Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

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"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

1 mar 2026

Arte Rupestre en "La Serena": Las pinturas de "Huerta del Capellán" (Capilla, Badajoz).

En el paraje conocido como Huerta del Capellán, en el término de Capilla, en la parte oriental de la provincia de Badajoz, prácticamente en el límite con Ciudad Real, se encuentran unos afloramientos de cuarcita frente a la Sierra de los Baldíos y Peñalobar, entre los que se encuentran varias cuevas-abrigos, siendo en dos de ellas donde podemos ver unas pinturas rupestres esquemáticas del calcolítico, inéditas hasta el 2014, que es cuando aparecen las primeras noticias publicadas por Manuel García Blázquez,  en relación  a este grupo de pinturas.

Una vez dejada atrás Capilla, y cruzado el Zújar en la cola del embalse de La Serena, que está pletórico en estos inicios del 2026, continúo por la carretera que lleva hasta la vecina Ciudad Real, aunque antes de llegar al límite provincial tomo un desvío a la derecha, dejando atrás al carretera y el  embalse de La Serena, para continuar casi tres kilómetros por caminos encharcados, hasta llegar a la zona de Huerta del Capellán, dejando el coche cerca de la zona donde se encuentran casi seguidas, varias casas de campo, algunas ya abandonadas, con sus respectivas huertas junto al arroyo, cuyas aguas bajan raudas, cristalinas y estrepitosas en esta fría y gris mañana de finales de enero.

A partir de ahí, cojo la mochila y continuo andando por camino en ligera subida, convertido en ocasiones en riachuelo, no tardando mucho en localizar desde el mismo camino, mirando hacia mi izquierda, en el afloramiento cuarcítico que aparece, una gran apertura del abrigo/cueva de color ocre y que supongo se trata del primero, del más cercano a la zona de Huerta del Capellán, a juzgar por las fotos y algún que otro vídeo que había visto como referencia.

Primera cueva-abrigo visto desde el camino con el zoom de la cámara de fotos.

Localizado el primero, en lugar de acceder directamente a él, decido seguir camino hacia arriba para intentar localizar desde éste la segunda cueva-abrigo, o al menos la que yo creía que podía ser, en función de las pocas referencias externas que tenía de ella. A diferencia de la primera, en lugar de tener una gran apertura horizontal, tiene un apertura más estrecha, en forma triangular, que es lo que se ve desde el camino con los prismáticos, pero una vez junto a ella, se puede ver que tiene otra apertura por el lateral, además de otra cueva que hay a unos metros de ésta pero que desde el camino aparece oculta por la vegetación.

 Segunda cueva-abrigo visto desde el camino con el zoom de la cámara de fotos.
 
Localizadas los dos cuevas, vuelvo sobre mis pasos hasta situarme de nuevo frente a la primera, para ir casi en línea recta hacia ella, primero bajando hasta el arroyo y después remontando la sierra entre jaras y piedras para llegar hasta ella en aproximadamente un cuarto de hora, intentando seguir lo que parece una especie de senda hecha por los que vienen a visitar este entorno y estas pinturas.


Primera cueva-abrigo visto desde el camino con el zoom de la cámara de fotos.

Llevaba ya bastante tiempo con ganas de venir a esta zona, así que una vez a pie de cueva, antes de nada, suelto la mochila y me relajo echando un vistazo al entorno, con la Sierra de Peñalobar los Baldíos frente a mi, y a continuación la Sierra de la Moraleja, donde se encuentran las célebres pinturas de los “Carros de los Buitres”, y algo más a la derecha, se eleva sobre el cerro el castillo de Capilla, con las casitas del pueblo a sus pies, en la ladera del cerro que se encuentra rodeado en parte, por las aguas del embalse de La Serena. Un sitio tranquilo, entre naturaleza, y si bien es cierto que a la zona de las cuevas donde están las pinturas se accede más o menos bien, lo cierto que al estar en un lugar tan apartado y aislado hace que hasta aquí vengan solo aquellas personas que en mayor o menor medida estén interesados en el arte rupestre o sean curiosos por naturaleza…


Capilla y su castillo, rodeado en parte por las aguas del embalse de la Serena. Vistas con el zoom de la cámara desde la entrada a la primera cueva-abrigo

Entrando ya en detalles en relación a esta primera cueva-abrigo, se podría decir que está dividida en tres niveles, en el primero, el situado en la parte baja, su suelo no tiene desnivel, pero las paredes en esta parte de la cueva aparecen completamente ennegrecidas, testigo de la labores que se realizaron en ella, y es que tanto éste abrigo/cueva como el otro que también contiene pinturas rupestres, fueron utilizadas en el calcolítico (Edad del Cobre) como  cuevas-minas.

