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" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

4 sept 2024

El Arte Románico en el Valle de Bohí (la "Vall de Boí"), Pirineo leridano (II): San Juan de Boí y Erill la Vall.

SAN JUAN DE BOÍ (Sant Joan de Boí).

En el siglo XI, Boí era la población más importante de la zona, contando con un castillo, muralla y la iglesia de San Juan.

La iglesia de Sant Juan de Boí (la advocación es de San Juan Bautista) está declarada Monumento Nacional en el año 1962 y se la considera la más antigua del conjunto de iglesias lombardas de la zona, conociéndose de su existencia ya en en 1079.

Su interior cuenta con una estructura similar a las vecinas iglesias de Santa María y San Clemente de Taüll, es decir, es de plata basilical dispuesta en tres naves paralelas, siendo la central más ancha, y rematadas también en tres ábsides semicilíndricos escalonados con arquerías ciegas, aunque por desgracia, el ábside central desapareció tras una reformas en el s.XVIII para convertirse en un muro plano, perdiendo gran parte del magnetismo y vistosidad que tendría su parte trasera rematada por los tres ábsides semicirculares.

Al igual que sus vecinas iglesias de Taüll, las bóvedas de los ábsides son de piedra, tipo "cascarón", mientras que las naves no están abovedas sino que tienen una estructura de madera con tejado a dos aguas recubierto con láminas de pizarra tan características en esta zona del pirineo y al igual que en ellas, la separación entre naves es a través de arcos formeros.

Absidiolo derecho, visto desde la parte trasera del templo,  que se conserva fiel al original, donde se puede apreciar  su tosco sillarejo, remato en arquillos lombardos pero sin lesenas.

También y al igual que sus templos vecinos del Vall de Boí, muestra una altiva y bella torre-campanario (aunque de menos altura que las de Taül o Eric la Vall), adosada en el s.XII al muro sur, pero por desgracia y al igual que ocurrió con su ábside central, también se ha visto envuelta en reformas, ya que los cuerpos superiores se perdieron, quizás por el paso del tiempo, la dejadez y el abandono, teniendo que se reemplazados en el siglo XVIII por otros equivalentes en anchura y altura, aunque lisos e insustanciales.


Una de las funciones que se le conocen a esta torre, además de servir de campanario, es la de servir como puesto de vigilancia del castillo de los Erill, el cual se hallaba contiguo a la iglesia, o incluso comunicarse con su vecina de Erill la Vall, porque hay visión directa entre ellas.

Erill la Vall y la torre-campanario de su de iglesia de Santa Eulalia, vistos desde alrededores de la iglesia de San Juan de Boí.

Tiene dos puertas de acceso, la del muro oeste es más moderna mientras que la del muro norte es la original y destaca porque en ella, o sea, en el exterior de la iglesia, hay restos de representaciones de pinturas  de estética románica, si bien es cierto, que al igual que las pinturas románicas de su interior, o las de resto de los templos del Vall de Boí, no son más que réplicas, puesto que las originales fueros arrancadas, trasladadas y reinstaladas en el MNAC para su conservación ya en el siglo XX.

En estas pinturas en el exterior, alrededor de la puerta norte, "se representa a cuatro ángeles sosteniendo un nimbo que mostraría una teofanía. Quizás un crismón, un Agnus Dei, etc. A los lados aparecen otros personajes. El mejor conservado es un hombre nimbado con barba que lleva un libro en la mano izquierda (quizás un evangelista u otro apóstol)" [Fuente: Arteguías-Románico de Boí].

Podemos decir que este templo ha tenido peor suerte que los de Taül, puesto que ha perdido su ábside central original, sustituido por un muro recto, o la pérdida de algunos cuerpos de la torre-campanario que fueron sustituidos por otros del mismo tamaño pero más simples, perdiendo su estilismo original o la pérdida de muchas de las pinturas románicas que albergaba en su interior.

En cuanto a lo que queda de las pinturas de sus interior (réplicas como he dicho antes), los especialistas datan las originales en torno al año 1100, aunque la identificación del mensaje iconográfico en su totalidad no es fácil al disponer solo de la representación de algunos motivos.

