Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

En la subida al Toubkal (4.167m).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con Sepúlveda (Segovia) de fondo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

En el corazón de las Villuercas, entre Navaluengas y Guadalupe.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Saliendo del refugio Lepiney.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con los Pirineos de fondo, bajada desde el Monasterio San Juan de la Peña a Jaca.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña sur, con la alcazaba de Reina bajo la tormenta de fondo.

Sierra Nevada

Cima del Mulhacén en Febrero (3.478 m).

El Danubio en bici (Serbia)

Tramo serbio de las Iron Gates.

Ruta por las Hurdes

Panorámica del Meandro de Melero sobre el río Alagón (en las cercanías de Riomalo de abajo).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

En la cima del Toubkal (4.167m).

La Costa Atlántica Francesa.

Normandía (Batería de Longues).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta entre Garganta-Hervás-Gargantilla.

Travesía por Gredos.

Con el Circo de Gredos de fondo, desde el mirador de los Barrerones.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Puerto de La Panamera (Sierra de Ávila).

Ruta de los Contrabandistas, circular desde Oliva de la Frontera.

Paraje del Molino de las dos Piedras, junto al río Ardilas.

Travesía por Gredos.

Salvando las aguas de la Laguna Grande.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Castillo Loarre (Huesca, prepirineo).

Ruta por la Sierra de Tentudía.

Monasterio-Aguafía-Castillete-Monasterio.

Circular por Peñalara.

Junto a la Laguna de los Pájaros después de bajar del pico Peñalara.

Al Mulhacén en bici.

Cima del Mulhacén en Agosto (3.478 m).

Ruta del Rey Jayón.

Aproximación a la alcazaba de Reina, con la vistas de la campiña sur a la derecha.

La Costa Atlántica Francesa.

Peine del Viento (San Sebastián).

Ruta por las Hurdes.

Tramo: Embalse del Cerezal-El Gasco-Tramo de bajada hacia la alquería de la Fragosa.

Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Tramo de senda pronunciada en los Pirineos.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En los alredores de la Peña de Francia (Salamanca).

Ruta del Rey Jayón.

La Sierra de San Miguel bajo la tormenta.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Vistas de Oporto desde la Catedral.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruta "Nacimiento del río Borosa", tramo de la "Cerrda de Elías".

Tras las huellas de Anibal Barca (Valencia - Roma).

El Vaticano (Plaza de San Pedro).

Ruta por la Sierra de Aracena.

Ruta entre Alájar y Fuenteheridos.

Subida al Mulhacén desde la Vereda de la Estrella.

Junto a la Laguna de la Mosca (2.900m).

Ruta por la Sierra Grande de Hornachos.

Hornachos a los pies de las ruinas de su castillo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Castillo de Lacalahora (Granada).

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

En el Veleta, con el Mulhacén y Alcazaba de fondo.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Claustro del Monasterio San Juan de la Peña, suroeste de Jaca (Huesca).

Ruta del Rey Jayón.

La campiña desde la bajada de Reina.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En la subida a la Peña de Francia.

La Costa Altántica Francesa.

En las murallas de Dinan (Francia).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta: Garganta-Hervás-Gargantilla.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Con la Hoz del Río Agua de fondo.

Ruta Guadalcanal-Llerena.

Cima de la "Capitana".

Ruta de los Contrabandistas (Oliva de la Frontera).

Parte alta del paraje del 'Molino de las dos Piedras', junto al río Ardilas.

Ruta por Portugal.

Castillo de Marvao y alrededores.

La Costa Altántica Francesa.

Saliendo de La Rochelle (Francia).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruda del nacimiento del Borosa, tramo incial de la ruta.

Ruta de los Celtas.

Zona de los molinos.

La Costa Altántica Francesa.

Acantilados de Etretat (Normandía - Francia).

Ruta por el P.N. de la sierra de Cazorla.

Zona de túneles previa a la zona del nacimiento del río Borosa.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Por tierras del Quijote, los molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por Gredos Central.

Remontando la Garganta del Pinar.

Ruta de "Peñas Blancas".

Tramo de las "Minas de Tierrablanca".

El Danubio en bici (Alemania).

Castillo de Werenwag en el P.N. del Alto Danubio.

Ruta por las Hurdes.

Cruzando un puente típico sobre el río Malvellido.

De Zalamea (Badajoz) a París...

En la ermita románica de Tiermes (ciudad celtíbera), Montejo de Tiermes (Soria).

El Danubio en bici (Hungría).

Budapest, con el edificio del Parlamento de fondo.

Ruta de los Molinos y el "Donde nace".

Ruta entre las localidades de Arromolinos y Montánchez.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Chozo de piedra en las cercanías de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Subida al "Collado de la Pariera" desde Navezuelas.

Ruta por la Sierra de Gredos.

En la cima del Morezón, con el circo de Gredos de fondo.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Menhir de Almendres.

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Collado de las Cinco Lagunas y alrededores desde la Laguna de Majalaescoba.

El Danubio en bici (Alemania).

Saliendo de Gutenstein y del P.N. del Alto Danubio.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Panorámica desde la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

El Danubio en bici (frontera alemana-austriaca).

Vistas a orillas del Danubio.

P.N. de Grazalema (Cádiz).

Inicio de la ruta por el Pinsapar.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

La subida y bajada del Toubkal (4.167m), vista desde el collado de Tizi-n-Tadat (3.800m).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

En la zona de Covao d'Ametade, en el Valle Glaciar del Zêzere.

Sierra de Gata (Acebo).

Ruta Verde de la cascada de la Cervigona.

Picos de Europa (Asturias).

El 'Naranjo de Bulnes' desde el collado Pandébano.

El Danubio en bici (Alemania).

Vistas de Passau, al salir en dirección a Austria.

Ruta de "Los Pilones" (Valle del Jerte).

Tramo inicial de subida a "Los Pilones".

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

El grupo en la bajada del Toubkal (4.167m).

Ruta de Isabel la Católica (Cañamero-Guadalupe).

Vistas desde la subida al 'Melonar de los Frailes'.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Refugio de "Los Labradillos", en el descenso de la Garganta de Gredos.

La Costa Atlántica Francesa.

El Valle del Loira, camino de Nantes (Francia).

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños, con las cimas de Gredos nevadas al fondo.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Aldea en el valle de Assamt, en la bajada del collado de M'Zik.

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

Con el Mulhacén y la Alcazaba de fondo, en la subida al Veleta (3.395m).

Monfragüe, recorrido por la ruta amarilla.

Camino hacia el Mirador de la Tajadilla.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Vistas desde la cima del Toubkal (4.167 m).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Crónlech de Almendres.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Vistas en la subida a la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Cimas bañadas por el sol naciente, en la subida al Toubkal (4.167m).

El Danubio en bici (Alemania).

Cruzando uno de los muchos puentes de madera en los inicios de la ruta.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Cimas del macizo de Tazarhart vistas desde una aldea en el valle de Assamt al amanecer.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Desierto de Tabernas, hacia Fort Bravo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Bosque en la bajada hacia la ermita mudéjar del Humilladero.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Subiendo por una senda en la pared, entre el refugio Lepiney y el collado Tizi-n-Tadat.

