Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

En la subida al Toubkal (4.167m).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con Sepúlveda (Segovia) de fondo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

En el corazón de las Villuercas, entre Navaluengas y Guadalupe.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Saliendo del refugio Lepiney.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con los Pirineos de fondo, bajada desde el Monasterio San Juan de la Peña a Jaca.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña sur, con la alcazaba de Reina bajo la tormenta de fondo.

Sierra Nevada

Cima del Mulhacén en Febrero (3.478 m).

El Danubio en bici (Serbia)

Tramo serbio de las Iron Gates.

Ruta por las Hurdes

Panorámica del Meandro de Melero sobre el río Alagón (en las cercanías de Riomalo de abajo).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

En la cima del Toubkal (4.167m).

La Costa Atlántica Francesa.

Normandía (Batería de Longues).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta entre Garganta-Hervás-Gargantilla.

Travesía por Gredos.

Con el Circo de Gredos de fondo, desde el mirador de los Barrerones.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Puerto de La Panamera (Sierra de Ávila).

Ruta de los Contrabandistas, circular desde Oliva de la Frontera.

Paraje del Molino de las dos Piedras, junto al río Ardilas.

Travesía por Gredos.

Salvando las aguas de la Laguna Grande.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Castillo Loarre (Huesca, prepirineo).

Ruta por la Sierra de Tentudía.

Monesterio-Aguafía-Castillete-Monesterio.

Circular por Peñalara.

Junto a la Laguna de los Pájaros después de bajar del pico Peñalara.

Al Mulhacén en bici.

Cima del Mulhacén en Agosto (3.478 m).

Ruta del Rey Jayón.

Aproximación a la alcazaba de Reina, con la vistas de la campiña sur a la derecha.

La Costa Atlántica Francesa.

Peine del Viento (San Sebastián).

Ruta por las Hurdes.

Tramo: Embalse del Cerezal-El Gasco-Tramo de bajada hacia la alquería de la Fragosa.

Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Tramo de senda pronunciada en los Pirineos.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En los alredores de la Peña de Francia (Salamanca).

Ruta del Rey Jayón.

La Sierra de San Miguel bajo la tormenta.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Vistas de Oporto desde la Catedral.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruta "Nacimiento del río Borosa", tramo de la "Cerrda de Elías".

Tras las huellas de Anibal Barca (Valencia - Roma).

El Vaticano (Plaza de San Pedro).

Ruta por la Sierra de Aracena.

Ruta entre Alájar y Fuenteheridos.

Subida al Mulhacén desde la Vereda de la Estrella.

Junto a la Laguna de la Mosca (2.900m).

Ruta por la Sierra Grande de Hornachos.

Hornachos a los pies de las ruinas de su castillo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Castillo de Lacalahora (Granada).

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

En el Veleta, con el Mulhacén y Alcazaba de fondo.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Claustro del Monasterio San Juan de la Peña, suroeste de Jaca (Huesca).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En la subida a la Peña de Francia.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña desde la bajada de Reina.

La Costa Altántica Francesa.

En las murallas de Dinan (Francia).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta: Garganta-Hervás-Gargantilla.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Con la Hoz del Río Agua de fondo.

Ruta Guadalcanal-Llerena.

Cima de la "Capitana".

Ruta de los Contrabandistas (Oliva de la Frontera).

Parte alta del paraje del 'Molino de las dos Piedras', junto al río Ardilas.

Ruta por Portugal.

Castillo de Marvao y alrededores.

La Costa Altántica Francesa.

Saliendo de La Rochelle (Francia).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruda del nacimiento del Borosa, tramo incial de la ruta.

Ruta de los Celtas.

Zona de los molinos.

La Costa Altántica Francesa.

Acantilados de Etretat (Normandía - Francia).

Ruta por el P.N. de la sierra de Cazorla.

Zona de túneles previa a la zona del nacimiento del río Borosa.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Por tierras del Quijote, los molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por Gredos Central.

Remontando la Garganta del Pinar.

Ruta de "Peñas Blancas".

Tramo de las "Minas de Tierrablanca".

El Danubio en bici (Alemania).

Castillo de Werenwag en el P.N. del Alto Danubio.

Ruta por las Hurdes.

Cruzando un puente típico sobre el río Malvellido.

De Zalamea (Badajoz) a París...

En la ermita románica de Tiermes (ciudad celtíbera), Montejo de Tiermes (Soria).

El Danubio en bici (Hungría).

Budapest, con el edificio del Parlamento de fondo.

Ruta de los Molinos y el "Donde nace".

Ruta entre las localidades de Arromolinos y Montánchez.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Chozo de piedra en las cercanías de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Subida al "Collado de la Pariera" desde Navezuelas.

Ruta por la Sierra de Gredos.

En la cima del Morezón, con el circo de Gredos de fondo.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Menhir de Almendres.

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Collado de las Cinco Lagunas y alrededores desde la Laguna de Majalaescoba.

El Danubio en bici (Alemania).

Saliendo de Gutenstein y del P.N. del Alto Danubio.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Panorámica desde la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

El Danubio en bici (frontera alemana-austriaca).

Vistas a orillas del Danubio.

P.N. de Grazalema (Cádiz).

Inicio de la ruta por el Pinsapar.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

La subida y bajada del Toubkal (4.167m), vista desde el collado de Tizi-n-Tadat (3.800m).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

En la zona de Covao d'Ametade, en el Valle Glaciar del Zêzere.