"Podemos imaginar una cabecera con la principal teofanía (Cristo en Majestad en la Parusía o un tema similar) y los seres sagrados esenciales del Cristianismo. También podemos imaginar las naves ocupadas por episodios bíblicos y temas hagiográficos. Precisamente, en el lado norte encontramos uno de estos episodios muy bien conservado: el martirio por lapidación de San Esteban, con el protomártir junto a sus tres verdugos y la mano de Dios iluminándolo.


El martirio por lapidación de San Esteban, con el protomártir junto a sus tres verdugos y la mano de Dios iluminándolo

En el hastial estaría pintado el Juicio Final, lugar donde solía ser reflejado este hecho capital para el Cristianismo. Uno de los motivos conservados y de los que gozamos de una buena réplica es, precisamente, la bestia apocalíptica de siete cabezas.

La bestia apocalíptica de siete cabezas.

Otro tema iconográfico interesante es el de tres juglares. El de la derecha toca un arpa salterio, el segundo es un malabarista y el tercero un contorsionista que parece que toma espadas con su boca. Es difícil saber con precisión su valor simbólico y moral. La pérdida de las escenas próximas nos hacen perder la información del contexto.

Los tres juglares: el de la derecha toca un arpa, el segundo es un malabarista y el tercero un contorsionista que parece que toma espadas con su boca.

Otra imagen impactante es la del joven cojo que echa su mano sobre el sexo. Precisamente las partes pudendas del individuo fueron "censuradas" y raspadas siglos más tarde.

Para terminar nos referiremos a la colección de animales del bestiario que se pintaron, sobre todo, en los intradós del los arcos formeros que separan las naves. Algunos son animales reales como el gallo o el dromedario, pero abundan más los híbridos fantásticos, algunos ciertamente difíciles de reconocer".
[Fuente: Arteguías-Románico de Boí].




SANTA EULALIA DE ERILL LA VALL.

Si hay un elemento común, característico, santo y seña del conjunto de iglesias románicas del s.XI de la Vall de Boí, podríamos decir que son sus torres-campanarios y la falta de decoración exterior, compensadas en algunas de ellas  por las ricas pinturas en su interior, y la iglesia de Santa Eulalia de Erill la Vall es quizás el mejor ejemplo, contando con una torre-campanario espectacular, que se yergue hacia el cielo sobresaliendo por mucho, por encima del pequeño y recogido templo al que está adosada y despuntando por encima de los edificios de esta pequeña localidad, como si intentara rivalizar en altura con la sierras que le rodean, y como el resto de templos, carece de decoración externa, exceptuando la decoración típica del románico lombardo de la torre construida en una fase algo más tardía, en el s.XII.

La torre de este templo es el icono del conjunto de iglesias de la Vall de Boí, de planta cuadrada y con 23 metros de altura distribuidos en seis pisos de altura, con la decoración propia del románico lombardo: con arquillos ciegos y frisos de diente de sierra utilizados como indicativos de separación entre los distintos pisos, los cuales estaban vaciados para permitir la iluminación interior. Los cinco pisos superiores son idénticos, con los cuatro lados de cada piso iguales, con unas pequeñas ventanas dobles, geminadas en cada lado; el piso inferior es el que es distinto, ya que solo su lado norte el que consta de un ventana con un arco de medio punto, el resto de lados están cerrados.

Foto de grupo a los pies de esta esbelta torre-campanari que se alza sobremanera por encima del templo. Como se puede ver en la foto, el piso inferior de la torre, es el único que es diferente, ya que solo muestra una apertura en uno de sus lados, a modo de ventana con arco de medio punto.
 
Los cinco pisos superiores son idénticos, con los cuatro lados de cada piso iguales, con unas pequeñas ventanas dobles, geminadas en cada lado y la separación entre pisos por arquillos ciegos y frisos de diente de sierra.


Esta torre-campanario, adosada al muro norte y junto al absidiolo, está alineada con la de San Juan Boí y con la de San Clemente de Taüll, porque además de servir como campanario, tenía además otras funciones como la de  comunicación y vigilancia del territorio.

