero, día a día va prescindiendo de la mentalidad occidental que tenía, y preocupándose tan sólo por las necesidades básicas: qué comer, qué beber, dónde bañarse si es que puede o donde dormir; adaptándose a lo que hay, a la miseria y las necesidades, dónde comer únicamente consiste en saciar el hambre, nada de menús donde poder elegir entre media docena de primeros platos y otros tantos de segundo, por no hablar del postre y la bebida, porque en la mayoría de los países por los que pasa “la gastronomía nacional se reduce a uno o dos platos nacionales; no hay más menús que leer, ni tiempo que pasar eligiendo qué comer […] No se picotea, no hay dinero para alimentos caprichosos”. Por otro lado, como bien dice, la transformación es también a base de zarpazos, por la cruda realidad de miseria que ve y a la que se enfrenta, o por temas que para una mentalidad occidental pueden resultar incomprensibles, como el tema de la circuncisión, la magia (como el 'kánkora', el espíritu del bosque), etc., o por las enfermedades y las adversidades con las que convive, pero de las que en mayor o menor grado sale indemne, aunque como bien dice en las reflexiones al llegar a Sudáfrica: “otros no tuvieron la misma suerte”; pero también son zarpazos, en este caso positivos o constructivos, las bofetadas de humanidad que se pueden recibir sobre cualquier rostro orgulloso y prepotente de un occidental, porque en el pueblo africano hay tanta miseria como humanidad, dan lo que no tienen, y son felices a pesar de la extrema pobreza, o quizás sea eso, que hay tanta pobreza que ni siquiera hay espacio para los problemas, como dice en uno de los párrafos escritos a su paso por Guinea Conakry:

23 abr 2012

DÍA DEL LIBRO Y CICLOTURISMO

  Nada mejor para celebrar hoy lunes el DÍA DEL LIBRO, desde este blog, que hacerlo con la creación de una nueva página, una nueva pestaña (Mis CicloLibros), donde iré colocando los libros que vaya encontrando sobre cicloturismo, sobre relatos de viajes realizados en bici. La mayoría de ellos forman parte de mi biblioteca particular, aunque hay otros que se resisten, porque son difíciles de conseguir, incluso de segunda mano, para los casos en los que ya estén descatalogados y no se hayan vuelto a reeditar.

  Como he comentado, la idea es ir colocando en esta nueva sección, libros que narren viajes realizados en bicicleta, y no guías de viaje, aunque hay algunas excepciones, como por ejemplo, el libro de "La Travesía de los Pirineos en BTT", de Jordi Laparra, que es más una guía que un libro de relatos viajeros, pero me ha parecido interesante ponerlo aquí por la importancia de este libro para todos aquellos que quieran hacer este duro recorrido como es la travesía de los Pirineos de este a oeste en bicicleta de montaña, y que es considerado por muchos como la "Biblia" para este viaje. Otra excepción es el libro de Ernesto Che Guevara, "De la Argentina a Venezuela en motocicleta", que como indica el título, es en motocicleta, en lugar de en bici, pero lo he puesto aquí porque es un diario sobre este viaje, que por otro lado, puede ser perfectamente reproducible para hacerlo en bici... ¡quién sabe, quizás algún día!...

  Ni que decir tiene que esta sección esta abierta a todo el mundo que quiera particiapr, o sea, que todo aquel que me aconseje o me haga referencia de algún libro sobre viajes en bici, puede comentármelo bien por email o bien añadiendo un simple comentario en la página dedicada a este tema, y a partir de ahí no tendré ningún inconveniente en añadirlo al resto de ciclo-libros que ya forma parte de esta biblioteca particular.

  Para ilustrar este artículo, nada mejor que el último libro sobre cicloturismo del que tengo noticias, y que no es otro que el último libro del "Biciclown", Álvaro Neil, narrando su periplo por Asia, dentro de su proyecto de dar la vuelta al mundo en bicicleta. Este ya es su tercer libro, después de los dedicados a Sudamérica y a África.