Sierra de Gata (Acebo).

Ruta Verde de la cascada de la Cervigona.

Picos de Europa (Asturias).

El 'Naranjo de Bulnes' desde el collado Pandébano.

El Danubio en bici (Alemania).

Vistas de Passau, al salir en dirección a Austria.

Ruta de "Los Pilones" (Valle del Jerte).

Tramo inicial de subida a "Los Pilones".

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

El grupo en la bajada del Toubkal (4.167m).

Ruta de Isabel la Católica (Cañamero-Guadalupe).

Vistas desde la subida al 'Melonar de los Frailes'.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Refugio de "Los Labradillos", en el descenso de la Garganta de Gredos.

La Costa Atlántica Francesa.

El Valle del Loira, camino de Nantes (Francia).

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños, con las cimas de Gredos nevadas al fondo.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Aldea en el valle de Assamt, en la bajada del collado de M'Zik.

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

Con el Mulhacén y la Alcazaba de fondo, en la subida al Veleta (3.395m).

Monfragüe, recorrido por la ruta amarilla.

Camino hacia el Mirador de la Tajadilla.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Vistas desde la cima del Toubkal (4.167 m).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Crónlech de Almendres.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Vistas en la subida a la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Cimas bañadas por el sol naciente, en la subida al Toubkal (4.167m).

El Danubio en bici (Alemania).

Cruzando uno de los muchos puentes de madera en los inicios de la ruta.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Cimas del macizo de Tazarhart vistas desde una aldea en el valle de Assamt al amanecer.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Desierto de Tabernas, hacia Fort Bravo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Bosque en la bajada hacia la ermita mudéjar del Humilladero.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Subiendo por una senda en la pared, entre el refugio Lepiney y el collado Tizi-n-Tadat.

Travesía circular por el P.N. de Grazalema.

Panorámica desde la subida al 'Puerto de las Palomas' desde Zahara.

Junto a la cascada del Calderón (Valle del Jerte).

Camino Real, de Navaconcejo a Piornal.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Llegando al collado Tizi-n-Tadat (3.800m).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Argamasilla de Alba (Celda de Miguel de Cervantes).

Panorámica del embalse García Sola (Puerto Peña).

Subida a la Cueva de la Mora y a las antenas.

De Zalamea (Badajoz) a Paris...

Junto a Notre Dame le Grande, Poitiers (Francia).

Ruta por la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes.

Vistas en la bajada de la Portilla de las Batuecas (Salamanca).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Abadía de Brantôme, distrito de Périgueux, (Aquitanaia - Francia).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

Alcovoço, en la Sierra de la Estrella.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Junto a los molinos de Mota del Cuervo (Cuenca).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Cruzando el Tajo en barco, con Lisboa de fondo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Cazorla, ermita a las afueras.

La Costa Atlántica Francesa.

En la duna de Pilat (Aquitania, Francia).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

En la plaza del populo, Baeza (Jaén).

La Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Buscando el sendero de bajada hacia Ansó.

Camino Sanabrés o del sudeste (Caminos de Santiago).

Descansando junto a un hórreo en Cea.

Castillo de Almorchón y alrededores.

Subida al pico Tiros (La Serena, Badajoz).

Monfragüe, recorrido por la ruta roja.

Puente del Cardenal, camino de la Fuente del Francés.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Segovia desde la Veracruz, con la alcazaba de fondo.

Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

25 mar 2012

Senderismo en Portugal: Ruta Algarviana y Playas de Alvor.




[Para ver una selección de fotos de este fin de semana, pinchad AQUÍ]






  Este fin de semana tocaba una de las tres salidas completas de fin de semana previstas en el calendario de ASTOLL, y como viene siendo habitual en los últimos años, una de ellas suele ser a Portugal, y en esta ocasión le tocaba el turno al Algarve portugués, alojándonos en la localidad playera de Alvor, a donde llegamos el viernes después de cuatro horas y media en bus.

  Llegamos alrededor de las 21:30, y sólo el tiempo necesario para subir a las habitaciones, dejar el equipaje y quedar para salir a cenar, porque en Portugal, a parte de ser una hora menos, los horarios de comida y cena no son precisamente como en España, son más “europeos”.

  Nos fuimos al centro de la localidad, que a esa hora y en estas fechas parece un sito fantasma, aunque en la calle típica donde están los bares, podemos encontrarnos con turistas, y no precisamente portugueses. Aquí nos dividimos en grupos, parte van a un sitio y parte a otros. Yo me quedé con un grupo donde creo que estábamos 15 o 16 personas, en un local donde la cena se amenizaba con un espectáculo de fados en directo, y si bien cuando llegamos el local estaba lleno, al cabo de unos minutos prácticamente quedaban sólo 3 o 4 cuatros mesas ocupadas, y es que ya eran cerca de las once de las noche cuando nos sentamos y los guiris se recogen antes.

