Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

En la subida al Toubkal (4.167m).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con Sepúlveda (Segovia) de fondo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

En el corazón de las Villuercas, entre Navaluengas y Guadalupe.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Saliendo del refugio Lepiney.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con los Pirineos de fondo, bajada desde el Monasterio San Juan de la Peña a Jaca.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña sur, con la alcazaba de Reina bajo la tormenta de fondo.

Sierra Nevada

Cima del Mulhacén en Febrero (3.478 m).

El Danubio en bici (Serbia)

Tramo serbio de las Iron Gates.

Ruta por las Hurdes

Panorámica del Meandro de Melero sobre el río Alagón (en las cercanías de Riomalo de abajo).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

En la cima del Toubkal (4.167m).

La Costa Atlántica Francesa.

Normandía (Batería de Longues).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta entre Garganta-Hervás-Gargantilla.

Travesía por Gredos.

Con el Circo de Gredos de fondo, desde el mirador de los Barrerones.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Puerto de La Panamera (Sierra de Ávila).

Ruta de los Contrabandistas, circular desde Oliva de la Frontera.

Paraje del Molino de las dos Piedras, junto al río Ardilas.

Travesía por Gredos.

Salvando las aguas de la Laguna Grande.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Castillo Loarre (Huesca, prepirineo).

Ruta por la Sierra de Tentudía.

Monasterio-Aguafía-Castillete-Monasterio.

Circular por Peñalara.

Junto a la Laguna de los Pájaros después de bajar del pico Peñalara.

Al Mulhacén en bici.

Cima del Mulhacén en Agosto (3.478 m).

Ruta del Rey Jayón.

Aproximación a la alcazaba de Reina, con la vistas de la campiña sur a la derecha.

La Costa Atlántica Francesa.

Peine del Viento (San Sebastián).

Ruta por las Hurdes.

Tramo: Embalse del Cerezal-El Gasco-Tramo de bajada hacia la alquería de la Fragosa.

Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Tramo de senda pronunciada en los Pirineos.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En los alredores de la Peña de Francia (Salamanca).

Ruta del Rey Jayón.

La Sierra de San Miguel bajo la tormenta.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Vistas de Oporto desde la Catedral.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruta "Nacimiento del río Borosa", tramo de la "Cerrda de Elías".

Tras las huellas de Anibal Barca (Valencia - Roma).

El Vaticano (Plaza de San Pedro).

Ruta por la Sierra de Aracena.

Ruta entre Alájar y Fuenteheridos.

Subida al Mulhacén desde la Vereda de la Estrella.

Junto a la Laguna de la Mosca (2.900m).

Ruta por la Sierra Grande de Hornachos.

Hornachos a los pies de las ruinas de su castillo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Castillo de Lacalahora (Granada).

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

En el Veleta, con el Mulhacén y Alcazaba de fondo.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Claustro del Monasterio San Juan de la Peña, suroeste de Jaca (Huesca).

Ruta del Rey Jayón.

La campiña desde la bajada de Reina.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En la subida a la Peña de Francia.

La Costa Altántica Francesa.

En las murallas de Dinan (Francia).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta: Garganta-Hervás-Gargantilla.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Con la Hoz del Río Agua de fondo.

Ruta Guadalcanal-Llerena.

Cima de la "Capitana".

Ruta de los Contrabandistas (Oliva de la Frontera).

Parte alta del paraje del 'Molino de las dos Piedras', junto al río Ardilas.

Ruta por Portugal.

Castillo de Marvao y alrededores.

La Costa Altántica Francesa.

Saliendo de La Rochelle (Francia).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruda del nacimiento del Borosa, tramo incial de la ruta.

Ruta de los Celtas.

Zona de los molinos.

La Costa Altántica Francesa.

Acantilados de Etretat (Normandía - Francia).

Ruta por el P.N. de la sierra de Cazorla.

Zona de túneles previa a la zona del nacimiento del río Borosa.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Por tierras del Quijote, los molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por Gredos Central.

Remontando la Garganta del Pinar.

Ruta de "Peñas Blancas".

Tramo de las "Minas de Tierrablanca".

El Danubio en bici (Alemania).

Castillo de Werenwag en el P.N. del Alto Danubio.

Ruta por las Hurdes.

Cruzando un puente típico sobre el río Malvellido.

De Zalamea (Badajoz) a París...

En la ermita románica de Tiermes (ciudad celtíbera), Montejo de Tiermes (Soria).

El Danubio en bici (Hungría).

Budapest, con el edificio del Parlamento de fondo.

Ruta de los Molinos y el "Donde nace".

Ruta entre las localidades de Arromolinos y Montánchez.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Chozo de piedra en las cercanías de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Subida al "Collado de la Pariera" desde Navezuelas.

Ruta por la Sierra de Gredos.

En la cima del Morezón, con el circo de Gredos de fondo.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Menhir de Almendres.

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Collado de las Cinco Lagunas y alrededores desde la Laguna de Majalaescoba.

El Danubio en bici (Alemania).

Saliendo de Gutenstein y del P.N. del Alto Danubio.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Panorámica desde la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

El Danubio en bici (frontera alemana-austriaca).

Vistas a orillas del Danubio.

P.N. de Grazalema (Cádiz).