17 mar 2012

Libro: Viaje a la Sierra y Laguna de Gredos por su polo austral, en 1834

  El libro que quiero comentar en este espacio es un diario de viaje, se trata de la primera expedición documentada al Circo de Gredos, una aventura que emprendieron Gregorio Aznar y sus compañeros de viaje en 1834, hace ya 178 años... ¡casi ná!.

  Como bien dice el título de este libro: “Viaje a la sierra y laguna de Gredos por su polo austral”, es un viaje de 10 días al Circo de Gredos, al que antes los lugareños llamaban la “Plaza del moro Almanzor” (éste es también el nombre utilizado por Gregorio Aznar en su diario) y como dice Constancio Bernaldo de Quirós en su obra “Alpinismo”, el término de -Circo de Gredos- le parece un neologismo “inferior en expresión y sentido histórico al viejo nombre local de Plaza del Moro Almanzor”. Este diario de viaje lo forman tan sólo 16 páginas donde se resume de forma espléndida esta expedición, tocando todos los palos: desde la agricultura (formas y tipos de cultivo) en el inicio y final de la expedición, pasando por otros temas como política, geología, física, naturaleza, aventura, o remedios caseros para hacer frente a ciertas adversidades.


  ¿Por qué comentar este libro?, bien, no se trata de una casualidad su descubrimiento, la casualidad ha estado en cómo he podido acceder a él y a otros libros que me hubiera gustado tener y leer desde hacía años.

  Hace ya tiempo, cerca de 14 años, cuando me enviaron a trabajar durante unos meses a Talavera de la Reina, aprovechaba los fines de semana para hacer visitas por los alrededores, con mi vieja “guariana” , que es como apodaban los amiguetes a la vieja furgoneta que tenía, heredada de mi padre después que él quedara inválido y por tanto no pudiera utilizarla, y con la que tengo más de una aventura y anécdotas. Así, unas veces visitaba Toledo, otras la zona de la Vera, otras el Jerte y otras las zonas de la Sierra de Gredos y Béjar, y para éstas últimas, me compré una guía en la que en la documentación de algunas rutas a realizar por esa zona, hacía referencia y recogía citas de libros de grandes pioneros en el mundo de la aventura, de la montaña o de viajes. Así se hablaba en esa guía de este libro, y de otras joyitas como: “La España Inexplorada” de Abel Chapman y Walter S. Buck (puedes descargarlo aquí), o “La Biblia de España” de George Borrow (pudes descargarla aquí: Tomo-I, Tomo-II y Tomo-III).

"La Guriana", con unos compañeros de ruta, en el P.N. de la Sierra de las Nieves.

  El problema era encontrarlos, no eran precisamente 'best sellers' que estuvieran en los escaparates de cualquier librería, sólo hace falta, por ejemplo, ver de cuando es la expedición que da pie a este libro que quiero comentar, de hace más de 170 años, así que no era nada fácil poder encontrarlos. Cada vez que visitaba un feria del libro antiguo, sobre todo en Sevilla, buscaba y preguntaba por si en alguna ocasión pudiera sonar la flauta, pero no había manera.

  Cuando ya prácticamente me había olvidado de ellos, buscando documentación para el viaje de estas navidades por el “P.N de la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes altas”y queriendo encontrar también otro libro-joyita como era: “Las Hurdes. Estudio de Geografía Humana”, escrito por Maurice Legendre en 1927, fue cuando me encontré de rebote con algunos de los libros que he mencionado, y todo gracias al mundo de las nuevas tecnologías a la que por suerte se han abonado las bibliotecas (como la Biblioteca Nacional de España, al que pertenece este libro digitalizado) y muchas fundaciones.

