El pasado 23 de enero tuvo lugar el segundo censo de grullas de la temporada, llevado a cabo dentro del “XII Censo Ibérico de Grullas”. Como suele ser habitual, la asociación naturalista ANSER cubre la zona de La Serena y aunque este segundo censo fue algo mejor que el del 19 de diciembre (algo que es habitual, ya que esta zona recibe un mayor número de grullas en la segunda parte de la invernada, quizás porque vienen en busca de las dehesas y de sus nutritivas bellotas, buscando una fuente de alimento que le proporcione unas mayores reservas energéticas antes de afrontar el largo viaje de regreso hacia el norte), lo cierto es que siguen siendo datos muy por debajo de lo que se suele censar cuando se cubren todos los puntos de la zona.
En el primer censo del mes de diciembre se contabilizaron en La Serena 1.008 ejemplares, o lo que es lo mismo, menos de la tercera parte de lo que es la media en los últimos nueve años (32,6%), un dato que habla por sí solo. En el segundo censo realizado en enero, se contabilizaron 1.921 grullas, que si bien supone un fuerte incremento con respecto al primer censo (algo que suele ocurrir como ya he comentado antes), sigue siendo un dato muy pobre que refleja la misma tendencia que el censo anterior, o sea, un alarmente desceso para el mes de enero que supone poco más de la tercera parte (34,65%) de la media de los últimos once años.
En conclusión, y a grandes rasgos, podemos decir con los datos de los censos de esta campaña 2025-2026, se ha contabilizado aproximadamente solo una tercera parte de lo que es la media de los últimos años en La Serena.
El censo del mes de diciembre fue paupérrimo (sólo 1.008 ejemplares), con el peor dato de todos los años, muy por debajo de la media y eso que este primer censo siempre es el más flojo en La Serena. No dábamos crédito que en zonas habituales de paso no se llegara a contabilizar ni una sola grulla.. ¿qué estaba pasando?... pues lo que imaginábamos podía ser, la gripe aviar, aunque no esperábamos que hubiera afectado tanto... en cualquier caso habría que esperar a los resultados totales y ver como había ido a nivel regional y nacional, para comprobar si esto era generalizado o era algo anormal que había ocurrido por nuestra zona y se nos escapaba algo.
Por desgracia, los datos globales del censo de diciembre confirmaron el fuerte descenso del número de grullas. A nivel nacional se contabilizaron 185.249 grullas de las que 84.777 se han localizado en Extremadura (más del 45% del total), pero comparándolo con el censo del año anterior, tenemos que a nivel nacional el descenso fue de más de 47.000 grullas, que se dice pronto, siendo en Extremadura donde se produce la mayor parte de ese descenso, registrándose 33.400 grullas menos.
Sin duda alguna, está claro que este brusco descenso tiene su explicación en la "gripe aviar" (el virus H5N1) que ha afectado sobremanera a la ruta migratoria occidental: Alemania-Francia-Península Ibérica-Norte de África, donde de se ha registrado la muerte de unas 40.000 grullas, principalmente en Alemania y Francia (fuente consultada)... así que estaba claro que la península iba a recibir a la "Dama Gris" en un número considerablemente menor, por no hablar de que en España también se han producido muertes por "gripe aviar", registrándose más de 1.000 grullas muertas, que seguramente serán muchas más, porque solo se ha tenido un control más exhaustivo en la laguna de Gallocanta, en Aragón (siendo ésta uno de los focos de mayor contagio en nuestro país) porque "en el resto de comunidades, la mayoría de los casos detectados se ha comunicado de forma puntual gracias a la labor de ornitólogos y algunos agentes medioambientales" (fuente consultada).
El comportamiento gregario de la Grulla común (Grus grus), agrupándose en grandes bandos, tanto en los dormideros como en los comederos, hace que el virus de la gripe aviar tenga mucha mayor facilidad para propagarse entre ellas.
Esta situación que estamos viviendo este año parece una réplica de la que ya se vivió en el 2021, en la ruta migratoria oriental, donde en el norte de Israel (en el lago Hula, en el valle del mismo nombre) también se produjo un considerable número de grullas muertas.
En el segundo censo a nivel nacional, del 23 de enero, las cifras son aún más alarmantes, un descenso mucho más acuciante, contabilizándose a nivel nacional 149.060 grullas (frente a las 185.249 del mes de diciembre), mientras que en Extremadura se registraron 69.205 (frente a las 84.777 del mes de diciembre). Según Grus Extremdura: "solo se mantuvo estable Castilla y León y Navarra incrementó el número de ejemplares, en el resto descenso moderado en Aragón y Castilla la Mancha y desplome en Andalucía y especialmente en Extremadura".
La explicación para este inusual descenso en el número de grullas de este último censo, el cual resulta ser el más bajo de los últimos trece años, se debe según Grus Extremadura, no solo a la considerable merma debida a la gripe aviar como ya se ha comentado antes y que fundamentalmente es la que está detrás del claro retroceso del número de grullas del censo de diciembre, sino que "en este censo de enero, las pésimas condiciones atmosféricas que se sucedieron en los días y semanas previas al censo, con días de intensa lluvia, provocaron que algunos caminos y carreteras por los que se acceden a los puntos habituales para realizar los censos, estuvieran cortados, lo que implicó que importantes zonas grulleras quedaran sin censar; por si fuera poco, las copiosas lluvias provocaron que aparecieran más charcas o que se llenaran las que ya había, lo que contribuyó a que los dormideros quedaran más fragmentados y no se pudieran controlar".
Por tanto, no deberíamos coger este segundo censo como un referente debido a que hubo muchas zonas importantes que se quedaron sin censar y a la fragmentación de los dormideros, aunque en condiciones idóneas, si debería haber seguido mostrando un descenso claro, con respecto a años anteriores, a tenor de los datos del mes de diciembre, debido a lo ya comentado de las bajas por la gripe aviar.
Confiemos en que la gripe aviar vaya desapareciendo poco a poco y que por fin quede atrás el fuerte daño causado en la población de esta emblemática ave, para que pueda ir recuperándose en los próximos años y podamos seguir viendo volar a la "Dama gris", surcando nuestros cielos en invierno con su característico canto/trompeteo.
Vídeo realizado por el compañero Agustín en el censo.
Podéis ver los datos de otras campañas en ESTE ENLACE.





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