Travesía circular por el P.N. de Grazalema.

Panorámica desde la subida al 'Puerto de las Palomas' desde Zahara.

Junto a la cascada del Calderón (Valle del Jerte).

Camino Real, de Navaconcejo a Piornal.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Llegando al collado Tizi-n-Tadat (3.800m).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Argamasilla de Alba (Celda de Miguel de Cervantes).

Panorámica del embalse García Sola (Puerto Peña).

Subida a la Cueva de la Mora y a las antenas.

De Zalamea (Badajoz) a Paris...

Junto a Notre Dame le Grande, Poitiers (Francia).

Ruta por la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes.

Vistas en la bajada de la Portilla de las Batuecas (Salamanca).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Abadía de Brantôme, distrito de Périgueux, (Aquitanaia - Francia).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

Alcovoço, en la Sierra de la Estrella.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Junto a los molinos de Mota del Cuervo (Cuenca).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Cruzando el Tajo en barco, con Lisboa de fondo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Cazorla, ermita a las afueras.

La Costa Atlántica Francesa.

En la duna de Pilat (Aquitania, Francia).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

En la plaza del populo, Baeza (Jaén).

La Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Buscando el sendero de bajada hacia Ansó.

Camino Sanabrés o del sudeste (Caminos de Santiago).

Descansando junto a un hórreo en Cea.

Castillo de Almorchón y alrededores.

Subida al pico Tiros (La Serena, Badajoz).

Monfragüe, recorrido por la ruta roja.

Puente del Cardenal, camino de la Fuente del Francés.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Segovia desde la Veracruz, con la alcazaba de fondo.

Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

domingo, 12 de marzo de 2017

Orquídeas Silvestres: Ophrys tenthredinifera.

Después de dos semanas buscándolas, en esta tarde ventosa de domingo, 12 de Marzo, es la primera vez que me encuentro este año con orquídeas, aunque ya hace tres días estuve en esta misma zona y había un principio de floración, por eso he vuelto hasta aquí, para ver si ya habían florecido, y me he encontrado con SEIS ejemplares de Ophrys tenthredinifera, no completamente florecidas pero ya si vestidas glamurosamente para hacerles las fotos de rigor. Se encuentran prácticamente a la vera del camino, entre algo de maleza, en una zona de umbría, en la Sierra del Argallén (comarca de La Serena, sureste de Badajoz), y en donde en prácticamente seis metros cuadrados, el año pasado, a primeros de Abril, localizé una pequeña colonia de unos 15-20 ejemplares, superconcentrados.

Es esta una orquídea del tipo "orquídeas avispa", y lo de "Tenthrendinifera" parece ser que viene del griego "tenthredón" = "tentredine", un insecto similar a la avispa, que es al que imita su labelo. Al igual que otras orquídeas de este género, es polinizada por seudocopulación, donde los machos son seducidos por la apariencia de la flor que imita a la hembra de una especie de avispa o abeja. Se conoce que uno de los polinizadores es la abeja "Eucera longicornis".




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Éstas y algunas fotos más, en mayor resolución, haciendo clic AQUÍ

martes, 24 de enero de 2017

Datos sobre el censo de Grullas en la ZEPA La Serena, de la temporada 2016-2017.



El propósito de esta entrada es el de informar y difundir los datos detallados del censo de grullas en la zona ZEPA de la Serena y Sierras Periféricas, en la temporada 2016-2017, o lo que es lo mismo, los resultados de los censos realizados en el mes de diciembre del 2016 y en enero de 2017. Os dejo también una tabla con los resultados de años anteriores. Al final de la tabla, estarán también los resultados totales a nivel de Extremadura.










El censo de grullas en la zona de La Serena fue llevado a cabo por socios y colaboradores de ANSER (Asociación Naturalista de Amigos de La Serena), coordinados por Manuel Calderón Carrasco.

 Haz clic en la imagen para verla aumentada.

Comentar que según "GrusExtremadura", en los datos del censo de diciembre del 2016 (los datos totales del mes de Enero aún no están completos) se han contabilizado un total de 243.470 grullas en España, de las que el 54% lo ha sido en Extremadura (132.174); esta cifra supone un nuevo récord absoluto en España, y junto con las contabilizadas en Portugal, nos acerca a la realidad de la invernada en la Peninsula, estimada en 250.000 grullas, lo que significa que el 69,4% de las aves que pasan el invierno en Europa occidental, lo hacen en la Peninsula ibérica.

domingo, 22 de enero de 2017

Senderísmo: El Sendero del Río Bailón (Cabra - Zuheros, Córdoba) - P.N. de las Sierras Subbéticas.


La última vez que estuve realizando esta ruta fue hace seis años, y también la hice con el grupo ASTOLL, al igual que en esta ocasión, la diferencia es que ahora, en un principio, la ruta empezaría “oficialmente” desde la ermita de la Virgen de la Sierra, y desde allí seguiríamos por el “Sendero del Río Bailón”, para así hacerla más factible a todos los públicos, ya que de lo contrario, los 5 ó 6 km desde la estación de la vía verde de Cabra hasta la ermita, al ser todo el tramo en fuerte pendiente, haría que se retrasara la llegada a Zuheros, por no hablar del tiempo que posiblemente podríamos perder en algunos trámites, y es que desde hace un tiempo, hay que solicitar permiso a Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para realizar esta ruta, y aunque lo habíamos solicitamos con casi dos semanas de antelación, al ver que no nos contestaban, nos pusimos en contacto con el Centro de Visitantes del Parque, donde nos dijeron que en un momento dado podríamos pasarnos por allí antes de comenzar el recorrido previsto, entregar algunos DNIs y ellos se encargarían de avisar a los agentes de medio ambiente; por todo esto, se decidió poner la salida desde la ermita, porque los 14 km de recorrido hasta Zuheros, incluyendo el posible desvío a “Las Chorreras”, erán en ligero descenso y se podía hacer muy cómodamente.

Finalmente y cuando ya no esperábamos respuesta por parte de Medio Ambiente, recibimos un email con la autoriazación concedida y los apartados en los que se nos indicaban algunas recomendaciones y el por qué necesitábamos permisos para un grupo numeroso (podéis leer la autorización recibida EN ESTE ENLACE). Al tener ya el permiso, no necesitábamos ir al centro de visitantes, con lo cual, íbamos a tener más tiempo, y se habría la posibilidad, para que quien quisiera, de realizar el recorrido completo, o sea, desde la propia estación de Cabra, junto a la vía verde, siguiendo por el “Sendero de la Ermita” y continuando después con el recorrido común para todos, por el “Sendero del río Bailón”, hasta llegar a Zuheros.