  Volviendo a este diario, lo que más me gusta de él es sobre todo cómo Gregorio Aznar narra el momento en que tienen a la vista el Circo de Gredos (Plaza del moro Almanzor) y las montañas que lo rodean. La emoción con que narra lo que ven y el sentimiento que les embarga en ese momento me parece, sin querer rayar la pedantería, simplemente exquisito, aunque para ellos tengamos que transportarnos a aquella época, porque de lo contrario no lo entenderíamos. Tenemos que “teletransportarnos” a 178 años atrás, en un mundo sin 'globalización', el término tan de moda de un tiempo a esta parte, a un mundo sin internet y sin satélites con los que poder utilizar el “google earth o el google map” o el GPS, sin teléfonos móviles, sin televisión con la que ahora podemos ver esos espectaculares documentales de “Al filo de lo imposible” o de “National Geographic”, por ejemplo, y a los que algunos empiezan ya a estar tan acostumbrados, viéndolos desde su sillón, que ya prácticamente no les impacta nada de lo que ven; sin libros que recojan tropecientas fotos de todos los tipos y formatos sobre cualquier rincón del mundo, sin cartografía ni mapas específicos, sin material adecuado, sin referencias ni guías de ningún tipo, y sólo así quizás, tal vez, podamos entender, porque se maravillan y embriagan tanto con las vistas que contemplan, como cuando comenta:

  “... Al Sur de la meseta, y con aguas vertientes a Extremadura, veíamos masas de mole inmensurable peladas enteramente, de grano muy fino y color oscuro, que se levantaban en forma de pilones de azúcar o figurando de otros mil modos, y todas en su centro sostenían a una que descollaba en muchas varas sobre las demás, y se levantaba en forma de perfecta pirámide: nos asomamos por entre ellas aunque con algún peligro, y aquí fue donde por primera vez en nuestra vida formamos idea de lo verdaderamente sublime, llenándose nuestra alma de aquel pavor que siempre inspira lo maravilloso. Veíamos masas compactas y tales que sin su presencia la imaginación no podía concebir; la forma variada que habían recibido con las desmembraciones, y la prodigiosa profundidad al punto de sus arranques: sola la divinidad decíamos, con su incomprensible omnipotencia podía presentarnos espectáculo tan grandioso, ante el que se anonada la arrogancia del hombre átomo. Veíamos los puntos de arranque de los dos estribos, y en ellos la sabiduría del Eterno que los colocó precisamente donde las masas de la montaña estaban mas aglomeradas y como para contenerlas en sus asientos, evitando de este modo la gran catástrofe que amenazaba a la alta Extremadura; nos parecía al hacer estas observaciones que veíamos a la naturaleza presentar modelos a Vitrubio para perpetuar las obras colosales. Nuestra vista solo necesitaba atmósfera limpia para señorearse de cuasi toda Castilla la Nueva y parte de la provincia de Murcia.


31 ene 2012

Diego Ballesteros y su viaje en bici de Zaragoza a Pekín.

  Antes del verano escribí una entrada en este blog, sobre un libro que había adquirido y del que desconocía su existencia. Me lo encontré en las estanterías del Decathlon de Sevilla, mientras esperaba en la cola de una caja para pagar las compras. Se trataba del libro de Diego Ballesteros: "12.822 km. De España a China en Bicicleta", y no tardé en cogerlo y echarlo a la cesta, sin ni siquiera hojearlo, simplemente porque me gustan este tipo de libros de aventuras y viajes contados por gente normal, gente de a pie, gente que disfruta con el deporte y la naturaleza.

  Cuando llegué a casa, puse el libro en la estantería, tenía otras cosas entre manos, como la planificación del viaje cicloturista de este año, y no quería empezar a leerlo para dejarlo a medias cuando me fuera de vacaciones.

  De regreso de vacaciones, lo empecé a leer, y en el primer minuto ya tuve un gran bajón, porque al leer la portada y contraportada para saber más de este hombre, de Diego Ballesteros, profesor de secundaria, me enteré que después de esta gran aventura, participando en una prueba en Estados Unidos, la Race Across América,  (que es una de las carreras de ultradistancia más duras y que consiste en atravesar EEUU de costa a costa en el menor tiempo posible y donde creo que él participaba en la modalidad de relevos en grupo de 4 personas), un conductor joven cuando salía de casa para ir a trabajar, lo atropelló, y desde entonces está en silla de ruedas, sin posibilidad de recuperación.

