Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

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"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

7 oct. 2018

Senderismo (Cazalla, P.N. Sierra Norte de Sevilla): Estación de Cazalla - Camino Viejo de la Estación - Cazalla - Sendero de las Laderas - Isla Margarita - Estación.


Como suele ser habitual para iniciar la temporada senderista, desde ASTOLL se suele proponer una ruta por el P.N. de la Sierra Norte de Sevilla, y en esta ocasión le ha tocado el turno a una ruta en los alrededores de Cazalla de la Sierra, una ruta que en su día fue bautizada por la asociación como “La Ruta del Aguardiente”, y es que a su paso por Cazalla, ya sea al inicio de la ruta o a mitad de ella, como en esta ocasión, toca una parada para desayunar y tomar un típico aguardiente de Cazalla o un anís “Miura”... “más que ná pa'engrá las bisagras” o “pa'entrá en caló”...

Al margen de nombres, se trata de una ruta circular, en la que no sé por qué se acabó cambiando el punto de inicio, ya que las primeras veces que se hizo la iniciábamos en la propia localidad de Cazalla, para después cambiar y comenzarla en la estación de tren de esta localidad. El recorrido es exactamente el mismo, lo que cambia es el punto de inicio; hacerlo desde la estación supone un desplazamiento extra de casi siete kilómetros de carretera estrecha y de mucho curveo y otros tantos de regreso, así que es normal que la mayoría de socios nuevos no entendieran después de hacer el recorrido por qué no se iniciaba en la propia Cazalla y se evitaba ese desplazamiento extra. La única ventaja que tiene hacerlo así es que se evita que el final de la ruta sea en ascenso... algo que desde mi punto de vista no compensa ese desplazamiento extra que se hace por carretera peligrosa.

La ruta en sí es muy entretenida y bonita, ideal para iniciar la temporada. Comenzamos como he dicho antes desde la propia estación de tren, cruzando la vía y continuando por el “camino viejo de la estación”, que sale a la derecha, paralelo a la Rivera del Huesna durante poco más de un kilómetro, para después girar a la derecha, alejándonos de la Rivera, cruzando un puente para salvar el Arroyo Castillejo, y continuando por un ameno camino, envueltos al principio entre encinas, alcornoques y otros árboles de menor tamaño, mientras poco a poco nos vamos acercando al viaducto, por zonas más abiertas, de más matorral y menos arboleda. Después de pasar bajo el viaducto, giramos a la izquierda en clara subida, con fuertes repechos, en lo que es el tramo más exigente de esta ruta, por zonas más abiertas, para llegar a las primeras casas de Cazalla, dejando atrás zonas de olivares y algunas huertas. A la entrada de esta localidad hacemos una parada para el reagrupamiento del grupo, porque las cuestas cada uno la sube a su ritmo...


Fotos del compañero Juan Caro. Arriba por el "camino viejo de la estación"; abajo pasando bajo el viaducto, antes de afrontar la subida hacia Cazalla.

Una vez todos juntos, callejeamos por las calles de Cazalla hasta llegar al centro, donde desayunamos, entonamos el cuerpo con un “miura” y seguimos callejeando, para salir detrás de su iglesia, por un camino dentro de un entorno muy abierto, entre campos de cultivo y olivares, en el que salen diferentes caminos a ambos lados y que no son otra cosa que accesos a las diferentes fincas de los alrededores, por lo que seguimos el camino que llevamos. Al cabo de kilómetro y medio aproximadamente, el camino se estrecha hasta llegar a convertirse en una senda que obliga a ir en fila de a uno; es el Camino o Senda de las Laderas.

 Foto del compañero Juan Caro... caminando por la Senda de las Ladereas.

Justo cuando el camino se estrecha, se dejan atrás los espacios abiertos para adentrarnos en un bosque de encinas y alcornoques propio de esta zona, en un recorrido con firme más irregular y en claro descenso, muy bonito y entretenido, paralelo a un arroyo a nuestra derecha y cruzando alguno que otro más a nuestro paso, y que provienen de nuestro lado izquierdo, aunque por desgracia en estos primeros días del mes de octubre, y después de los meses de verano, van secos, así que cruzarlos no supone ningún problema.

A unos cuatro kilómetros desde que salimos de Cazalla, cruzamos por una paso a nivel la vía del tren, giramos a la izquierda y en menos de un kilómetro ya estamos en el Puente de los Tres Ojos, inmersos ahora en un bosque de galería, en completa umbría, y de nuevo junto a la Rivera del Huesna

 Foto del compañero Juan Caro... llegando al Puente de los Tres Ojos.

Parte del grupo en el Puente de los Tres Ojos

A partir de llegar al paso nivel, el descenso es mucho más suave y después de cruzar el Puente de los Tres Ojos el recorrido es totalmente llano, caminando junto a la Rivera del Huesna que queda a nuestra izquierda, en una zona muy frondosa, con la vegetación típica de ribera y con el discurrir manso de las aguas de la Rivera.


 Camino frondoso, con vegetación de ribera, bosque ripícola, junto a la Rivera del Huesna.

Continuamos caminando cómodamente, disfrutando de este bonito e idílico tramo llano de recorrido, hasta llegar al área recreativa de Isla Margarita, a la que accedemos cruzando un pequeño puente o pasarela de madera.

 Unos compañeros de ruta en el puente de madera por el que accedemos al área recreativa de Isla Margarita.

Salimos de esta isla cruzando de nuevo la vía del tren, y girando a la izquierda, para a partir de ese momento seguir paralelos a la vía durante un pequeño tramo de unos 700 metros, algo insulso, hasta llegar a nuestro punto de inicio, el parking donde dejamos los coches, justo detrás del apeadero de la estación de Cazalla.

Sin duda, es ésta una bonita y entretenida ruta, con la guinda final de la Senda de las Laderas y el recorrido junto a la Rivera del Huesna, que para mi es el tramo más gratificante. Aunque es una ruta que es posible hacerla en cualquier época del año, quizás después de un período de lluvias sea mucho más interesante, con todos los arroyos corriendo y la Rivera con más caudal, además de una mayor frondosidad en las zonas más alejas de los cauces de agua.

El track de la ruta lo tenéis en ESTE ENLACE.

1 comentario:

  1. Hola, soy escritor. Necesito contactar contigo para solicitar permiso para publicar un tema, por favor envíame un email a ffdiaz@yahoo.com. Gracias.

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