  La cena estuvo regular, al menos para los que pedimos bacalao, porque para los que pidieron otro tipo de pescado estuvo bastante bien, pero claro, si todo ello lo regamos con un poquito de vino y con mucha cerveza, hace que junto con el espectáculo de fados se forme un clima especial, y más con forme va pasando el tiempo y prácticamente los únicos que quedan en el local somos españoles... Al final lo único que puedo decir que fue una cena agradable, en buena compañía y donde se pasó el tiempo sin darme cuenta, y así cuando me fui a la cama ya eran cerca de las dos y media de la noche, y habíamos quedado en bajar a las 9 de la mañana hora española(para el que no lo sepa, una hora menos en Portugal) para el desayuno.

  Terminado el desayuno, salimos a la calle para organizarnos, porque para el sábado había previstas dos rutas, por un lado, una ruta de 20 km, haciendo una etapa de las 14 que comprenden el GR-13, la Ruta Algarviana, y por otro lado, para los que no quisieran andar tanto, estaba previsto una ruta por la playa entre Alvor y Portimão.

  La Vía Algarviana es un interesante proyecto de la región del Algarve, que consiste en la unión pedestre del trayecto que va de Alcoutim (al este, junto al río Guadiana, en la frontera con España) hasta el Cabo de San Vicente en Sagres (en el suroestede Portugal), atravesando gran parte de la sierra algarviana, cubriendo una extensión de 240 kilómetros divididos en 14 etapas.

  El grupo que finalmente hizo la etapa de la Ruta Algarviana, estaba compuesto por unas 30 personas, pero antes de empezar a caminar, teníamos que realizar un desplazamiento en bus entre Alvor y Predreiras, en las cercanías del embalse de Arade; un recorrido que nos llevó una hora de viaje, por carreteras estrechas y alguna que otra parada para preguntar por el pueblo donde iniciar la ruta.

  En principio, la etapa del GR-13 por la que íbamos a caminar, es la que transita entre San Bartolomé de Messines y Silves, con 27,1 km, transcurriendo parte de ella junto al embalse, bordeando a éste por el sur. Pero en vistas de que podía hacerse larga para algunos, y que podríamos empezar tarde por aquello del desplazamiento en bus y que teníamos que quedar por la tarde con el otro grupo para ir a pasar el resto de la jornada a otra localidad de los alrededores, los organizadores de la ruta decidieron acortarla y dejarla sobre 20 km, quitando 3 al inicio y 3 al final, empezando en Pedreiras en lugar de en San Bartolomé de Messines, y haciendo un desvío-atajo al final, para llegar a una segunda presa, donde nos esperaría el bus, en lugar de seguir el último tramo de trazado del GR13 hasta llegar a Silves.

 Mapa y perfil del recorrido.

  Cuando damos los primeros pasos para comenzar la ruta son las 11:10 hora española, y ya íbamos con una hora de retraso entre unas cosas y otras.

22 mar 2012

La Serena en 360 grados

Aquí os dejo, para el que quiera verlo, un vídeo de un minuto y poco, grabado con la cámara de fotos, desde la Sierra de Tiros, desde lugar conocido como "El Pingote", el punto más alto, y desde donde girando sobre uno mismo se puede tener una panorámica en 360° de gran parte de esta comarca, observando los distintos tipos de paisaje que la conforman: desde la zona esteparia al ancho y llano valle de encinas y tierras de labor, pasando por las Sierras de Tiros, Benquerencia, Castuera y Cabeza del Buey, así como el cerro-roquedal donde siguen persistiendo los torreones y ruinas del Castillo de Almorchón, luchando contra el paso del tiempo, en mitad de una penillanura...



18 mar 2012

Castillo de Almorchón y alrededores desde la Sierra de Tiros

  Este fin de semana tenía previsto ir a Sevilla, así que no me apunté a ninguna de los dos actividades que tenía en mi 'agenda particular' para este Domingo; por un lado, la "II Marcha cicloturista por las Sierras Periféricas de la Serena" (zona de Cabeza del Buey, Peñalsordo y Capilla), y a la que ya asistí el año pasado en su primera edición, y por otro lado, desde Quintana salía la "Ruta senderista por CantalCuco".

  Al final no pude ir a Sevilla ya que tuve un pequeño problema con el coche y la pieza que necesitaba no la tendrían hasta el lunes, así que la mañana del sábado la aproveché para investigar una ruta por la Sierra de los Argallenes, que me pareció bonita y rica en todos los sentidos, aunque me queda enlazarla para hacer una ruta circular de 15 o 16 km; y para el domingo, como no me había apuntado a ninguna de las dos actividades que ya he comentado, me decidí por ir a la ruta senderista de Quintana, que salía a las 9 de la mañana y que era la que me cogía más cerca de casa.

  Llegué a Quintana muy justo de tiempo y entre aparcar e ir a la plaza desde donde se tenía prevista la salida, perdí algo más de cinco minutos, así que llego a donde supuestamente era la salida, a las 9:10 y me sorprende no ver a nadie, ni rastro de que hubiera habido algo por allí. No sé si es que han salido muy puntuales o es que lo han hecho desde otro sitio, en cualquier caso, tenía que poner en marcha el plan B.

  El plan B, aprovechando que ha terminado la temporada de caza, era subir al “Pingote”, en la Sierra de Tiros, e intentar hacer algunas fotos del Castillo de Almorchón y de sus alrededores, porque hace ahora justo un año, en la última ocasión que estuve por allí haciendo una ruta con los “Luna Serena” de Castuera, el día salió con una ligera niebla, que hacía que el castillo y todos sus alrededores se vieran difuminados, algo que no pasaba hoy, aunque bien es verdad que el tiempo estaba revuelto, las temperaturas habían bajado en esta semana, en el cielo había nubes, y soplaba el aire, aunque fue ya subiendo a la sierra cuando más se notaba su presencia, y en “El Pingote”, prácticamente debía agarrarme al vértice geodésico para no perder el equilibrio.