  Hasta aquí lo que sabía de él. Después empecé a desmenuzar su libro, sin prisas, disfrutando de todos los sitios por los que él pasa, de sus aventuras y desventuras, de sus batallas psicológicas... pero hace unos días, viendo la web de RTVE, me encuentro con una entrevista de 10 o 15 minutos que le hicieron en un programa de la segunda cadena de TVE, y la verdad es que he quedado maravillado de su entereza, de su fuerza, de su voluntad, de esa sonrisa en la cara y esas ganas con que transmite su aventura en este libro, que era el eje central de la entrevista.

  Pinchando en esta foto, podéis ver el vídeo de la entrevista en la web de RTVE.


  Después de esto, sólo puedo decir “chapó”, hay quitarse el sombrero, no sólo por la aventura que relata en su libro y que vivió en sus propias carnes, sino por ser como es después de lo que le pasó, después de quedar en silla de ruedas.

  Al margen de esto y entrando en detalles en su libro y en su aventura, yo diría que veo demasiado estrés durante las etapas, demasiada presión por llegar a los sitios e intentar seguir su hoja de ruta establecida, demasiados kilómetros diarios que impiden disfrutar del recorrido, de sitios y lugares por los que posiblemente no vuelvas a pasar en la vida. Valoro la aventura en si misma y el reto deportivo, pero no la forma de realizarla, sin disfrutar, sin pararse a ver los sitios o simplemente echando una foto de un lugar y tirar pa'lante porque no puedes perder tiempo y cada día tienes que hacer un porrón de kilómetros, estar grabando en vídeo, e intentar siempre buscar un sitio con conexión a internet para actualizar su blog, en lugar de relajarse o conocer el sitio a donde se llega.

12 jun 2011

Libro: "12.822 Km, de España a China en bicicleta"

  Aunque éste sábado por la noche, tenía una travesía nocturna por la zona de Trasierra, en las cercanías de Llerena, en lo que es la clásica Nocturna de San Antón, lo cierto es que había reservado este fin de semana para ir a dar una vueltecita por las casa que tengo en Sevilla, tocaba pintar patios y chapuzas varias, y de paso, acercarme a Decatlon, para comprar varias cosas (mochila de 70L, botas nuevas,...) y cuál fue mi sorpresa, cuando al ponerme en la cola de una de las cajas, para pagar, veo en una estantería el libro: "12.822 Km, de España a China en bicicleta", de Diego Ballesteros Cucurull. No me pude resistir, así que lo compré y espero pronto, en cuanto termine con otras lecturas, ponerme a devorarlo.

  En la contraportada del libro hay escrito lo siguiente:


  "En el año 2008, Diego ballesteros realizó un viaje en bicileta que pretendía unir los dos acontecmientos internacionaes más importantes del momento, la Expo de Zaragoza y los Juegos Olímpicos de Pekín. Un reto en slitario de 99 dias de duración con fecha de finalización, la clausura de las Olimpiadas.

  Cada día buscaba el tiempo necesario para pedalear los kilómetros marcados, escribir en un cuaderno de bitácora, realizar fotos de bella factura, actualizar un blog y grabar un documental en vídeo que dejara constancia de sus peripecias. demasiadas cosas que convertían a cada jornada en una incóginita y una experiencia única.

  El resultado ha sido un libro de viaje y aventuras, de fácil y ecléctica lectura que permite vivir los acontecimientos descritos como algo propio. Conforme pasan los días y avanza hacia lo desconocido; la intensidad del libro se incrementa hasta límites insospechados.

  El relato busca describir lugares de los 14 países que recorre, míticos sitios de la Ruta de la Seda, culturas ancestrales de Irán, Asia Central o China, además de relatar sus estados emocionales, las batallas psicológicas que mantiene, las amistades que realiza, las dificultades que encuentra, y cientos y cientos de anécdotas increíbles. Tras una tarea exigente de investigación, el texto está enriquecido con pinceladas de cultura, geografía, sociedad, naturaleza, gastroniomía e historia que dotal alconjunto d euna gran elaboración.

  12.822 km, un libro que te sorprenderá".


[Para leer mi crítica sobre este libro, pincha AQUÍ]