Llegamos a Cabra, a la estación, a las 9:15, y aunque en principio hubo solo un pequeño grupo de tres compañeros que se lanzaron sin pararse a desayunar a realizar la subida, el resto estuvimos desayunando en el bar de la propia estación, aunque algunos con más prisas que otros, porque después de todo, logramos formar otro grupo de seis, para realizar también el camino desde abajo, sobre todo porque íbamos bien de tiempo y porque los compañeros todavía se quedarían allí un buen rato hasta que todos hubieran terminado de desayunar, así que por si acaso, cogí una copia de la autorización que nos habían dado para el recorrido y entregué otra copia a José Ángel, el secretario de ASTOLL, para que no hubiera problemas.

Nos ponemos en marcha, con bastante frío a primera hora de la mañana y más en las zonas de umbría. Tras unos metros caminando por la propia vía verde, con cierto trasiego de gente montando en bici de montaña, pronto giramos bruscamente a la izquierda, dando comienzo la subida sin descanso que nos llevará hasta la propia ermita de la Virgen de la Sierra, donde está la patrona de Cabra, en la zona conocida como “El Picacho de Cabra”, auténtico balcón natural de Andalucía [ver Nota-1].

 Una panorámica parcial desde el mirador del "Picacho".

La subida va en intensidad de menos a más, por amplio camino-pista, en buen estado, aunque algo insulso para mi gusto, rodeado de olivares y con muy buenas panorámias de Cabra y alrededores, al volver la vista atrás. Un repecho con una pendiente aún más pronunciada que la que estábamos subiendo, nos deja a la altura de una casa-vaquería, con una fuente a nuestra izquierda, donde tenemos unos metros de descanso antes de afrontar la última parte, ya con la ermita a tiro de piedra. Es aquí donde camino amplio se va estrechando hasta convertirse en sendero.

 Tramo final de subida al "Picacho de Cabra".

Unos metros de sendero en zig-zag, entre vegetación más frondosa, donde desaparecen los olivares que ya quedan más abajo, a nuestras espaldas, nos deja en la carretera por la que se sube a la ermita, y donde por casualidad, como si estuviéramos sincronizados, nos encontramos con el bus que llevaba a nuestros compañeros hasta lo alto de la ermita, desde donde emprenderían la ruta y el descenso al “Polje de la Nava”.

Cruzamos la carretera y proseguimos por este “sendero de la ermita” como reza en un cartel. Ahora nos introducirmos en una zona totalmente arbolada, por un sendero con tramos de escalones, tierra y piedra, prácticamente en umbría gracias a la sombra de los árboles, retorciéndose a uno y otro lado buscando ganar altura de la forma más comoda posible, en medio de un viacrucis en el que algunas de sus cruces sirven también como miradores improvisados. Llegados a este punto, comenzamos a encontrarnos con nuestros compañeros que ya bajaban, tanto con los que habían subido en bus, como con los otros tres que habían partido caminando desde abajo, antes que nosotros.

Al término del viacrucis llegamos a la parte alta, donde un mirador a modo de balcón, como he comentado antes, nos recibe para mostrarnos una vastas panorámicas de la provincia y alrededores.

Una foto arriba, con el minigrupo con el que subí, y directos al patio de la ermita, con su suelo cubierto de fósiles de ammonites, antes de hacer la visita a la Virgen de la Sierra, patrona de Cabra.


 Patio de la ermita y la Virgen de la Sierra, patrona de Cabra.

Allá arriba somos los últimos, el resto de nuestros compañeros ya hace un rato que empezaron la ruta desde aquí, así que toca seguirlos, y para ello tenemos que bajar por el mismo sitio por el que hemos subido, hasta llegar de nuevo a la carretera, y seguir después por ésta en desenso, recortando tramos de asfaltos en las curvas de herradura al seguir rectos por estrechas veredas-atajos, hasta que a la izquierda de la carretera vemos el cartel: “Camino del Polje de la Nava”, lo cogemos y seguimos en descenso hasta llegar a esa enorme llanura rodeada de sierras, surcada por un camino en buen estado.

Continuamos en amena charla por este terreno llano, baldío, insulso, al menos desde el punto de vista estético, pero una gozada para cualquier geólogo, porque este recorrido que estamos realizando, no es sólo un recorrido senderista por el Parque Natural de las Sierras Subbétias, es también un recorrido geológico, porque esta zona es también un Parque Geológico, al igual que las Villuercas en nuestra Extremadura; en nuestro caminar por este parque, son muchos los hitos geológicos con los que nos iremos encontrando, los cuales nos ayudaran a ver con otros ojos todo este entorno, un entorno que además es zona ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves), y si bien, como he comenado, este primer tramo de la ruta, el del “Polje de la Nava[ver Nota-2], puede resultar a nivel visual algo insulso o aburrido para algunos, o diferente para otros, lo cierto es que la ruta irá poco a poco ganando en intensidad, resultando más y más interesante cuanto más nos introducimos en ella.

Caminaod por la llanura del "Polje de la Nava".

En esta gran llanura, y aunque disfrutemos de un día soleado, corre un leve y frío viento, lo suficiente como para que no sobre nada de la ropa que llevamos. Los alrededores están bastante secos, para la época en la que estamos, a pesar de ser un terreno encharcable, puesto que por las circunstancias geológicas es una zona arcillosa que no filtra el agua, lo que hace que sea justo aquí donde nace el río Bailón, un río que en sus inicios, más que río, parezca un incipiente regato, un hilo de agua que será nuestro guía particular, nuestro hilo conductor durante el recorrido, aunque en algunos tramos lo dejaremos a la izquierda y poco a poco lo perdereos de vista hasta que más adelante volvamos a reencontrarnos con él, como ocurre en la zona donde se encuentra el desvío a las “Las Chorreras”, en donde ya lo hemos perdido de vista.

En principio teníamos previsto el desvío hacia “Las Chorreras[ver Nota-3] unas pequeñas y bonitas cascadas que se precipitan sorteando los bancos de roca caliza, y que son conocidas popularmente con este nombre, pero viendo durante el recorrido por el “polje” la escasez de agua, debido a la falta de precipitaciones no sólo de la estación invernal sino durante prácticamente todo el año pasado, tanto nosotros como el resto de nuestro compañeros que iban por delante, pasaron de largo al ver este desvío señalizado a la derecha, en plena llanura, mientras realizábamos un recorrido semicircular bordeando el “cerro de la Alcubilla”.

Al subir un pequeño repecho, dejamos el “polje” a nuestra espalda y nos adentramos en una zona boscosa repletea de encinas y quejijos, con un camino de peor firme, siempre en umbría, lo que provocaba que con la helada de la noche anterior parte del camino estuviera aún blanquecino y las piedras recubirtas de una fina capa de hielo, resbaladizas, en un paisaje totalmente diferente, dejando atrás las llanueras y las amplias vistas.

No tardamos mucho en llegar a un pequeño ensanchamiento del camino, donde a la izquierda aparece una pequeña “calva” en el terreno, algo que nos hubiera pasado totalmente desapercibido sino fuera por los paneles informativos que nos advierten de otro de los hitos geológicos por los que pasamos; en este caso se trata de una “paleodolina[ver Nota-4], en el paraje conocido como el "Llano de Arrebola".