  La idea no era tanto hacer una ruta senderista, porque desde donde se deja el coche, hasta la subida al "Pingote" puede haber poco más de dos kilómetros (aunque hay que salvar en esa corta distancia los 400 metros de desnivel), sino disfrutar de este entorno casi virgen, escudriñar con los prismáticos los roquedales y este tupido bosque mediterráneo y sobre todo, hacer algunas fotos panorámicas del Castillo de Almorchón y de sus alrededores, vistos desde la subida a esta Sierra de Tiros, y al ir sólo, sin grupo, podía pararme en cualquier sitio el tiempo que quisiera...

  La subida comienza desde la carretera, desde donde ya tenemos una buena vista del cerro-roquedal donde se asientan las ruinas del Castillo de Almorchón, en mitad de una llanura.


  Nada más cruzar la carretera se sigue por un sendero entre olivares, casi en línea recta, directo a la sierra, y prácticamente a los cinco minutos, dejamos el sendero para coger un camino donde desaparecen los olivos y nos vemos envueltos entre encinas y jaras, antes de llegar unos metros más arriba, a un estrechamiento, o mejor, una especie de brecha en la sierra, una canal, una puerta abierta a una zona de bosque mediterráneo, en palabras de Justo Vila, en “El secreto es la luz”: “...en el bosque y matorral mediterráneo, un conjunto de singular belleza, donde flora y fauna han pervivido durante siglos gracias a la poca accesibilidad que ofrecen estos parajes”. Al fondo las paredes rocosas de la sierra al fondo, lugar inmejorable para que nidifiquen las aves, debido en gran parte a la tranquilidad que pueden tener aquí, al ser una zona poco accesible y donde pueden disfrutar de esta zona de bosque, entre sierras, y de nuevo haciendo uso de las palabras de Justo Vila: “...majestuosas, las formaciones cuarcíticas resaltan sobremanera en lo alto de la sierra. Arbustos como el enebro se instalan en cualquier grieta, águilas reales, búhos utilizan las oquedades y repisas de los riscos para construir sus nidos. Jaras, cantuesos, aulagas, brezos, jaguarzos, romero, madroñeras, coscojas y chaparreras pueblan las inmediaciones del roquedo, haciéndolo casi inaccesible. A medida que descendemos por la ladera, la vegetación se hace más y más frondosa”.

  En este estrechamiento, donde la parte derecha es más rocosa, con muchos entrantes y salientes, muchas grietas y cavidades donde se pueden observar nidos, y donde las rocas toman una amplia gama de tonalidades y colores: rojizos, ocres, grises, marrones, etc, se puede optar por seguir el camino en subida que cruza este bosque mediterráneo, cerrado, tupido, en dirección a las paredes rocosas del fondo, o bien, como es mi idea, girar a la derecha y subir por un cortafuegos en dirección al “Pingote” con una pendiente muy considerable, y es que hasta aquí, cuando apenas puedo llevar 800 metros recorridos, el camino transita en ligera subida, así que es a partir de ahora cuando hay que empezar a subir el desnivel que ya he comentado al principio, o lo que es lo mismo, la mayor parte del desnivel que hay que subir hay que hacerlo en apenas 1,2 km.

17 mar 2012

Libro: Viaje a la Sierra y Laguna de Gredos por su polo austral, en 1834

  El libro que quiero comentar en este espacio es un diario de viaje, se trata de la primera expedición documentada al Circo de Gredos, una aventura que emprendieron Gregorio Aznar y sus compañeros de viaje en 1834, hace ya 178 años... ¡casi ná!.

  Como bien dice el título de este libro: “Viaje a la sierra y laguna de Gredos por su polo austral”, es un viaje de 10 días al Circo de Gredos, al que antes los lugareños llamaban la “Plaza del moro Almanzor” (éste es también el nombre utilizado por Gregorio Aznar en su diario) y como dice Constancio Bernaldo de Quirós en su obra “Alpinismo”, el término de -Circo de Gredos- le parece un neologismo “inferior en expresión y sentido histórico al viejo nombre local de Plaza del Moro Almanzor”. Este diario de viaje lo forman tan sólo 16 páginas donde se resume de forma espléndida esta expedición, tocando todos los palos: desde la agricultura (formas y tipos de cultivo) en el inicio y final de la expedición, pasando por otros temas como política, geología, física, naturaleza, aventura, o remedios caseros para hacer frente a ciertas adversidades.


  ¿Por qué comentar este libro?, bien, no se trata de una casualidad su descubrimiento, la casualidad ha estado en cómo he podido acceder a él y a otros libros que me hubiera gustado tener y leer desde hacía años.