Inicio de la ruta por el Pinsapar.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

La subida y bajada del Toubkal (4.167m), vista desde el collado de Tizi-n-Tadat (3.800m).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

En la zona de Covao d'Ametade, en el Valle Glaciar del Zêzere.

Sierra de Gata (Acebo).

Ruta Verde de la cascada de la Cervigona.

Picos de Europa (Asturias).

El 'Naranjo de Bulnes' desde el collado Pandébano.

El Danubio en bici (Alemania).

Vistas de Passau, al salir en dirección a Austria.

Ruta de "Los Pilones" (Valle del Jerte).

Tramo inicial de subida a "Los Pilones".

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

El grupo en la bajada del Toubkal (4.167m).

Ruta de Isabel la Católica (Cañamero-Guadalupe).

Vistas desde la subida al 'Melonar de los Frailes'.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Refugio de "Los Labradillos", en el descenso de la Garganta de Gredos.

La Costa Atlántica Francesa.

El Valle del Loira, camino de Nantes (Francia).

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños, con las cimas de Gredos nevadas al fondo.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Aldea en el valle de Assamt, en la bajada del collado de M'Zik.

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

Con el Mulhacén y la Alcazaba de fondo, en la subida al Veleta (3.395m).

Monfragüe, recorrido por la ruta amarilla.

Camino hacia el Mirador de la Tajadilla.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Vistas desde la cima del Toubkal (4.167 m).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Crónlech de Almendres.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Vistas en la subida a la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Cimas bañadas por el sol naciente, en la subida al Toubkal (4.167m).

El Danubio en bici (Alemania).

Cruzando uno de los muchos puentes de madera en los inicios de la ruta.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Cimas del macizo de Tazarhart vistas desde una aldea en el valle de Assamt al amanecer.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Desierto de Tabernas, hacia Fort Bravo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Bosque en la bajada hacia la ermita mudéjar del Humilladero.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Subiendo por una senda en la pared, entre el refugio Lepiney y el collado Tizi-n-Tadat.

Travesía circular por el P.N. de Grazalema.

Panorámica desde la subida al 'Puerto de las Palomas' desde Zahara.

Junto a la cascada del Calderón (Valle del Jerte).

Camino Real, de Navaconcejo a Piornal.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Llegando al collado Tizi-n-Tadat (3.800m).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Argamasilla de Alba (Celda de Miguel de Cervantes).

Panorámica del embalse García Sola (Puerto Peña).

Subida a la Cueva de la Mora y a las antenas.

De Zalamea (Badajoz) a Paris...

Junto a Notre Dame le Grande, Poitiers (Francia).

Ruta por la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes.

Vistas en la bajada de la Portilla de las Batuecas (Salamanca).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Abadía de Brantôme, distrito de Périgueux, (Aquitanaia - Francia).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

Alcovoço, en la Sierra de la Estrella.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Junto a los molinos de Mota del Cuervo (Cuenca).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Cruzando el Tajo en barco, con Lisboa de fondo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Cazorla, ermita a las afueras.

La Costa Atlántica Francesa.

En la duna de Pilat (Aquitania, Francia).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

En la plaza del populo, Baeza (Jaén).

La Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Buscando el sendero de bajada hacia Ansó.

Camino Sanabrés o del sudeste (Caminos de Santiago).

Descansando junto a un hórreo en Cea.

Castillo de Almorchón y alrededores.

Subida al pico Tiros (La Serena, Badajoz).

Monfragüe, recorrido por la ruta roja.

Puente del Cardenal, camino de la Fuente del Francés.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Segovia desde la Veracruz, con la alcazaba de fondo.

Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

domingo, 9 de abril de 2017

Senderismo Extremadura: Higuera de Vargas - Villanueva del Fresno, por el corredor ecológico del río Alcarrache.


El “domingo de ramos” me fui con ASTOLL a la ruta de Villanueva del Fresno, entre otras cosas porque ya hacía años que no iba por allí, y porque en las vacaciones de Semana Santa no iba a poder moverme de casa por las circunstancias familiares, así que tenía que aprovechar esta última oportunidad de hacer algo antes de las vacaciones.

En otras ocasiones, la ruta que se había realizado era desde Zahinos a Villanueva del Fresno, pero en esa ocasión variaba el punto de partida, ya que éste sería Higuera de Vargas, siendo el mismo final, con el punto de unión de las dos rutas en el “Puente de la Bogaña”.

Como he dicho, la ruta a realizar fue Higuera de Vargas – Villanueva del Fresno, siguiendo el cauce del río Alcarrache, calificado por la Junta de Extremadura como corredor ecológico y de la biodiversidad, pasando por el “Puente de la Bogaña” y terminando en el acceso a la carretera de Villanueva a Alconchel, para evitarnos los últimos dos kilómetros de asfalto, con lo que la ruta se quedaría finalmente en unos escasos 21 kilómetros.

Salimos desde la propia Higuera de Vargas, donde nos dejó el autobús, pero en lugar de andar poco más de kilómetro y medio por carretera para llegar al río Alcarrache, y coger su “corredor” hacia la izquierda, decidimos coger un camino que partía del pueblo, en un cruce con la calle Pilar a la derecha, y unas pistas de padel o tenis a la izquierda, la cual tenemos que bordear dejándola a la izquierda para seguir el camino recto, entre olivares, durante unos dos kilómetros o poco más, hasta enlazar con el corredor ecológico del Alcarrache, en donde continuamos girando a la izquierda, paralelos al río, llevando siempre a éste a nuestra derecha.