Continuamos caminando distendidamente, sin prisas, por este camino-sendero, y pronto llegaríamos, tras un pequeña bajada, a un llano, un espacio algo más abierto, donde se encuentra la fuente de la “Fuenfría[ver Nota-5], donde además de algunos compañeros, se encontraban también otros grupos senderistas, tomando un pequeño piscolabis o haciénose fotos en este entorno.

 Compañeros tomando un piscolabis en los alrededores de la fuente de la "Fuenfría".

Nosotros no nos entretuvimos mucho allí, apenas unos minutos, antes de continuar con nuestro recorrido, el cual sigue en ligero descenso, a la izquiera de la fuente, por un sendero que rápidamente nos introduce de nuevo en un bosque de encinas entre las que el sendero, de firme muy irregular, estrecho y con piedras, serpentea cual curso de agua entre sierras buscando el camino más fácil. Un tramo bonito, relajante, para ir sin prisas, donde incluso de vez en cuando tenemos que ir apartando con las manos algunas ramas de los árboles hasta que llegamos a un espacio mucho más abierto, por el que tendremos que descender para dar de nuevo con el cauce del río Bailón, con el que volvemos a encontrarnos, ahora completamente seco, teniendo frente a nosotros los tajos del "Cerro del Zumacal".

Cruzamos el cauce del río, y como he dicho antes, sin una gota de agua, para girar a la izquierda y adentrarnos en este barranco, en este cañón del río Bailón [ver Nota-6], en lo que es el tramo más bonito, interesante y espectacular de la ruta, sobre todo en la parte final. Resulta chocante ver el lecho predregoso de este río, seco a más no poder, al menos actualmente, y que fueran precisamente sus aguas las que modelaron este cañón.

No tardamos mucho en volver a cruzar el río, para seguir por una vereda paralela a él, teniéndolo ahora a nuestra derecha, mientras poco a poco nos vamos introduciendo más en el corazón de este cañón horadado por el río Bailón, estrechándose cada vez más, sumergiéndosnos delicadamente en las profundidades de sus paredes verticales de roca caliza que flanquean el sendero.



 Adentrándonos poco a poco en el tramo más bonito del Cañón del Río Bailón

Unos metros de descenso para cruzar de nuevo el río y es donde aparece el tramo mas bonito y espectacular, un último kilómetro muy atractivo y entretenido, para disfrutarlo, para no andar con prisas, donde el personal aprovecha para hacerse sus fotos y no es de estrañar, con un sendero estrecho que tiene pegado a la izquierda una de estas paredes rocosas que se elevan verticalmente, llenas de pequeñas cavidades, con el río Bailón a la izquierda del sendero, por debajo de éste, y en el otro lado del río, la otra pared del cañón en donde destaca claramen la “Cueva del Fraile(la cual toma su nombre de una caprichosa 'estalagmita' que ha quedado expuesta tras la erosión de la cueva en la que se formó).


 Vistas del cañón y de la "Cueva del Fraile" (abajo).

Un poco más adelante, siguiento por este entretenido tramo, el cañón se abre un poco más, al tiempo en que de nuevo tenemos que cruzar el río por última vez, antes de seguir por una senda en suave subida, en la que tendremos unas bonitas panorámicas, pero sobre todo en dos puntos en concreto, donde a través de una brecha en forma de “V” en la pared rocosa, podremos tener las primeras tomas de contacto con el pueblo de Zuheros. En la pirmera ocasión podremos ver entre esta apertura en la roca el castillo de Zuheros rodeado de casas blancas, mientras que en la segunda ocasión, junto a una plataforma que sirve de improvisado mirador, muy adecuado para las fotos de rigor con este fondo, no vemos el castillo pero si una pequeña vista parcial del pueblo blanco.

 En el último tramo del recorrido por el cañón, una vereda sube suavemente hasta le collado, con el río Bailón a nuestra derecha.
 Vista parcial de Zuheros y su castillo, a través de la brecha en "V" en el farallón rocoso.
  Vista parcial de Zuheros a través de la brecha en "V" en el farallón rocoso.

Tras las fotos y el disfrute de este tramo, seguimos subiendo durante unos metros más hasta llegar a un collado, a partir del cual se emprende el descenso de poco más de un kilómetro, por un camino-sendero que serpentea perdiendo altura de una forma no muy brusca. 

 Inicio del tramo de descenso hasta Zuheros. Entre las rocas asoma el castillo de esta localidad.

A penas unos metros de descenso, y en las primeras de las curvas que hace el camino, no nos queda más remedio que tomar una foto del pequeño grupo que estábamos en ese momento, con el fondo espectaclar, y algo más abajo, del pueblo de Zuheros. Un pueblo muy bonito, dentro del circuito de los pueblos blancos, de un blanco inmaculado que resalta a un más con los rayos de sol bañando sus blancas y nacaradas casistas, situadas en la ladera de la sierra, flanqueada por farallones rocosos a un lado, y al otro, una gran llanura repleta de olivares y situada a menos altura, y por si fuera poco, el pueblo tiene a su castillo roquero como baluarte, como vigía de todo este vasto territorio que se puede observar desde allí. Sin duda unas panorámicas muy bonitas en este pequeño tramo de descenso, de este pueblo y del enclave en el que se encuentra, no es de estrachar que esté considerado como uno de los pueblos más bonitos.

 El grupo con el que fui haciendo gran parte del recorrido, con Zuheros de fondo, antes de emprender el descenso hasta este pueblo.
 El bonito "pueblo blanco" de Zuheros, presidido por su castillo.
 El castillo de Zuheros, vigía del vasto espacio que se abre  sus pies...

Ya en Zuheros, directos hacia la pequeña explanada junto al castillo, la cual sirve también como mirador, y en alguna de sus terrazas estuvimos reponiendo fuerzas y líquidos en una tarde muy agradable. La única 'pega' para terminar este magnífico día y esta bonita ruta, que ha ido de menos a más en intensidad, es la de no haber podido visitar la célebre “Cueva de los Murciélagos[ver Nota-7], como hicimos en la otra ocasión que estuvimos por aquí hace ya unos años...


 Zuheros...

¡¡Podéis ver éstas y otras fotos de esa ruta, en más resolución, en ESTE ENLACE!!
 
Podéis ver un pequeño vídeo del tramo del Cañón del Río Bailón en este pequeño vídeo:



BREVES ANOTACIOES SOBRE LOS PUNTOS MÁS INTERESANTES DEL RECORRIDO:

[Las fotos que aparecen en este apartado están extraídas del folleto informativo sobre el Sendero del Río Bailón]

1. El Picacho de Cabra.
Al final de la carretera que conduce a la Ermita de la Virgen de la Sierra nos espera el conocido Picacho de Cabra, también llamado 'Balcón de Andalucía'. Su cima ofrece impresionantes vistas de la provincia y alrededores, pudiéndose observar las tres unidades geográficas y geológicas que componen Andalucía: Sierra Morena, la Depresión del Guadalquivir y la Cordillera Bética. Su hermosa ermita alberga a la patrona de Cabra, la Virgen de la Sierra, y el suelo de su patio está repleto de fósiles de ammonites, los antiguos cefalópodos que poblaron el Mar de Tethys, principalmente durante el Jurásico y el Cretácico (los amonites son una subclase de moluscos cefalópodos extintos, que existieron en los mares desde hace 340 millones de años hasta hace unos 66 millones de años, y gracias a su rápida evolución y distribuión mundial, están catalogados como unos excelentes 'fósiles guías' para la datación de rocas, entre otras coas).