  Hace ya tiempo, cerca de 14 años, cuando me enviaron a trabajar durante unos meses a Talavera de la Reina, aprovechaba los fines de semana para hacer visitas por los alrededores, con mi vieja “guariana” , que es como apodaban los amiguetes a la vieja furgoneta que tenía, heredada de mi padre después que él quedara inválido y por tanto no pudiera utilizarla, y con la que tengo más de una aventura y anécdotas. Así, unas veces visitaba Toledo, otras la zona de la Vera, otras el Jerte y otras las zonas de la Sierra de Gredos y Béjar, y para éstas últimas, me compré una guía en la que en la documentación de algunas rutas a realizar por esa zona, hacía referencia y recogía citas de libros de grandes pioneros en el mundo de la aventura, de la montaña o de viajes. Así se hablaba en esa guía de este libro, y de otras joyitas como: “La España Inexplorada” de Abel Chapman y Walter S. Buck (puedes descargarlo aquí), o “La Biblia de España” de George Borrow (pudes descargarla aquí: Tomo-I, Tomo-II y Tomo-III).

"La Guriana", con unos compañeros de ruta, en el P.N. de la Sierra de las Nieves.

  El problema era encontrarlos, no eran precisamente 'best sellers' que estuvieran en los escaparates de cualquier librería, sólo hace falta, por ejemplo, ver de cuando es la expedición que da pie a este libro que quiero comentar, de hace más de 170 años, así que no era nada fácil poder encontrarlos. Cada vez que visitaba un feria del libro antiguo, sobre todo en Sevilla, buscaba y preguntaba por si en alguna ocasión pudiera sonar la flauta, pero no había manera.

  Cuando ya prácticamente me había olvidado de ellos, buscando documentación para el viaje de estas navidades por el “P.N de la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes altas”y queriendo encontrar también otro libro-joyita como era: “Las Hurdes. Estudio de Geografía Humana”, escrito por Maurice Legendre en 1927, fue cuando me encontré de rebote con algunos de los libros que he mencionado, y todo gracias al mundo de las nuevas tecnologías a la que por suerte se han abonado las bibliotecas (como la Biblioteca Nacional de España, al que pertenece este libro digitalizado) y muchas fundaciones.

  Volviendo a este diario, lo que más me gusta de él es sobre todo cómo Gregorio Aznar narra el momento en que tienen a la vista el Circo de Gredos (Plaza del moro Almanzor) y las montañas que lo rodean. La emoción con que narra lo que ven y el sentimiento que les embarga en ese momento me parece, sin querer rayar la pedantería, simplemente exquisito, aunque para ellos tengamos que transportarnos a aquella época, porque de lo contrario no lo entenderíamos. Tenemos que “teletransportarnos” a 178 años atrás, en un mundo sin 'globalización', el término tan de moda de un tiempo a esta parte, a un mundo sin internet y sin satélites con los que poder utilizar el “google earth o el google map” o el GPS, sin teléfonos móviles, sin televisión con la que ahora podemos ver esos espectaculares documentales de “Al filo de lo imposible” o de “National Geographic”, por ejemplo, y a los que algunos empiezan ya a estar tan acostumbrados, viéndolos desde su sillón, que ya prácticamente no les impacta nada de lo que ven; sin libros que recojan tropecientas fotos de todos los tipos y formatos sobre cualquier rincón del mundo, sin cartografía ni mapas específicos, sin material adecuado, sin referencias ni guías de ningún tipo, y sólo así quizás, tal vez, podamos entender, porque se maravillan y embriagan tanto con las vistas que contemplan, como cuando comenta:

  “... Al Sur de la meseta, y con aguas vertientes a Extremadura, veíamos masas de mole inmensurable peladas enteramente, de grano muy fino y color oscuro, que se levantaban en forma de pilones de azúcar o figurando de otros mil modos, y todas en su centro sostenían a una que descollaba en muchas varas sobre las demás, y se levantaba en forma de perfecta pirámide: nos asomamos por entre ellas aunque con algún peligro, y aquí fue donde por primera vez en nuestra vida formamos idea de lo verdaderamente sublime, llenándose nuestra alma de aquel pavor que siempre inspira lo maravilloso. Veíamos masas compactas y tales que sin su presencia la imaginación no podía concebir; la forma variada que habían recibido con las desmembraciones, y la prodigiosa profundidad al punto de sus arranques: sola la divinidad decíamos, con su incomprensible omnipotencia podía presentarnos espectáculo tan grandioso, ante el que se anonada la arrogancia del hombre átomo. Veíamos los puntos de arranque de los dos estribos, y en ellos la sabiduría del Eterno que los colocó precisamente donde las masas de la montaña estaban mas aglomeradas y como para contenerlas en sus asientos, evitando de este modo la gran catástrofe que amenazaba a la alta Extremadura; nos parecía al hacer estas observaciones que veíamos a la naturaleza presentar modelos a Vitrubio para perpetuar las obras colosales. Nuestra vista solo necesitaba atmósfera limpia para señorearse de cuasi toda Castilla la Nueva y parte de la provincia de Murcia.


10 mar 2012

Senderismo-Ornitología: Sierra del pico Buitrera (Puerto Mejoral)

  Un clásico, la Sierra del pico Buitrera, en el Puerto Mejoral, y es que desde hace ya unos años, cuando no tengo nada previsto y me apetece salir al campo, suelo tirar siempre para esta zona o sus alrededores (Sierras de Benquerencia y Castuera o Sierra de Tiros), que están cerca de casa y porque como se suele decir “la cabra tira pal monte”.