En el calcolítco, el hombre además de cazar, de cultivar la tierra y de haber domesticado animales, también aprendió a extraer minerales con los que elaborar herramientas, utensilios o armas que le facilitarían el día a día, y la técnica que empleaban para extraer el material en estas cuevas-abrigos consistía en “un sobrecalentamiento artificial de la piedra para hacerla estallar”, de ahí que en muchas cuevas de la zona, no solo en la dos de las que comento aquí, las paredes aparezcan negras.

En este primer nivel, caso que hubiera alguna pintura rupestre anterior a las labores “mineras”, habrían desaparecido por efecto de la acción minera a la que fue sometido este tramo o nivel de la cueva-abrigo.

El segundo nivel, en el centro de la cueva, la superficie aparece bastante inclinada y muy lisa, y además, al estar mojada por el agua que se filtra y cae de la parte de arriba la hace muy resbaladiza, al menos en esta época lluviosa, así que me cuesta mucho aproximarme a la pared del fondo para verla en detalle, pero aparentemente no veo nada de consideración en ella. Lo que si resulta curioso es el propia superficie inclinada de este nivel, que aparece muy pulida pero como si tuviese talladas unas estructuras en forma de pequeñas ondas, y desde mi desconocimiento, da la impresión de estar frente a un “ripple marks” (“son estructuras sedimentarias en forma de pequeñas ondas o crestas que se forman sobre un lecho de sedimento no consolidado, generalmente arena, debido a la acción de un fluido, como el agua o el viento, siendo fundamentales en geología porque, al fosilizarse en rocas como areniscas o calizas, actúan como indicadores del ambiente antiguo, revelando la dirección de las corrientes y la profundidad del agua”).


¿Ripple marks?

Por último está el tercer nivel, el superior, aunque subiendo por la parte exterior de lo que creo que son “ripple marks”, hay más zonas de apoyo y se puede acceder bien a esta parte del abrigo-cueva, viendo en el exterior y en la parte superior, algunas pinturas en forma de líneas gruesas paralelas, tanto en horizontal como en vertical, pero es en el interior, en el techo, donde se observan el principal grupo de pinturas rupestres, y verlas en tan magnífico estado de conservación y el entorno en el que se encuentra este abrigo cueva, es una sensación altamente gratificante y reconfortante.






Imagen original vs imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin YDT.
 

Arriba imagen original, abajo imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin CRGB.

Este grupo principal de pinturas aparecen como he dicho en el techo, en una superficie de cuarcita lisa y blanca, en la que contrastan los trazados gruesos en color rojo oscuro de las pinturas que tienen un tamaño considerable, siendo perfectamente visibles sin necesidad de ninguna aplicación informática para buscar contrastes.



 
Arriba imagen original, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin YDT.

En este panel principal se distingue por un lado, unas líneas curvas concéntricas que conforman un semicírculo en cuyo centro se dispone una línea corta vertical; por otro lado aparece un ramiforme inclinado hacia la izquierda y entre estas don figuras y algo más abajo aparece un antropomorfo inclinado ligeramente hacia la derecha, con prolongación del tronco, lo que puede indicar o interpretarse como atributo sexual masculino, y justo encima de este antropomorfo aparecen dos círculos concéntricos que pudieran interpretarse como algún escudo, por comparación con figuras similares aparecidas en las estelas encontradas por esta zona de Capilla y Cabeza del Buey.

 

Aiba imagen original, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin CRGB. 

Algo más a la derecha del ramiforme, da la impresión de que aparecen de nuevo otros dos círculos concéntricos aunque parece tener otra tonalidad.


Arriba imagen original, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin LRD. 

Por último, en otro panel más pequeño aparecen dos figuras zoomorfas (¿ciervos?).


Zoomorfos. Arriba imagen original, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin YDT.
 
Dejo a continaución un pequeño vídeo del entorno de la primera cueva-abrigo de Huerta del Capellán y  las pinturas rupestres.
 