El recorrido inicial coincide con el PR etiquetado como la “Ruta de los Galápagos”, y después de un primer tramo de camino, con espacios abiertos, acompañados del hilo musical del canto de los passeriformes que se alojan entre la intricada vegetación de las orillas del río, de alguna que otra garza real pescando a estas horas tempranas y de algunos milanos que comenzaban a sobrevolar el cielo buscando alguna presa, pero sin rastro de la cigüeña negra, no tardaríamos mucho tiempo en adentrarnos en una espesa dehesa con árboles centenarios, perfectamente conservados, siendo un placer caminar en medio de ella, en esa paz especial que rodea estos bosques de encinas y alcornoques, viendo algunos rebaños de oveja o vacas completamente a su aire y algunas antiguas construcciones de piedra, ahora en desuso, para pastores y ganado.

Llegamos al desvío donde la “Ruta de los Galápagos” realiza un tramo de recorrido circular, y podemos elegir seguir por el río o por la dehesa, y como más adelante teníamos previsto seguir por el curso del río, en esta ocasión seguimos por la dehesa, en un camino cómodo y más recto, recortando algo la distancia, y aprovechando un pequeño claro para hacer una parada y tomar un pequeño tentempié.

Nos ponemos de nuevo en marcha, caminando por un camino cómodo, entre grandes encinas, hasta llegar de nuevo a encontrarnos con el río Alcarrache, en el paraje conocido como el “Salto del Lobo” donde unos enormes pilares de hormigón cruzan el río; en su día se hicieron para soportar el puente por el que pasaría el tren hacia Jerez de los Caballeros, una vía férrea que como muchas otras, no llegó a terminarse y quedó a medias, con estos gruesos pilares de hormigón que afean bastante el entorno.

Desde este punto, seguiremos el curso del río, por el PR circular del Puente de la Bogaña, que tiene su punto de inicio y fin en Villanueva del fresno. Caminamos paralelos al Alcarrache, cambiando el camino con buena huella y llano que traíamos, por una estrecha senda con algún sube y baja, algunos árboles y algunas rocas en el camino, con una valla a la izquierda y un tramos escarpados a la derecha que van a morir en las aguas del río, que en esta zona está precioso, cubierto casi por completo de flores. En este tramo la marcha es en fila india y el ritmo se reduce considerablemente, pero sin lugar a dudas es el tramo más divertido y bonito, al menos desde mi punto de vista.

Este bonito y entretenido tramo acaba en el “Puente de la Bogaña”, ya conocido por ASTOLL porque hasta aquí llegaba también la ruta que se hacía desde Zahinos. Tras las fotos de rigor del grupo, proseguimos la marcha para realizar el último tramo, desde el puente a la carretera que va desde Villanueva del Fresno a Alconchel, en un tramo en ligera subida de unos tres kilómetros, por una pista amplia, en un recorrido que se antoja algo insulso, por no hablar que cerca de la una del mediodía, con el sol que ya estaba pegando, se hizo un poco pesado; seguíamos caminando por dehesa, divisando una antigua noria a la izquierda, pero ahora esa pista amplia hace que vayamos más alejados de las encinas y alcornoques, es como si viéramos la dehesa desde fuera y no desde dentro, como antes, cuando el camino estrecho serpenteaba entre ellas...

En definitiva, un buen día, buena compañía, y un recorrido largo pero cómodo entre dehesas, con el tramo de sendero junto al Alcarrache, hasta llegar al Puente de la Bogaña, que fue de lo mejor de la ruta, muy bonito, divertido y entretenido, al menos para mi gusto. Lo peor fue el tramo de pista final, de unos 3 km escasos, en subida cómoda entre el puente y la carretera, que se nos hizo algo pesado e insulso.

Al llegar a la carretera, avisamos al bus para que viniera a recogernos y directos a la visita cultural a Monsaraz, como solemos hacer cuando hacemos la ruta que acaba en Villanueva de Fresno, y aunque en mi caso ya había estado en varias ocasiones en este balcón del Alqueva, en esta bonita, coqueta y bien conservada aldea-pueblo del alentejano portugués, muchos de los nuevos socios que venían hoy no la conocían y creo que se llevaron una grata sorpresa.


 [El texto que aparece seguidamene, está extraído de la web del períodico elpais.com, concretamente de un reportaje de Pedro Retamar, de Junio 2003].

La cuenca del Alcarrache se esconde entre la mayor masa arbórea de la península. La extensión de bosque continuo más grande de España se encuentra entre el sur extremeño y la mitad oeste de la Sierra Morena andaluza. La cruza el río Alcarrache, un gran corredor ecológico. 

En las tierras extremeñas se han bautizado con el nombre de Dehesas de Jerez las decenas de miles de hectáreas de montes adehesados poblados de encinas y alcornoques. Y en medio de ese mar pacense arbolado de quercíneas se esconde una de las joyas naturales más preciadas y desconocidas de la mitad sur peninsular, las vegas del río Alcarrache.