  Como en otras ocasiones, la idea era dejar el coche en el Puerto Mejoral, justo en el camino donde se inician dos rutas senderistas, por caminos-pistas, que van bordeando las sierras, una es la de las “Entre líneas frente franquista (1938-1939)”, que irá bordeando las Sierras de Benquerencia y Castuera y pasa por el campo de concentración que hubo en ésta última localidad (a nivel histórico, comentar que "este itinerario discurre entre las líneas defensivas del Frente Franquista establecido en La Serena tras el cierre de la llamada -Bolsa de Mérida o de La Serena-  entre finales de julio y principios de agosto de 1938, y la contraofensiva republicana del 22 de agosto del mismo año); la otra ruta es el PR_BA-50,  que bordea toda la Sierra del pico Buitrera, pasando cerca de la antigua "estación del Quintillo" y subiendo por una estrecha vereda entre jaras y monte bajo, desde la "casa-cortijo de la Verilla" (antigua finca de Manuel Godoy, primer Ministro de Carlos IV), hasta llegar al Puerto del Rey, desde donde se tienen buenas vistas, para bajar después por el otro lado de la sierra, a la localidad de la Nava.

  Cuando vengo sólo a esta zona, no suelo realizar ningún recorrido senderista de los que están marcados, sino que tiro siempre hacia arriba, hacia la sierra, hacia los peñascos, directo siempre a primera hora hacia una especie de mirador natural que hay arriba, donde se tienen unas de las mejores vistas de La Serena, y completa, a 360 grados, pudiendo contemplar un contraste bestial de las dos Serenas, dependiendo de si miramos hacia el norte: con enormes llanos, prácticamente desprovistos de cualquier tipo de arboleda, de un color amarillo pajizo, dando la impresión de ser una zona desértica vista desde la lejanía... es la estepa extremeña, la zona de los dientes de perros y en la que reina el ave más pesada, la avutarda; o de si miramos hacia el sur, el amplio valle del Arroyo Benquerencia, flanqueado por estas sierras donde estoy, y las de Sierra del Oro (entre Esparragosa, Puerto Hurraco y Monterrubio), un valle de dehesas y tierras de cultivo de cereal, con zonas de olivos en las zonas más próximas a los pueblos. En otros años donde el agua no ha sido tan escasa, la diferencia, el contraste entre una y otra zona es mucho más fuerte, del verde al amarillo, de la zona fértil a la esteparia.

  Aunque el pico Buitrera está más alto, me gustas más las vistas desde este mirador, situado algo más hacia el oeste de este pico.

  Hoy en principio iba a hacer lo mismo, subir al mirador y dar una vuelta por los alrededores para ver si veía alguna rapaz, buitres o al alimoche, a los que en los dos últimos años he podido ver, y como la semana pasada estuve en Monfragüe y ya pude verlo porque empezaba a regresar a España, esperaba que pudiera verlo con un poco de suerte, así que como pensaba regresar a casa para la hora de comer, sólo subí con los prismáticos, la cámara de fotos, el bote de agua y una manzana.

  De camino me pasé por un abrigo pequeñito que me cogía a la izquierda, para de nuevo hacer unas fotos de las pinturas rupestres que hay aquí, aunque nadie se espere encontrar por esta zona (donde hay muchos abrigos catalogados) las pinturas de la cueva de Altamira; simplemente son pinturas esquemáticas, más bien rayas horizontales y verticales, al iguales que las que vi la semana pasada en el abrigo de "La Calderita", dentro de la ruta “Peñas Blancas”, y cerca de La Zarza. En este caso, es fácil localizarlas, así que pongo aquí unas fotos para el que tenga curiosidad.



  Cuando llego a la parte alta, justo cuando se puede empezar a bordear la sierra desde arriba, por la parte de la solana o de la umbría, y desde donde arranca el último tramo de subida para ir a lo que llamo “mirador natural”, y nunca mejor dicho, me lo pienso mejor, porque quizás hoy sea un buen día para realizar un recorrido circular por la sierra del pico Buitrera, ya que la temporada de caza ha terminado y porque más adelante puede ser problemático para las aves, puesto que en estos roquedales comienzan a nidificar muchas de ellas y no es plan que vayamos a molestarlas.

  Como lo pienso lo hago. Giro a la izquierda y comienzo el rodeo a la sierra por la parte de la umbría, por la zona norte, encontrándome primero con el “Púlpito de la Serena”, un “púlpito” en las alturas, a donde quizás no suba ningún párroco a predicar pero si algún que otro 'colgao' como yo, para admirar las vistas que se tienen desde aquí, con las Sierras de Benquerencia y Castuera al frente, y los llanos esteparios a la derecha, dentro de una gran calma y quietud que sólo se ve interrumpida por el alboroto de las pequeñas aves que revolotean por doquier por todos lados y cuyo canto y sonido es el único hilo musical que tengo, así que no es de extrañar que ya en esta primera parada me entretuviera bastante. Estaba a gusto, tranquilo, relajado, allí sentando con los prismáticos, mirando aquí y allá, así que pasaba el tiempo y ni me daba cuenta.


4 mar 2012

VIII Ruta Senderista "Peñas Blancas"

  Anoche acabé acostándome tarde y unido al cansancio del día anterior hicieron que esta mañana me quedara dormido cuando sonó el despertador, aunque por suerte no fue mucho tiempo, así que pude salir en coche hacia La Zarza a la hora que tenía previsto, pero sin desayunar y con las prisas por delante, que siempre son malas consejeras.