Vista del ábside principal (izquierda) y del lado norte del templo, a cuyo muro están adosados el absidiolo, la torre y el pórtico.

En el muro norte, donde se encuentra el campanario, también hay un pequeño pórtico con cuatro arcos de medio punto.

Pórtico con cuatro arcos de medio punto, que resguarda la puerta de acceso a la iglesia.

Aunque podemos ver claramente desde el exterior que tiene tres ábsides, la diferencia con respecto a otros templos dispuestos en tres naves que se rematan en dichos ábsides en la cabecera, es que en la iglesia de Santa Eulalia, solo hay una nave alargada rematada en el ábside central semicircular, mientras que los otros dos absidiolos laterales, se encuentran en disposición perpendicular con la nave del templo, en los extremos de un minúsculo transepto, conformando una iglesia de planta trebolada (en forma de trébol) en la cabecera.

El templo está cubierto por una cubierta de madera a dos aguas, como en su origen, aunque en 1123 fue sustituida por una bóveda de cañón, por lo que se tuvieron que incluir, adosadas a los muros, gruesas columnas que sostendrían los arcos torales, aunque se ve que esto no fue suficiente porque la bóveda acabó por hunidirse y destruir de paso parte de los muros del edificio; testimonio de esto son las basas que aún se encuentran a ambos lados de la nave, en las que se apoyaban las semicolumnas adosadas a los muros para sostener el peso de la bóveda... así que supongo que sería a raíz de este incidente, cuando se volvería a reconstruir la cubierta como la original, de madera y a dos aguas.

Interior del templo visto desde el coro. Se pude apreciar la cubierta de madera a dos aguas y al fondo, la cabacera con el ábside principal en el que sobre una viga se encuentra situada una réplica del grupo escultórico del "Descendimiento de la Cruz", y justo inmediátamente antes, a ambos lados, los arcos de medio punto por los que se accede a los absidiolos, siendo en la foto más visible el de lado derecho, que se corresponde con el muro sur y que además es elque tiene el arco ligeramente apuntado. También se pueden apreciar en los dos muros laterales, las basas sobre las que irian las columnas utilizadas para sostener la 'bóveda de cañón' que acabó por hundirse... y como puede verse en la foto, algunos utilizan estas basas para sentarse en ellas...

Los absidiolos sos sencillos, con bóveda de cuarto de esfera a los que se accede por un arco de medio punto, con la única diferencia que el arco del lado sur es ligeramente apuntado.

Ábside principal (reconstruido) y absidiolo adosado al muro sur.

A los pies de la nave, realizado en un momento posterior a la construcción del templo, se encuentra el coro.

En el interior NO hay restos de pinturas al fresco, aunque pudiera haberlas tenido en origen y que hubieran desaparecido tras el hundimiento de la bóveda de cañón y el derrumbe parcial de los muros, porque por lo que se puede observar en estos templos del románico catalán en esta zona, la austeridad y sobriedad en el exterior de estas iglesias se veía compensada con las ricas pinturas que albergaban en su interior.

En el interior de la iglesia, sobre una viga colocada en el ábside central, se encuentra una copia del grupo escultórico del "Descendimiento de la Cruz", el único que se conserva completo del Taller de Erill (los originales se hallan repartidos entre dos museos: el Museu Nacional d ́Art de Catalunya y el Museu Episcopal de Vic), obra realizada seguramente en un momento tardío de finales del siglo XII o comienzos del XIII.

La obra escultórica del "Descendimiento de la Cruz" muestra a Cristo en la cruz y a los lados se encuentra José de Arimatea que sostiene el cuerpo inerte de Cristo y Nicodemo que quita los clavos, y junto a estos dos estarían San Juan Evangelista y la Virgen María, mientras que en los extremos de esta representación estarían las figuras de los dos ladrones.

Descendimiento de la Cruz, en la iglesia de Santa Eulalia de Erill la Vall.

Una última imagen del exterior de la zona norte de esta iglesia con la torre-campanario, el pórtico y el pequeño cemeterio que le precede.

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