En junio de 2001 fue reconocida la importancia natural de esta cuenca fluvial con la aprobación para sus orillas de una figura de protección nueva en Extremadura, la de corredor ecológico y de biodiversidad. Además, el excelente estado de conservación del ecosistema que acompaña el curso de las aguas ha propiciado su clasificación como lugar de importancia comunitaria (LIC), con lo que formará parte de la futura Red Natura 2000 europea. Por último, al estar inmerso en la extensión de bosques que forman las Dehesas de Jerez, buena parte de su recorrido también tiene la declaración de zona de especial protección para las aves (ZEPA). Todas estas medidas pretenden conservar el estado casi virginal del río, que a lo largo de sus 59 kilómetros de recorrido atraviesa los términos de Barcarrota, Olivenza, Alcochel, Higuera de Vargas, Villanueva del Fresno y Jerez de los Caballeros. Los últimos metros, antes de donar sus aguas al Guadiana, transcurren por los dominios lusos de la famosa localidad de Moura.

Las vueltas y revueltas que marcan el recorrido del Alcarrache a su paso entre Higuera de Vargas y Villanueva del Fresno destacan por una fauna que ha encontrado en estos márgenes su ecosistema perfecto.

La vegetación dominante junto al cauce se compone de adelfas y tamujos, acostumbrados al carácter estacional de las aguas, y que en algunos trechos forman una maraña que oculta las trazas del río. Las orillas, sin embargo, verdean con más variedad; aquí se mezclan los majuelos y las coscojas con higueras y acebuches, y los lentiscos y las retamas, con jaras y jaguarzos. La gama de colores que la primavera pinta en esta selección vegetal llega a ser abrumadora, mientras desde las fincas linderas los pardos de las encinas y alcornoques asoman sus tonos por encima de los muros de piedra que las guardan. Este grandioso vergel se ve incrementado por el festejo sonoro y visual de una avifauna abundante capitaneada por la cigüeña negra, la especie más representativa del corredor fluvial.

A la salida de Higuera de Vargas nuestro recorrido se dirige río abajo con dirección al puente de la Bogaña. En este caso, el sendero cubre unos 15 kilómetros por una zona más salvaje ya que, exceptuando la primera media hora de marcha que se recorre por un camino, el resto de la ruta discurre por una vereda ganadera que aparece y desaparece a su antojo.

Patear este tramo del corredor ecológico a primeras horas de la mañana puede traer la grata sorpresa del encuentro con alguna cigüeña negra en pleno lance de pesca. Este cauce, aunque somero, abunda en peces como barbos, bogas, pardillas, calandinos, colmillejas y el endémico jarabugo, exclusivo de la cuenca del Guadiana. Otra especie pescadora que habita estas riberas es la nutria, cuyo resto de festín es posible encontrar sobre las rocas y en las orillas arenosas.

La guinda final al recorrido por el corredor del Alcarrache sería el viejo puente de piedra de ocho ojos, apodado de “la Bogaña” por la dehesa del mismo nombre a la que da acceso. El puente es una bella construcción de calzada plana, realizada en mampostería, que se apoya sobre ocho arcos de medio punto, con sus correspondientes espolones en los pilares, pretiles y aliviaderos. Es uno de los más viejos de la villa, sus arcos con dovelas de piedra de cantería revelan su construcción, su origen no está cierto aunque según Tomas López data de 1501.

Acontinuación una imagen con el recorrido de la ruta, aunque en nuestro caso evitamos el tramo inicial y final por carretera; el primero porque enlazamos desde el pueblo con el río Alcarrache por camino, y el segundo porque directamente no lo hicimos y el autobús nos recogió al llegar a la carretera. En la imagen, aparecen también los datos de la ruta y el perfil y bajo ella, el enlace al track.


Podéis ver el track en más detalle en ESTE ENLACE.

jueves, 6 de abril de 2017

Abierto el plazo de inscripción para la "XVII Ruta del Rey Jayón", domingo 23 de Abril.

Ya se encuentra abierto el plazo de inscripciones para la "XVII Ruta del Rey Jayón", travesía por la "Campiña Sur". Podéis inscribiros hasta el día 20 de abril. La ruta este año se celebrará el domingo 23 de abril

Toda la información sobre esta ruta, así como el procedimiento a seguir para las inscripciones, podéis encontrarla, como siempre, en la web de ASTOLL, y más concretamente en ESTE ENLACE.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Senderismo-Turismo: El Torcal de Antequera.


Dentro del fin de semana (del 17-19 de marzo) en Málaga, y más concretamente en la zona del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, el sábado realizamos la 'ruta seria' por la Sierra de Huma, mientras que el domingo hicimos el celebérrimo “Caminito del Rey” por la mañana, y por la tarde, visitamos de nuevo el Torcal de Antequera, realizando unos la ruta amarilla y otros la ruta verde.

El Paraje Natural de El Torcal se caracteriza por el impresionante paisaje Kárstico, y por las caprichosas formas que la erosión ha ido forjando sobre sus rocas calizas, además de por otros muchos valores naturales: geomorfología, flora, fauna y paisaje... por lo que desde el 18 de Julio de 1989 cuenta con las calificación de Paraje Natural, a lo que hay que sumar la calificación de Monumento Natural por la Unesco desde el 2016, dentro del “Sitio de los Dólmenes de Antequera”, bien de interés cultural declarado Patrimonio de la Humanidad (formado por tres monumentos culturales como son el Dolmen de Menga, Dolmen de Viera y Tholos de El Romeral y por dos monumentos naturales: La Peña de los Enamorados y El Torcal).