La ermita comenzó su construcción en el año 1260, y dentro de ella destaca un retablo barroco (data de 1691 y es obra de Melchor de Aguirre; en su ejecución se emplearon mármoles rojos y negros; en las calles laterales existen tallas en piedra de San Joaquín y de San José con el Niño), con un camarín en el que se custodia la imagen de la Patrona de Cabra (esta imagen de la Virgen de la Sierra, de estilo gótico, data de finales del siglo XIII, y fue restaurada en 1978). El templo actual se reedificó en 1591 y ha sufrido diversas obras de remodelación, la última de las cuales, realizada en 2007, ha renovado los tejados de todo el santuario, y rehabilitado la iglesia con utilización de mármol local.

2. El Polje de la Nava.
Al inicio de nuestro camino sorprende la inesperada llanura oculta en el corazón del macizo calcáreo de Cabra. Se trata de un polje, una depresión llana y cerrada de contorno irregular, un elemento del paisaje kárstico formado a partir de una zona hundida en la montaña. La lenta disolución de la caliza va profundizando en los terrenos, a la vez que en su fondo se acumulan sedimentos finos y poco permeables (margas y arcillas) que favorecen la inundación del polje y la formación de una superficie plana (el proceso es relativamente simple: el anhídrido carbónico de la atmósfera se combina con el agua de lluvia para formar ácido carbónico, que ataca al carbonato cálcico de las margas, no soluble en el agua, y lo convierte en bicarbonato cálcico, que sí es soluble en el agua, por lo que queda libre la arcilla, que se deposita en las zonas bajas del relieve formando cubetas de «tierra roja», llamadas dolinas, uvalas o valles cársticos como los poljés). Es aquí donde nace el Río Bailón, el hilo conductor de nuestro sendero. Tras bordear el cerro de la Alcubilla dejaremos el Río Bailón a nuestra izquierda y nos alejaremos de él continuando el sendero.

3. Las Chorreras.
A unos 250m de nuestro camino existe un paraje conocido popularmente como “Las Chorreras”. Desde los llanos altos del Navazuelo hacia el norte del polje, una serie de pintorescas cascadas se precipitan sorteando los bancos de calizas oolíticas (son rocas calizas compuestas fundamentalmente por oolitos, o lo que es lo mismo, granos esféricos de 'carbonato cálcico' de origen inorgánico, con estructura concéntrica, que se formaron en medios marinos cálidos y poco profundos). Los grandes saltos de agua que encontramos en la naturaleza suelen coincidir con la presencia de fallas en el terreno, como es el caso de estas "Chorreras". En épocas de lluvia se puede ver cómo las aguas dejan un residuo marrón claro sobre la piedra y sobre las plantas, se trata del 'carbonato cálcico' que lleva el agua tras disolver la roca caliza.


4. La Paleodolina.
Tras dejar atrás la llanura nos adentraremos en un hermoso encinarque alberga una gran diversidad de flora, fauna y hongos. Poco después llegaremos a un ensanche del sendero, a la izquierda del cual encontraremos el llano de Arrebola. Debemos buscar un parche de tierra blanquecina rodeada de vegetación. Se trata de otro interesante ejemplo de paleokarst. En este caso se trata de una antigua 'dolina', o lo que es lo mismo, una depresión de fondo circular que se formó cuando las calizas oolíticas emergieron temporalmente del mar y fueron erosionadas. Posteriormente, estas rocas volvieron a sumergirse y fueron enterradas por sedimentos más recientes (esta dolina se formó hace más de 145 millones de años).


5. La Fuenfría.
La presencia de árboles frutales y una fuente con dos abrevaderos donde mana fresquísima el agua, indicará que hemos llegado a la Fuenfría. El manantial nace en el contacto de las rocas calcáreas, que dejan pasar el agua por su interior, con margas (rocas sedimentarias compuesta principalmente de calcita y arcillas), que dificultan su paso. Siguiendo las aguas que rebosan de la fuente, encontraremos un sendero que nos vuelve a adentrar en un denso encinar. Al llegar a un área despejada encontraremos de frente los tajos del Cerro del Zumacal, donde comenzaremos a descender hacia el barranco para reencontrarnos con el Río Bailón.


6. El Cañón del Río Bailón.
A su salida del polje el Río Bailón ha excavado durante miles de años un impresionante cañón, penetrando en las entrañas de la roca caliza. A su fondo, normalmente seco, han ido y van a parar piedras enormes cuya acumulación favorece la rápida infiltración de las aguas tras las lluvias. Aunque no lo veamos, cuando el Bailón desaparece de la superficie, continúa circulando en profundidad, convirtiéndose en un río subterráneo, erosionando grietas y haciéndose más profundo. Probablemente discurre a través de oscuras y bellas cavidades repletas de espeleotemas y pequeños lagos, a los que el ser humano, hoy por hoy, no tiene acceso.

En la margen izquierda del cañón, alto y asomando a un abrigo rocoso, vigila nuestra llegada a ZuherosEl Fraile”, una curiosa estalagmita que ha quedado expuesta tras la erosión de la cueva en la que se formó. El cañón se hace más profundo y cobra mayor espectacularidad conforme nos acercamos al final del sendero.


7. La Cueva de Los Murciélagos.
Si vamos bien de tiempo, y al igual que en la última ocasión que ASTOLL estuvo por aquí, cabe la posibilidad de realizar la visita a la Cueva de los Murciélagos. Declarada Monumento Natural en 2001 representa una de las joyas más valiosas del Parque. Una gran grieta en la montaña favoreció el paso de grandes cantidades de agua, que fueron dejando un residuo calcáreo en forma de maravillosos espeleotemas (estalactitas, gours, banderas, estalagmitas, columnas...) y dando lugar a un mundo fantástico de formas sorprendentes que nos invitan a explorar, de manera segura, el mundo subterráneo.

