En nuestro cuarto y último día en los Arribes solo disponíamos de la mañana para aprovechar el tiempo, ya que sobre las 13:30 habíamos quedado en la casa rural para hacer la entrega de llaves a la persona encargada y después tocaría el viaje de regreso, casi cinco horitas, aunque teníamos previsto una parada en Vitigudino para la comida-homenaje-fin de escapada.
Solo teníamos libre la mañana y queríamos aprovecharla haciendo algo que no implicara perder mucho tiempo en desplazamientos, así que nos decidimos por ir a Mieza, a 5 km escasos de donde nos alojábamos y visitar algunos de sus miradores sobre los Arribes del Duero, dando un cómodo paseo.
Tras el desayuno sin prisas, nos desplazamos a Mieza, aparcando cerca de la Plaza del Humilladero para después callejear un poco hasta dar con los indicadores de los miradores.
En un principio nos decidimos por visitar el mirador de la Code y el del "Colagón del Tío Paco", así que salimos del pueblo por un camino en muy buen estado, llano, rodeado de pequeños campos con huertos y árboles frutales, un cómodo paseo de apenas 4 km entre la ida y la vuelta, con algo de fresco a esa hora de la mañana, sobre las 9:30 y donde nos encontramos con un par de abuelas que ya venían de regreso de su paseo matutino, completamente abrigadas.





































































































