"La formación del Torcal se debe de un proceso que ha durado varios cientos de millones de años. Para ello deberemos remontarnos unos 200 millones de años, cuando gran parte de Europa y Oriente Medio se encontraban sumergidos bajo el mar de Tetis, se inicia un proceso de sedimentación carbonatada, originada por la acumulación y deposito de esqueletos, conchas y caparazones de animales marinos en el fondo del mar que durará unos 175 millones de años. Estos sedimentos se han ido acumulando y compactando en diferentes niveles, formando los estratos horizontales de espesores de miles de metros.





Hacia el Mioceno medio, como consecuencia del empuje entre las placas ibéricas al norte del mar de Tetis y la africana al sur, los sedimentos acumulados son comprimidos, deformados y fracturados hasta emerger en un lento y continuado proceso que aún se mantiene. Una vez emergido el relieve, la acción prolongada de los agentes meteorológicos como el agua, el hielo y el viento sobre las calizas, modeló el espectacular paisaje kárstico de El Torcal de Antequera.


La estructura geológica de el Paraje Natural de El Torcal es otro de los aspectos que ha favorecido el proceso de disolución de las calizas. Un gran pliegue en forma de champiñón, con la parte superior muy amplia y estratos horizontales, y unos flancos breves y abruptos, limitados por importantes fracturas, favorece la acumulación de agua en la superficie y su infiltración. El karst se comporta como una gran esponja, almacena el agua de lluvia y la transmite al interior, favoreciendo con ello la disolución subterránea, para, por último, evacuarla de nuevo al exterior por su parte más baja, a lo largo de todo el perímetro de El Torcal, siendo el nacimiento más importante el Nacimiento de La Villa, situado en la cara norte.


Aparte del paisaje kárstico que todos podemos apreciar con una simple mirada, tenemos que tener en cuenta el sistema endokárstico característico en este tipo de terrenos y que en El Torcal se traduce con más de un millar de simas y cuevas formadas por la disolución de las calizas". 

[Texto extraído de la propia web del Tocal de Antequera]


Las fotos que aparecen aquí y algunas más, a más tamaño y resolución podés verlas en ESTE ENLACE.

Para el que todavía no tenga una idea clara de cómo es el Torcal de Antequera, os dejo este pequeño vídeo realizado con un dron, de poco más de tres minutos de duración, que he encontrado en youtube.


Senderismo-Turismo: El Caminito del Rey (Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes - Málaga).


Dentro del fin de semana (del 17-19 de marzo) en Málaga, y más concretamente en la zona del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, para el sábado teníamos previsto la 'ruta seria' por la Sierra de Huma, mientras que para el domingo la idea era hacer “turismo”, realizando por la mañana el celebérrimo “Caminito del Rey”, para el cual teníamos las entradas asignadas a las 11:30, y por la tarde, la idea era realizar la visita a los dólmenes de Antequera, pero como al final no puedo ser por problemas de horarios, ¡nos quedamos con las ganas!, visitamos de nuevo el Torcal de Antequera, una visita que unos tenían mucho más recientes que otros y quizás sólo el compañero Antonio era el único que no lo conocía.

¿Qué puedo decir del famoso Caminito del Rey que no se haya dicho ya?... pues nada... salvo que hay ya mucha saturación de información, de tantas fotos y vídeos que se encuentran en internet, de tantas noticias en prensa, de tantos documentales en televisión, etc... y aún así, y a pesar del efecto llamada, sigue estando desbordado de gente, sobre todo los fines de semana, y aún así, es difícil no dejarse llevar, no impresionarse, no maravillarse... aunque para mi el regreso a esta zona, después de tanto tiempo, no ha supuesto las mismas emociones que aquella primera vez...

No ha sido lo mismo porque la primera vez que estuve en esta zona fue hace 20 años (un 22-2-97 y posteriormente en otras ocasiones) cuando entonces sólo se podía hacer desde el acceso actual de hoy en día hasta el primer puente, quizás unos metros más, al menos si hacer uso de cuerdas o técnicas de escalada, con lo que no podíamos llegar al tramo de sendero que posteriormente empalma con el segundo tramo de pasarelas, realizando el resto de la ruta, una vez cruzado el primer puente sin baranda, por la vía del tren, adentrándonos en los túneles, y mirando hacia el otro lado los tramos en los que los escaladores salvaban las partes del caminito destruido o deteriorado, colgados como salamanquesas en las paredes verticales.

 El primer puente visto desde lejos. La foto de la izquierda es de hace 20 años; la de derecha es actual, del 19 de marzo.


 En la foto de arriba, mi compañero Nando cruzando el primer puente, en una foto de hace 20 años. En la foto de abajo, el mismo puente en la actualidad, aunque hoy en día éste está cerrado.