Esta cueva ha sido utilizada por diversas culturas y civilizaciones que han dejado a su paso valiosos testimonios de sus costumbres y de su relación con el medio natural de esta comarca. Alberga un importantísimo yacimiento arqueológico, destacando los restos del periodo Neolítico.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Feliz Navidad para todos y esperemos y deseemos que un buen 2017

Ya a las puertas de la Navidad de este 2016, quiero desde aquí felicitaros a todos estas fiestas tan entrañables, que las paséis en compañía de la familia y de vuestros seres queridos y ya de paso, desearos también un buen  2017, y nada mejor que utilizar el pequeño belén que monto en casa (nada que ver con lo que era, pero que sirve para matar el gusanillo y en mi caso, para recordar y tener presente en estas fechas a las personas queridas que ya no están entre nosotros) para felicitaros estas fiestas.


jueves, 22 de diciembre de 2016

Resumen-timelap del solsticio de invierno en el interior del sepulcro megalítico Huerta Montero (Almendralejo, Extremadura)


Ayer, día 21 de diciembre de 2016, la Asamblea de Extremadura tuvo la bonita iniciativa de regalarlos la oportunidad de ver en directo un acontecimiento mágico, como es el Solsticio de Invierno de 2016, con el Sol reflejado en un monumento ancestral de culto prehistórico, concretamente del Calcolítico (4700 años), ubicado en la ciudad de Almendralejo (Extremadura, España), y para el que no tuvo la oportunidad de verlo en directo, os dejo aquí la versión corta del vídeo, un timelap de apenas medio minuto (la versión larga dura 1:54:00 horas y quien lo desee puede verla en este enlace).



El monumento no es solamente un lugar de enterramiento, sino que también cumplía la función como Casa de los Antepasados que, posiblemente, recibieran culto por considerarlos mediadores de las peticiones que se realizaban a los dioses. En este sentido, se puede interpretar que la orientación de la tumba se proyectó para que en el día más corto del año, el solsticio de invierno, los primeros rayos de sol atravesaran el corredor e inundaran la cámara con su luz; en un principio actuando como una máquina solar u oráculo que cumpliera el rito de marcar una nueva etapa o ciclo en sus vidas (así como una interpretación de los designios divinos sobre el tiempo finalizado y el devenir consecuente), para completarlo al bañar los huesos de los difuntos, ofreciéndoles esa luz de sol nuevo.

Se construyó en el tercer milenio a.C., excavando el sustrato calizo hasta una profundidad de 2 metros. Tiene una longitud de 15,4 metros y se divide en tres partes. Los primeros 7 metros, corresponden a la rampa de acceso; continúa con un corredor de 4 metros que desemboca en una cámara circular de 4,6 metros de diámetro que, en su día, estuvo techada con una falsa bóveda.

Fue utilizada como enterramiento colectivo durante unos mil años. En total se da sepultura a 119 individuos cuyos huesos, muy deteriorados, se hallaban esparcidos por toda la cámara. Se observó un cuerpo colocado en posición fetal, que es como originalmente se depositaban.

El monumento, está considerado como una de las sepulturas más singulares de Extremadura y nos ha llegado en un estado de conservación excepcional.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Tarde de grullas y de puesta de sol, en el paso del Castillo de Almorchón.

El pasado domingo por la tarde estuvimos realizando en la zona de la Serena y sierras periféricas, el censo de grullas correspondiente al mes de diciembre, y en esta ocasión me tocó el paso de Almorchón, donde hubo pocas grullas que contar y muchas instantáneas que tomar, y es que mientras terminaba de contar las últimas bandadas de grullas, en una gélida tarde,  el cielo poco a poco se fue incendiando, sirviendo de fondo al macizo rocoso sobre el que se levanta el castillo del que apenas queda la torre del homenaje que es la que podemos ver a contraluz, recortada sobre el horizonte, en las siguientes fotos (este castillo fue reconstruido o rehecho sobre la base del antiguo castillo musulmán a mediados del siglo XV y está situado en la pedanía de Almorchón, perteneciente a Cabeza del Buey).

[Podéis ver éstas y más fotos de esta serie, y con más resolución en ESTE ENLACE]




domingo, 11 de diciembre de 2016

Senderismo Extremadura: Cabañas del Castillo - Navezuelas (Las Villuercas-Cáceres)


Tenía ganas de realizar esta ruta, por lo que representa en el contexto del geoparque, y si no la había realizado con anterioridad era por el problema logísitico que representa hacerla en solitario, ya que al no ser circular me limitaba mucho, pero incluso había pensado en ir un día y dejar el coche en Navezuelas y desplazarme en bici hasta Cabañas del Castillo, y al terminar la ruta, volver en coche a por la bici, pero al final, esta ruta se planificó en el calendario ASTOLL para este año, y todo más fácil así. Es cierto que he estado con anterioridad en esta zona, en recorridos en bici, en algunos de los puntos del recorrido de la ruta, pero el itinerario entero como tal, no la había hecho (en la foto de arriba, la torre mejor consevada del castillo, a la que le sigue la Peña Buitrera, y más allá, en línea recta, la Peña María, y entre estos dos últimos, el collado de los Zahurdones por el que más tarde tendríamos que pasar).

De camino, paramos en Cañamero a desayunar, y ya a la entrada de Cabañas, el autobús nos dejó para comenzar nuestra ruta, y si bien algunos tiraron rápidamente por el camino del cementerio hacia delante, como alma que lleva el diablo, siempre con las puñeateras prisas, la verdad es que a mi me parece un “scrilegio”, un auténtico disparate venir hastá aquí y no dignarse a subir a la Peña del Castillo, no tanto por ver el castillo en sí, o lo que queda de él, sino por las vistas que se tienen desde allí y de la importancia que tiene este hito para comprender el por qué esta zona de las Villuercas, Ibores y la Jara es tan importante desde el punto de vista geológico y por qué es un geoparque, uno de los ocho que tenemos en España. Por eso no entiendo las prisas desde primera hora para hacer una ruta lo más rapido posible, sin tener conciencia de por dónde se va, de dónde se está, o del por qué de esta ruta; caminar sin admirar lo más mínimo lo que nos rodea, la naturaleza en sí, o como ha ido evolucionando este entorno a lo largo de millones de años hasta convertirse en lo que es hoy en día, en fin, desde mi punto de vista me parece una actitud penosa, triste, el ir corre que te corre y todo para llegar lo antes posible al bar y atacarse de cervezas....

Algunos sí decidimos seguir el guión marcado, subir por las callejuelas de este pequeño y coqueto pueblo, a los pies de dos peñas cuarcíticas (la Peña del Castillo y la Peña Buitrera) emblema y símbolo de identidad, tanto del pueblo como del geoparque.

Un pequeño y aparentemente apartado pueblo, que tuvo otrora su importancia, y es que “hasta finales del siglo XIX el municipio de Cabañas lo componían la villa de Cabañas, conocida entonces como Cabañas de la Peña, Navezuelas (que se independiza en los años 20 del siglo XX), Retamosa, Roturas, Solana y el Medio Robledo, perteneciendo el otro medio a Deleitosa”.

Al dejar atrás las últimas casas seguimos las indicaciones de los carteles que indican la subida hacia el castillo, por un estrecho sendero con vistas a la izquierda de este pequeño núcleo urbano, aunque pronto el sendero se empina endiabladamente, para adentrarse en una especie de desfiladero, un tramo estrecho y encajonado entre paredes verticales, aunque en algunos momentos, a la izquierda, nos regala un claro a modo de ventana, desde donde se puede ver la extensión de los “Llanos de Trujillo”, y ya casi al final, un último esfuerzo para subir a la Peña, haciendo uso de unas escaleras de metal que han colocado para facilitar el acceso.