 

Tras echar un buen y agradable rato en esta cueva-abrigo y disfrutar del entorno que se contempla desde ella, me pongo en marcha de nuevo para visitar la segunda, y para ello tenía dos opciones, o volver sobre mis pasos hasta el camino, seguir avanzando por él y al llegar a la altura de la cueva girar y seguir en perpendicular hacia ella, como hice con la primera, o por el contrario, continuar por la ladera de la sierra en línea recta, porque no era mucha la distancia… aunque lo de la línea recta es un decir, porque no hay senda que conduzca a ella, simplemente te vas dejando llevar buscando el mejor  paso entre bloques de piedra y un espeso matorral que en ocasiones parece infranqueable, por lo que tengo que andar subiendo y bajando y de paso, visitando otras oquedades y pequeñas cuevas en las que no observo nada, pero en este corto trayecto en distancia, pero que al final me llevó más tiempo del que tenía previsto, pude ver un jabalí que paso a penas a metro y medio  de donde estaba, corriendo sierra hacia arriba y no sabría decir quién de los dos se asustó más… además de una pareja de buitres leonados que sobrevolaban a baja altura sobre mi y de un par de colonias de Narcissus bulbocodium, además de algunos Narcissus cantabricus aislados.

Buitre leonado (Gyps fulvus)
 


Narcissus bulbocodium
 

Narcissus cantabricus

Llego desde arriba, en descenso, a la segunda cueva-abrigo, encontrándome en primer lugar con la apertura triangular que se puede observar desde el camino, pero rodeándola veo que tiene otra apertura en el lateral, que permite un acceso más cómodo al anterior, y es a la entrada, donde en la pared y pared-techo, aparece un magnifico panel, donde se observan una agrupación de figuras antropomorfas, más de veinte figuras de distinto tamaño y trazos (gruesos y finos), lo cual podría indicarnos que podrían haberse pintado en diferentes períodos de tiempo, aunque la forma y el patrón de este conjunto de antropomorfos es similar.

Segunda cueva vista desde el camino con el zoom de la cámara de fotos.
 
Una de las entradas a la segunda cueva vista desde el interior de ella.

Al igual que en la primera cueva-abrigo, contrasta el rojo de estas pinturas sobre el color claro y brillante de la roca cuarcítica y al estar en el interior, están más protegidas de las inclemencias meteorológicas y si además, tenemos en cuenta la dureza de esta roca, no es de extrañar que este panel se conserve bastante bien.

 
Arriba imagen original del panel con antopomorfos y el panel con los pectiniformes, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin LAB.
 
 
Arriba imagen original del panel con antopomorfos, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin YDT.
 

Arriba imagen parcial del panel de los antropomorfos, la foto original;  abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin LDS.

A la izquierda y ligeramente más alto que el panel con el conjunto de antropomorfos, se encuentra otro panel más pequeño, con otras figuras: tres pectiniformes de diferente tamaño, un antropomorfo y por debajo otra figura que no acierto a interpretarla.


Arriba imagen original, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin LWE.
 

Arriba imagen original del antropomorfo y los tres pectiniformes, abajo la imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin LRD

Por el exterior, en la parte superior del arco que forma parte de la entrada aparecen algunas digitalizaciones y otras líneas de difícil interpretación.


 
 
Imagen original vs imagen tratada con DStretch, utilizado el plugin RGB0.

Lo que no llegé a encontrar fue la figura de la que hablan en el blog "Pintura parietal esquemática", en relación a un antropomorfo que posee una especie de tocado y que tiene la particularidad de que los brazos aparecen representados por una sucesión de puntos formando un semicírculo. 

Junto a esta cueva-abrigo se encuentran también otras oquedades, una pared con múltiples fracturas (diaclasas) y otra cueva situada a un nivel superior, más oscura y cuyas paredes están totalmente negras,  porque como ya se ha comentado, sería una cueva-mina.

Vista desde el interior de otra cueva situada junto a la que tiene las pinturas de los antropomorfos, pero esta cueva-mina tiene todas las paredes ennegrecidas.

Dejo a continaución un pequeño vídeo del entorno de la segunda cueva-abrigo de Huerta del Capellán y el panel con las pinturas rupestres del conjunto de antropomorfos.

 

Como curiosidad, comentar que entre las grietas y facturas de la pared cuarcítica, en una especie de repisas, encontré numerosos excrementos que 'creo' que son viejas letrinas de gineta (Genetta genetta).


 

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