Hoy casi todo el mundo tiene internet en el móvil, o en casa, en el trabajo, en las bibliotecas, en muchos centros educativos... pero hay que echar la mirada 20 años atrás, cuando si bien es cierto que ya existía internet, no era algo que estuviera tan a la mano como ahora, donde el tema de las redes sociales y compartir fotos, vídeos y experiencias “in situ”, en el momento, era una ilusión, cuando entonces, por aquella época, no había el boom del senderismo o de las bicis de montaña, cuando no existían los tracks compartidos para seguir por gps, cuando tener estos era una utopía , cuando esta zona sólo era conocida por los lugareños y por esos “locos y estrafalarios” extranjeros, venidos de diferentes nacionalidades, para practicar la escalada deportiva es las paredes calizas verticales del Desfiladero de los Gaitanes, para practicar una forma de vida; cuando el mejor internet que podía existir era el boca a boca, porque así se trasmitían esos lugares con encanto, con algo de misterio, con algo de riesgo, con magia, con ese aura...

Así fue como llegué al Chorro hace veinte años, a través del boca a boca. A mi amigo Nando se lo habían enseñado, y él, sabedor que teníamos mucho en común en cuanto a forma de ser y gustos, no tardó en mostrármelo, para disfrutarlo juntos. 
 
En aquella época hicimos muchas cosas; nos movíamos con mi antigua furgoneta heredada de mi padre y que tan buenos recuerdos me trae. Ese fin de semana de hace ya 20 años nos quedamos también, al igual que ahora, en el camping de Ardales; vivíamos el día a día, con ese ansia de conocer sitios, de disfrutar de todas las horas del día, de ver, admirar, sentir... en plena naturaleza. No es de extrañar que ese sábado saliéramos casi de madrugada del camping y regresáramos prácticamente de noche, totalmente agotados, sin ganas de montar tiendas de campaña, así que cenar y directamente al saco dentro de la furgoneta, que valía para todo. Ese día tan completo, primero por el Desfiladero de los Gaitanes y después por la Sierra de Huma, y también el día siguiente con la visita al Torcal, son de los fines de semana que se quedan grabados a fuego en la memoria, momentos inolvidables, así que no es de extrañar que en esta ocasión, antes de llegar a la zona de acceso a las pasarelas, al quedarme ligeramente retrasado del grupo con el que iba, mientras hacía unas fotos de la cima de la sierra por la que estuvimos el día anterior, al ver al fondo la entrada al desfiladero, a la parte más estrecha, llegué a emocionarme recordando aquella primera vez, aquellos momentos, aquella época en la que ansiábamos descubrir, ver, conocer sitios nuevos sin necesidad de ningún tipo de comodidad: unas botas, la misma mochila pequeña con la que no hacía mucho tiempo atrás iba a la universidad, cualquier pantalón, una tienda de campaña o nada, un bocata, ¡y a patear!, a ver mundo, no necesitábamos como hoy en día pasar previamente por el Decathlon para uniformarnos de arriba a bajo, para hacernos fotos y más fotos desde el mismo sitio, pero cambiando de postura, como hacen hoy en día. porque algunos tramos del Caminito se parecen más a la pasarela Cibeles que a otra cosa, donde todo se ha convertido en una romería, en algo “superficial”... y sin embargo y a pesar de los pesares, ¡bienvenido sea todo!, por el hecho de descubrir este enclave a todos, por hacerlo accesible a todos, y por ser un resurgir económico de todos los pueblos de alrededor, porque creo que un buen espaldarazo económico le ha dado la reconstrucción de este célebre “Caminito del Rey”, a toda esta zona que tenía y tiene tanto potencial... 
 
 En el tramo de acceso a las pasarelas, podemos regodearnos con estas vistas. La flecha amarilla de arriba, marca la cima de la Sierra de Huma, donde estuvimos el día anterior. La flecha de abajo, marca la antigua central del Chorro, justo donde está la zona de acceso al primer tramo de pasarelas.

 Inicio del primer tramo de pasarelas, en la entrada a la parte más estrecha del Desfiladero de los Gaitanes.


 Estas dos fotos corresponden a la parte más estrecha del Desfiladero de los Gaitanes.

Saliendo de la parte más estrecha del desfiladero, dirección al primer puente y al fin del primer tramo de pasarelas ahora completamente restauradas.

 Y es que a pesar de tanta 'superficialidad', lo cierto es que el enclave sigue siendo único, pero para mi, NO ES LO MISMO. No es lo mismo venir aquí después de haberlo visto en muchos vídeos de youtube, o en televisión (informe semanal, programa del Calleja, o incluso el paso de la Vuelta Ciclista a España por esta zona el mismo año de la apertura) o en cuarenta mil fotos en internet o en redes sociales, y encontrarte con 500 ó 600 personas que diariamente, o al menos los fines de semana, pueden estar haciendo el Caminito, que venir aquí hace tanto tiempo ya, sin tener una imagen de lo que vas a ver, sólo la transmisión oral, el boca a boca, la ilusión y ganas por conocerlo, y por supuesto, hacerlo prácticamente en solitario, porque recuerdo que aquél sábado de hace 20 años, sólo estábamos en el Caminito mi amigo Nando y yo, y una pareja que iba por delante de nosotros, nadie más, a parte de muchos escaladores que realizaban alguna de las numerosas vías de escalada, dentro de un ambiente distendido y bohemio que existía entre ellos en los momentos de relax, cuando no estaban colgados de las paredes.... Ah! que tiempos...... y sin embargo, hoy en día también vuelco a maravillarme.... ¡pero no es lo mismo!....