  Son unos 85 km los que tengo que hacer en coche, pasando por varios pueblos y por una carretera que no es precisamente una línea recta, aunque está bastante bien, así que calculaba sobre una hora y cuarto.

  Los pronósticos meteorológicos para hoy no daban agua, al menos los que yo vi, más bien todo lo contrario, pero lo cierto es que amaneció un día cubierto y en la segunda parte del recorrido en coche comenzó a caer una fina lluvia que no cesó hasta que llegué a Alange, y ahí quedó todo, porque a lo largo del día el tiempo fue mejorando y terminamos la ruta con sol y con temperatura agradable.

  Dejé el coche a la entrada de La Zarza y me fui hacía la zona donde estaba prevista la salida, siguiendo a algunos senderistas que iban delante, porque es la primera vez que estaba por aquí y no tenía ni idea donde estaba el punto de inicio de esta ruta.

  Llego a la calle desde donde se produce la salida, ya hay ambiente y el hilo musical está a tope, con Acetre sonando en ese momento, caldeando el ambiente, y nunca mejor dicho porque la mañana está fresca, y aunque las gotas que cayeron durante el camino han desaparecido, el cielo sigue cubierto. No hay excesiva masificación a esta hora, sobre las 8:30, supongo que el personal comienza a llegar a partir de ahora. Tan sólo algunos grupos cerca del arco-inchable que ocupa el ancho de la calle y por el que habrá que pasar en la salida.

  Veo unas puertas abiertas y gente entrando y saliendo, así que me dirijo allí, entro y es una especie de nave grande, donde hay servicios y una zona más amplia donde se recoge la credencial y la pulserita para que después te hagan entrega de una camiseta de regalo y el vale de la comida final, que en esta ocasión se trataba de una paella.

  Para evitar aglomeraciones, hay varias calles con un rango de letras, así que en función de la letra por la que comience el primer apellido tienes que ir a una calle u a otra. Yo no había hecho la inscripción en el plazo que requerían, y tan sólo el viernes por la mañana envié un correo al presidente de la asociación senderista de La Zarza y a la dirección de correo de la propia asociación para apuntarme si no había problemas, pero no había recibido respuesta. Por otro lado, los de ASTOLL creían que no era necesario apuntarse, que simplemente llegabas allí y te inscribías si no lo habías hecho antes.

  Me pongo en la cola de la calle que me corresponde, pero cuando llega mi turno intentan buscarme por mi apellido y no estoy inscrito. Les explico lo del correo que envié y me comentan que el plazo se cerró el jueves. Les digo que miren si como asociación está inscrita ASTOLL, y me dicen que para la lista de grupos y asociaciones tengo que ir a la última calle.

  En esta calle reservada para grupos y asociaciones me encuentro con los senderistas de Quintana y Campanario, que están recogiendo sus credenciales, hablo un rato con ellos y después me dirijo a la persona encargada de esta zona y me comenta que como ASTOLL no hay nadie inscrito, así que llamo a José Manuel por teléfono porque sabía que éste venía fijo, y me dice que está entrando en el pueblo ahora, y que vienen algunos más de la asociación, y le comento lo que hay, que no estamos inscritos ninguno, pero que según me había dicho podíamos hacer la ruta perfectamente, otra cosa es que no tuviéramos el vale para el regalo o para la comida.

  Mientras llegan y no llegan, me voy con el personal del Quinta y Campanario a uno de las bares que hay por allí para desayunar, aunque yo me lo tomo más tranquilamente y me doy mi pausa para mi café y la tostada con aceite, tomate y jamón, que hoy había salido de casa sin desayunar y estaba necesitando echar algo de combustible al depósito. Se acerca la hora de salida, las 9 de la mañana, los otros terminan de desayunar y salen a la calle, yo me retraso un poco y cuando salgo voy directo de nuevo a la zona de recepción y me encuentro con algunos de los ASTOLL que ya han llegado, al final creo que estuvimos diez del grupo, poca gente para tantos inscritos en la asociación.

  A alguno de ellos los pillo con alguna que otra rosquilla en la mano, de las que daban para los que fueran a hacer la prueba, aunque no estuvieran inscritos, como era nuestro caso.

  Pasada las 9 comienza a sonar la megafonía para dar la salida, advirtiendo de algunas normas básicas de comportamiento durante el recorrido.

  Como en la primera parte es donde está la subida, y hay mucho personal, decidimos adelantarnos y ponernos al principio, porque después, si en la subida tenemos gente delante que no van muy bien, podemos perder mucho tiempo, o que nos cueste más pasarlas, y es que simplemente parece que si uno no va a su ritmo o como quiere ir, parece que no va a gusto y no se trata de adelantar por adelantar para ir el primero, sino para ir al ritmo que uno quiere y puede, es más, y prueba de que no es cuestión de llegar el primero es que muchas veces adelantas a alguien y poco después te paras hacer alguna foto o para mirar esto o aquello otro, sin importar que aquellos que has pasado antes se vuelvan a poner delante otra vez.

Perfil del recorrido.

  En la zona de salida, más los que están todavía dentro en recepción, más lo que aún están llegando, creo que podría haber, a ojo de buen cubero, más de 600 personas (que conste que mi ojo falla mucho), aunque según comentaban, la lista de inscritos superaba claramente el millar, pero claro, inscribirse es gratis, y una cosa es estar inscrito y otra bien diferente es que todos los que lo estén vengan a hacer la prueba, aunque también había gente como nosotros, que no estábamos inscritos y estábamos aquí.