 Con el compañero Enrique, en uno de los huecos que las paredes de roca dejan a modo de ventana, de mirador, hacia el pueblo que está abajo y al horizonte, con la penillanura Trujillana.

Ya estamos en lo alto de la Peña del Castillo, a nuesta derecha, la Peña Buitrera, el otro peñón cuarcítico y casi gemelo, donde se pueden ver en su partes altas, con total nitidez, los buitres posados a la espera de que el sol caliente algo más y puedan aprovechar las corrientes térmicas para despegar y planear...


Una de las dos torres que se conservan del castillo, la que está en mejor estado y por cuyo interior hay que pasar para llegar a esta zona, a este mirador donde un panel informatico nos explica el sinclinal de Santa Lucía, así como los nombres de las sierras y picos que pueden verse.

Cruzamos por dentro la torre del castillo, la que mejor se conserva, y accedemos a una pequeña explanada-mirador, donde un panel informativo nos cuenta qué es lo que podemos ver frente a nosotros, o sea, el sinclinal de Santa Lucía-Río Ruecas (de unos tres kilómetros de ancho), cómo se formó, los materiales que lo componen, etc.. así como los nombres de la sierras y picos que podemos ver desde allí, una pasada: frente a nosotros, la Sierra de la Ortijuela, y entre ésta y la peña donde nos encontramos, en las profundidades, la Garganta de Santa Lucía, más al fondo, y de izquierda a derecha, la Sierra de Carabal, la Sierra de la Venta o Sierra Alta, y entre éstas y la Sierra de Ortijuela, el anticlinal del Almonte, por donde transcurre el río Almonte que nace junto al pico Villuercas (1.603 metros), el más alto de la zona, y que es claramente visible desde la posición en la que estamos. Justo un poco más abajo, hacia nuestra izquierda, se encuentran las “apreturas del Almonte” (es un desfiladero fluvial producido por el encajonamiento del río Almonte, en su recorrido hacia el oeste buscando el río Tajo del que es afluente), y la zona donde la garganta de Santa Lucía desemboca en el Almonte... y a nuestras espaldas la penillanura trujillana.

A la derecha una de las torres del castillo, y a la izquierda la Sierra de la Ortijuela, y en el centro, las profundidades de la garganta de Santa Lucía. Estamos ante el sinclinal de Santa Lucía-Río Ruecas.

Desde el punto más alto de la Peña del Castillo (855 m.) todo es puro espectáculo, y es que lo que tenemos frente a nosotros podría decirse que es un libro abierto sobre las edades de la tierra, un libro donde podríamos leer la evolución de esta zona desde hace 500 millones de años. Un amplio mirador al sinclinorio de las Villuercas, a esa sucesión de sinclinales y anticlinales en paralelos, a ese relieve apalachense del que además, aquí tenemos también, sobre todo en el extremo del sinclinal de Santa Lucía, en el Collado del Brazo, un ejemplo de “relieve invertido”, puesto que en esa zona precisamente, el sinclinal está más elevado que los anticlinales que lo rodean (el anticlinal del Almonte y el de Logrosán), por no hablar que esa zona es la que sirve de divosiria de aguas, es decir de un lado las aguas que irán al Guadiana (como en el caso del río Ruecas) y del otro las que irán al Tajo (como en el caso del río Almonte), en fin, que simplemente subiendo a esta Peña del Castillo se puede dar toda una lección práctica, in situ, de geología, y si para cualquier geólogo, “la vida es una excursión al campo”, estar en este punto debe ser lo más cercano al éxtasis, pero claro, estas panorámicas hay que verlas con otros ojos... ojos curiosos, ojos con ganas de aprender y de personas que nos enseñen, ¡que lástima que haya gente que lo único que piensan es en llegar el primero al bar para “jartarse de cerveza y morcilla”!... una pena, pero como se suele decir: !hay gente pa'tó!.

 Panorámica del sinclinal de Santa Lucia flanqueado por la Sierra de Ortijuela a la izquierda y la línea recta que van formado la torre del castillo (en la Peña del Castillo), la Peña Buitrera y al fondo la Peña María.

En cuanto al castillo apenas quedan dos de las tres torres que debería tener al principio, y ni restos de los muros, hecho que debe tener su origen cuando en 1272 se vende esta zona al concejo de Trujillo, después que Alfonso X el Sabio la comprara a la orden de Calatrava, en cuyas manos acabó Cabañas después de la reconquista, y es que una da las condiciones de la venta era la de derribar los muros del castillo.

Después de algunas fotos y explicaciones buscamos el sendero para seguir ruta, porque no queríamos volver atrás por el mismo sitio, sino seguir con el recorrido previsto, que continua rodeando la Peña del Castillo por su parte baja, por la zona del Sinclinal de Santa Lucía.

Tras dar con el sendero a seguir y después de perder algo de tiempo en su búsqueda, seguimos por él, con firme muy irregular, en fuerte bajada y con zonas de rocas que están resbaladizas por la humedad, ya que esta zona se encuentra en umbría (no es nada complicado este pequeño tramo de descenso pero conviene tomar sus precauciones). Caminamos prácticamente pegados a la pared vertical de la Peña del Castillo que nos coge a nuestra derecha, y el Sinclinal de Santa Lucía y la Sierra de la Ortijuela al fondo y a nuesta izquierda respectivamente, continuando en dirección a la Peña Buitrera.

El sendero pronto pierda brusquedad, y ya con mejor huella y en medio de unas maravillosas vistas, gira a la derecha, por el collado que hay entre las dos Peñas, a la sombra de la Peña Buitrera, pasando de esta forma, del sinclinal de Santa Lucía, que quedará ahora a nuestra espalda, al anticlinal de Logrosán, frente a nosotros (hoy en día desaparecido por la erosión), accediendo a la zona donde se encuentra el cementerio del pueblo, y llegando posteriormente al camino que nuestros compañeros cogieron a primera hora en un corre-que-te-corre. En este punto nos deberían llevar 40 minutos de ventaja o más.

Desde aquí el camino sigue bordenado la Peña Buitrera que nos queda ahora a nuestra izquierda, viendo los buitres levantar el vuelo, mientras que a la derecha se encuentra la penillanura trujillana. Pronto el camino se convierte en un bonito y entretenido sendero, flanqueados por paredes de jaras, después de dejar una zona de alcornoques. Este primer tramo del recorrido, desde el inicio hasta que crucemos la garganta de Santa Lucía, corresponde con el PR-CC-144, bien marcado, no hay pérdidas.