Estas últimas fotos se corresponden con el segundo tramo de pasarelas y con el cruce del segundo puente, el puente colgante (el primer puente no se cruza),en otra de las zonas estrechas de este paraje.

Por escribir algo en esta entrada sobre el Caminito del Rey, que no sea nostalgia y morriña de tiempos pasados, pego aquí el contenido del cartel informativo que puede leerse poco antes de entrar en el primer tramo de las pasarelas, en la parte más estrecha del desfiladero:

Hasta mediados del s.XIX el Desfiladero de los Gaitanes era poco más que un valle transitado únicamente por pastores y cazadores. A partir de entonces, la industrialización hizo pensar en crear una línea férrea entre las cuencas mineras de Córdoba y las fábricas de Málaga. Esta línea se terminó en el año 1865 atravesando el desfiladero por túneles y viaductos.

A finales del XIX se buscan alternativas a carbón para satisfacer la creciente demanda energética. Un ingeniero, Rafael Benjumea, recibe el encargo de aprovechar el desnivel existente entre la entrada y la salida del desfiladero para producir electricidad. La obra, terminada en 1906, consistía en desviar el agua a la entrada de Gaitanjeo, forzarla a ciruclar durante tres kilómetros por un canal hasta la salida de los Gaitanes, para dejarla caer desde más de cien metros de altura hasta la primitiva central Salto del Chorro. Un camino adosado a la roca ayudaba en las tareas de mantenimiento del canal. Por los pequeños balcones que aún existen en el tramo superior, el camino recibió el nombre de Balconcillos de los Gaitanes.

Para garantizar la producción eléctrica incluso en años de sequía, en 1920 se construyó el Pantano del Chorro en el río Turón. Aguas abajo, en 1927, se terminó el Embalse de Gaitanejo, para regular también los aportes de los ríos Guadalteba y Guadalhorce. El 21 de mayo de 1921, el Rey Alfonso XIII colocó la última piedra del embalse de El Chorro y recorrió el Camino de los Balconcillos hasta la localidad de El Chorro. Por su obra, el Rey concedió a Rafael de Benjumea el título de Conde de Guadalhorce. Desde 1953 el primer pantano lleva este nombre y el vertiginoso camino de servicio, “Caminito del Rey”.

En épocas recientes se han construido los embalses de Guadalteba y Guadalhorce, al norte, y los de la Encantada Inferior y Superior, al sur de desfiladero para aumentar la producción eléctrica.

En el año 2000 se prohíbe el acceso al Caminito del Rey por motivos de seguridad. En 2015 se abre de nuevo al público”.
 Tramo final del Caminito después de cruzar el puente y salir del desfiladero en dirección a la localidad del Chorro.
  
Entre algunas de las curiosidades de es “Caminito del Rey” están las siguientes:

- El Desfiladero de los Gaitanes es un cañón excavado por el río Guadalhorce y situado entre los municipios de Álora, Antequera y Ardales, con acceso desde el norte por los embalses del Guadalhorce y desde el sur por El Chorro.

- La ruta de el Caminito del Rey discurre por el Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes y traza un recorrido de 7,7 kilómetros, de los cuales 4,8 corresponden a los accesos y 2,9 son de pasarelas (divididos en dos tramos).

- El Desfiladero de los Gaitanes tiene tramos de solo 10 metros de anchura y paredes que alcanzan los 300 metros de profundidad.

- La ruta actual sigue el trazado del antiguo camino construido en el desfiladero para facilitar el mantenimiento de la central hidroeléctrica construida en el embalse de El Chorro a principios de siglo XX. Durante décadas fue una vía de comunicación indispensable entre los habitantes de la zona.

- Las nuevas pasarelas de madera han sido construidas por encima del trazado original, así uno se puede hacer una idea de cómo era el antiguo Caminito y de su peligrosidad.

- El puente colgante de más de 30 metros de longitud y 105 de altura sobre el Guadalorce.



Todas la fotos que aparecen en esta entrada del blog, y algunas más, a mayor resolución y tamaño, podéis verla EN ESTE ENLACE

Y aquí tenéis el enlace a la web oficiial de "Caminito del Rey".


 Entrada para el "Camino del Rey"

Billete de bus para ir desde la salida/final del "Caminito del Rey" al punto de inicio del "Caminito" o en nuestro caso, para llegar al Camping de Ardales...

Senderismo: Sierra de Huma, en el Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes (Málaga).


Dentro del fin de semana que teníamos previsto pasar por la zona del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, para el sábado (día 18 de Marzo) teníamos previsto la 'ruta fuerte', ya que las entradas para el celebérrimo “Caminito del Rey”, que es más turismo que senderismo, las teníamos para la mañana del domingo y esperábamos completarlo por la tarde con la visita a los dólmenes de Antequera o en su defecto, visitando de nuevo el Torcal de Antequera.


La ruta “seria” que teníamos fijada era la circular por la Sierra de Huma, principal hito geográfico de este Paraje Natural, completando el recorrido con el acceso a ella por el sendero Haza del Río, que parte prácticamente desde la estación del Chorro, que como muchos ya sabrán, en el punto de finalización del “Caminito del Rey”.