  Unos minutos antes de la salida me encuentro con un 'perruno' (de la asociación ciclista “Dientes de Perro” de Castuera), que parece que le está cogiendo el gusto a estas rutas multitudinarias, y así, el año pasado también se pegó una buena paliza cuando hizo la famosa ruta ciclista de Portoalegre un sábado y al día siguiente estuvo haciendo en Llerena la ruta senderista del Rey Jayón. Como estaba sólo, le dije que se viniera con nosotros.

3 mar 2012

Senderismo-Ornitonología: Monfragüe - FIO 2012

  Este año he retomado mi cita anual con Monfragüe y con la FIO (Feria Internacional de Ornitología) después de mi ausencia el pasado año.

  Llegué a Villareal de San Carlos sobre las 9:30, bajo un ligera niebla en la que me vi inmerso desde que salí de Torrejón el Rubio. Tuve que dejar el coche en el aparcamiento que hay a las afueras del pueblo, prácticamente vacío a esa hora; no sé si es que el que está dentro del pueblo está reservado para gente que participa de una u otra manera en el evento, o para otros fines, pero lo cierto es que no me dejaron entrar. Tampoco es que esto suponga ningún inconveniente, total para un kilómetro arriba o abajo que más da, e incluso creo que la última vez también me tocó aparcar por aquí.

  Dejo el coche, cojo la mochila y la cámara de fotos y me voy al pueblo, pasando antes por la parte alta, la “zona de ópticas”, o lo que es lo mismo, la zona donde se asientan las carpas de las distintas empresas que muestran, exponen y venden desde todo tipo de prismáticos hasta los objetivos y material asociado (trípodes, rótulas, telescopios, zoom, etc), además de libros, sobre todo de aves, tanto en español como en inglés. A esta hora la mayoría están aún cerradas, tan sólo un par de ellas están “levantando el telón”, así que como es temprano aún, bajo hacia el pueblo (a penas 200 metros), dejando antes el merendero a la derecha y una gran carpa (la de todos los años) a la izquierda, donde están los stand de las distintas comunidades autónomas, incluida la de Extremadura como es natural, para dar y mostrar información turística en relación únicamente al mundo de la ornitología, además de los de distintas asociaciones como SEO o ANSER (que para eso es la de mi zona, la de la Serena) y donde uno puede encontrar libros de pájaros tanto para iniciados como para expertos, y con un 10% de descuento, que es el que si no me equivoco, suelen aplicar durante la feria. Es en esta carpa es donde también tienen, en su parte centrar y al fondo, la exposición para el concurso fotográfico de FIO, fotos que han sido seleccionadas entre un gran número y de entre las que saldrán las premiadas.

  Esta carpa aún está cerrada, no abren hasta las 11, así que voy a lo mío, o sea, al bar de siempre y podría decir que al único (aunque en estos días que dura la feria abren algún que otro chiringuito), antes de que sea más tarde, acabe llegando más gente y sea imposible pedir un café.

  En el bar ya hay bastante gente pero aún se pude pedir y desayunar a gusto y no tardan mucho en atenderte, más adelante o en las horas de la comida y el café, es más complicado, está abarrotado y no se está a gusto, o por lo menos, por lo que pude comprobar en años anteriores.

  Terminado el desayuno, sobre las 10:20 me voy al centro de recepción, para pedir información sobre las diferentes actividades que se organizan. Días atrás había estado dándole un vistazo por internet a la programación, y había seleccionado un par de ellas, una para la mañana y otra para la tarde, aunque lo que realmente quería saber es donde había que apuntarse a estas actividades, y me comentaron que en la carpa grande, de la que antes he hablado (porque un poquito por debajo de la única calle que tiene el pueblo, está otra carpa grande, donde entre otras cosas, hacen actividades para los niños, relacionadas con el mundo de la naturaleza y la ornitología), pero tendría que esperar porque no habrían hasta las 11, como ya he dicho antes.

  Otros años siempre he ido por mi cuenta, o sea, he llegado temprano, más incluso que este año, desayunaba, y después me iba directamente a hacer alguna de las rutas dentro de los tres únicos itinerarios marcados en el parque y fuera de los cuales uno no puede salirse. Cuando hacía la ruta roja o amarilla, al principio siempre paraba en el taller de anillamiento de aves, en el huerto del Ojaranzo (llamado a sí por el enorme almez u ojaranzo que hay allí, declarado árbol singular por la Junta de Extremadura), siguiendo después la ruta a mi bola, parándome a mi antojo, observando lo que me gusta, e intentando ver cualquier tipo de ave, que siempre al ir sólo y sin ruido, es más fácil de poder ver. Comía siempre en la ruta, en algunos de los miradores o arriba, en el mismo torreón del castillo, y después, al regreso a Villareal de San Carlos por la tarde, es cuando visitaba lo que es la feria en sí, con la masificación del sábado por la tarde, que es cuando creo hay más afluencia.

 Anillamiento de aves, en el Huerto del Ojaranzo, en la foto un Pinzón (año 2009)
Anillamiento de aves, en el Huerto del Ojaranzo, en la foto un Mirlo (año 2009)