El sendero que conduce al collado de los Zahurdones

Seguimos hacia delante por este bonito recorrido, con un día radiante de sol que tenemos de frente y muy buena temperatura. Al poco, el sendero desemboca en un camino-pista, que tomamos a la izquiera para llegar al collado de los Zahurdones, desde aquí buenas vistas de la Peña Buitrera (a nuestra izquierda) y frente a nosotros, de nuevo la Sierra de Ortijuela, y en medio el sinclinal o el Valle de Santa Lucia, el cual tendremos que atravesar, primero bajando hacía el fondo del valle, para cruzar la garganta de Santa Lucía por el pequeño puente, al que creo que llaman el 'puente de la Pasadera', en medio de una vegetanción propia de la cercanía de los ríos y arroyos, para prontro comenzar a subir por la Sierra de la Ortijuela en lo que es el tramo de subida más exigente a nivel físico de la ruta, ya que puden ser unos cuatro kilómetros de subida, suave pero constante (más otro si se quiere subir a la cueva, en el pico de la Artesa o cerro Hurracao, o dicho de otra forma, que para llegar hasta este punto, hay que ascender desde los 641 metros en el fondo del valle a los 1.103 metros en la parte más alta)... Desde que cruzamos la garganta, dejamos el PR para seguir por el GR-117.

La Peña Buitrera desde el collado de los Zahurdones.

A la derecha, en la sombra, bajando por buen camino hacia el fondo del valle para cruzar por un pequeño puente la garganta de Santa Lucía. Frente a nosotros, la Sierra de Ortijuela.

En la primera parte de la subida pasamos por algunos olivares y por unas antiguas construcciones de piedra, siempre siguiendo en ligera subida por la Sierra de la Ortijuela, en donde en algunas ocasiones podemos ver el embalse de Santa Lucía, abajo, al fondo, y más allá aún, hacia el este, estaría el collado del Brazo, y del otro lado de éste el embalse del Cancho del Fresno y el desfiladero del Ruecas, ya en las proximidades de Cañamero, por eso a este sinclinal se le llama de Santa Lucía-Río Ruecas...

Seguimos por camino en buen estado, en subida que en algunos tramos resulta cómoda, entre mucha arboleda, pasando por zonas de alcornoques con sus troncos rojo sangre que forman una vistosa estampa, justo en el punto donde se abandona el camino amplio y cómodo para seguir por un estrecho sendero que sale a la derecha (que si bien está señalizado con una estaca de madera, con el indicativo del GR-117, es fácil no verlo y dejarse llevar por el camino cómodo), bastante más empinado que el camino que traíamos y de firme mucho más irregular. Tras atravesar una amplia zona de bancales con castaños vestidos aún con sus ropajes otoñales, el sendero desemboca en un pista amplia, pelada, insípida, incolora y aburrida, que marca el fin del castañar.

Aunque me temía lo peor, que lo que restara de ruta fuera todo por esta fea y ancha pista, por suerte, sólo caminaríamos por ella unos 500 metros, casi hasta alcanzar la parte más elevada de nuestro recorrido (si no se hiciera el desvío para visitar la cueva), aunque eso sí, esos 500 metros son en subida pronunciada que podremos sobrevellar mejor si hacemos una parada para mirar hacia atrás y poder disfrutar de las vastas y casi inmejorables vistas que tenemos; en primer término, junto a la pista, los bancales de castaños teñidos de ocres, rojos y tonos dorados; en el fondo del valle, la garganta de Santa Lucia, con el embalse del mismo nombre más a la izquierda, mientas que a la derecha, al fondo, en las alturas, se levantan las dos peñas cuarcíticas, los dos colmillos del parque... ¡parece mentira que tan sólo hace un rato hubiéramos estado allá arriba, sobre una de ellas!, lo que da idea de la distancia recorrida y de la distancia que poco a poco hemos ido subiendo durante casi cuatro kilómetros hasta llegar hasta aquí.

 Enrique en medio de la inmensidad. Al fondo los dos "colmillos" gigantes, las dos peñas cuarcíticas: la del castiillo y la buitrera; en el centro, Peña María y en medio el collado de los Zahurdones, visto desde la subida más larga de esta ruta.

El embalse de Santa Lucía en el centro.

Llegamos a una bifurcación señalizada. Si seguimos todo recto, por la pista, nos quedaría 4,5 km hasta Navezuelas, en lo que es el itinerario marcado y recomendado para bicis, sin embargo, si giramos a la izquierda por un camino empedrado, llegaremos tambien a Navezuelas, pero en poco más de dos kilómetros y medio, en el itinerario marcado y recomendado para ir a pie.

Lógicamente seguimos por el itineraro marcdo a pie, mucho más bonito y entretenido que la insulsa y aburrida pista.

A nuestra izquierda vamos viendo el cerro Hurracao con los bloques de piedra en los que se encuentra una pequeña cueva, producto del hueco que habrá quedado en algunas de las fracturas sufridas. No es nada del otro mundo, pero desde arriba hay buenas vistas a los dos valles, al de Santa Lucía y al del Almonte.

A partir del desvío, para el que lo quiera hacer, de un par de kilómetros aproximadamente, en un recorrido lineal de ida y vuelta para subir al cerro Hurracao, comienza el descenso hacia el valle del Almonte, por el Collado de las Carretas (realmente hemos dejado el sinclinal de Santa Lucía a nuestra espalda, para adentrarnos en el anticlinal del Almonte, lo que ocurre es que la erosión durante millones de años, unido después, en épocas “más recientes”, a la erosión fluvial, han convertido el anticlinal en este valle.

El tramo de bajada hasta el río es precioso, por caminos y senderos cubiertos de una alfombra de hojarasca, entre castaños y con las vistas del pueblo de Navezuelas en el otro lado del valle, en la ladera de la sierra que tenemos frente a nosotros. 

 Bajando entre castaños hacia el Almonte, con Navezuelas en el otro lado del valle, a los pies de la sierra.

Al cruzar el puente sobre el Almonte, a nuestra derecha, al fondo, se levanta el pico Villuercas (con sus algo más 1.600 metros), en cuyas pedreras nace este río que estamos apuntos de cruzar.

Al fondo en el centro de la foto, desde el puente que cruza el río Almonte, el pico Villuercas.

Desde aquí, sólo resta una corta pero intensa subida hasta llegar al pueblo y concretamente a la carretera que atraviesa a éste, donde nos están esperando el resto de compañeros.

Termino esta entrada con una cita que es la esencia de esta ruta y del geoparque en general. Un párrafo de Vicente Pozas, al que sigo desde hace ya tiempo, extraído de su web "Andando Extremadura", y que dice así: 


"Este mar de sierras, este paisaje peinado que ha dejado un reguero de líneas paralelas, de montes y valles en perfecta sucesión, ahora anticlinales y sinclinales, geositios; pliegues como arrugas, que los años de un planeta convierten en paisaje, en relieve, en mosaico, en espectáculo, en geoparque. Geología protegida, admirada y ahora comprendida. Pueblos que pisaron las laderas de este rincón de Los Montes de Toledo. Guadalupe, puebla peregrina, eclipsó durante años un paisaje que estaba ahí pero que no supimos mirar; más allá del inmenso monasterio y sus tesoros, había otra riqueza, mucho más bella, más valiosa que ahora tiene el sello de lo exclusivo y que se recorre con otros ojos, con aquellos que ven lo que miran y que reconocen en cada pliegue, millones de años de evolución y cambios. Geología vivida y disfrutada, andando Extremadura..."

 Pincha AQUÍ para ver el track de la ruta en wikilock.