En esta ocasión éramos un grupo de diez personas y nos habíamos distribuido en tres de las casitas-apartamentos que se encontraban disponibles en el camping de Ardales, y quedamos en encontrarnos todos en la “casita” de Ángel, que era una de las más grandes, a las 8 de la mañana para desayunar todos allí mismo con las provisiones que llevábamos y de las que la noche anterior ya dimos buena cuenta, incluido el buen vino.

Después del desayuno y tras hacer en coche el tramo entre el camping donde nos alojábamos y el parking del Chorro, en un bonito recorrido por carretera de unos 8 kilómetros, empezamos la ruta sin más dilacciones sobre las 9:30 de la mañana, en un día con una temperatura genial que hacía presagiar una buena jornada.

El inicio de la ruta se encuentra junto a la estación del Chorro, en la misma zona donde se cogen los buses lanzaderas que llevan a los que han realizado el “Caminito del Rey” al punto de inicio, ya que esa ruta es lineal.

Al dejar atrás las últimas casas del Chorro nos adentramos en un inmenso pinar, siguiendo un camino-pista marcado con las indicaciones de un GR ya que éste es el GR-249 de la Gran Senda de Málaga, y en estos primeros kilómetros coincide con el sendero Haza del Río.

El recorrido tiene cierta exigencia física, ya que en prácticamente 6 km, o poco más, hay que subir casi 1.000 metros de desnivel, desde los 222 metros del punto de partida en el Chorro hasta los 1.191 en la cima de la Sierra de Huma. Por tanto, y como no podía ser de otra forma, empezamos con subida, suave si se sigue por el camino-pista que va serpenteando entre el pinar, cortando al arroyo del Chorro, ahora con el cauce completamente seco, entre curva y curva.

¡Pero las cabras tiran al monte!, así que no tardamos mucho en abandonar la comodidad del camino-pista que va dando vueltas y más vueltas con el fin de lograr una subida más suave, para atajar en línea recta, paralelos al arroyo del Chorro, no hay pérdida, por una senda bien marcada por el paso de tanta gente, en una subida más pronunciada, pero más atractiva, con más aliciente, que corta en varias ocasiones en perpendicular al camino, teniendo a nuestra izquierda unos paredones rocosos casi verticales que se elevan intentando alcanzar el cielo, territorio de escaladores (es uno de la tres sectores de escalada de esta zona en concreto) y también de buitres, aunque a primera hora todavía no se ven, esperan a que suban las temperaturas y aprovechar las corrientes térmicas.

Justo cuando llegamos a la última intersección de la estrecha senda con el amplio camino-pista y ya no podíamos seguir subiendo en línea recta porque frente a nosotros aparece otro paredón de roca caliza prácticamente en vertical, giramos a la derecha, siguiendo la pista, donde nos encontramos varios coches aparcados a un lado, y es que éste es otro de los tres sectores de escala de esta zona.

No andamos mucho por la pista, quizás unos 500 metros, antes de girar a la izquierda para seguir por una senda en zigzag, no muy marcada, para dar con una senda más arriba, que viene de la derecha y que nos conducirá al tramo conocido como la “escalera árabe” y que da nombre también a este sector de escalada.

La cómoda pista en suave subida por la que transitábamos y que abandonamos para iniciar la ruta circular por la Sierra de Huma, es por la que tendremos que venir de regreso, y es precisamente al regreso, cuando nos dimos cuenta que el desvío por la senda que conduce al tramo de la “escalera árabe” se coge algo más arriba de donde nosotros nos desviamos, por lo que tuvimos que hacer algunos metros campo a través, buscando esta senda empedrada, con la referencia de un grupo de escaladores que subían con sus mochilas cargadas con el material de escalada.

Aquí empieza la parte divertida e interesante de la subida. Ya desde la pista, con la muralla o paredón rocoso a nuestra izquierda, podíamos ver si nos situábamos frente a él, una especie de brecha-cornisa que lo cruzaba en diagonal, de derecha a izquierda, viendo algunos escaladores subir por ella como puntos diminutos, buscando su zona para escalar...

Una vez que enlazamos con la “escalera árabe”, una escalera de piedra que cruza en subida, en una casi perfecta diagonal, todo este tajo, toda esta espectacular muralla de roca caliza y que no sé por qué la llaman “árabe”, porque parece ser que fue tallada en roca a principios del siglo pasado, es cuando realmente comenzamos a disfrutar de la ruta y de este magnífico día.

Subimos casi tocando la pared rocosa a nuestra derecha, viendo algunos grupos de escaladores que ya a esta hora están colgados en la pared cual salamanquesas, mientras que a nuestra izquierda está el vacío, una caída en vertical que se va haciendo cada vez más profunda con forme ascendemos, pero con la recompensa de unas vastas y espectaculares panorámicas. 


No tenemos prisa, no estamos aquí para ver cuanto tiempo tardamos en hacer la ruta, estamos para disfrutar, así que paramos de vez en cuando, bien para ver a los escaladores o para recrearnos con las vistas. Abajo, nos encontramos con un inmenso y tupido pinar de un verde intenso, en donde lo único que da la nota es una línea serpenteante de color tierra que lo atraviesa de abajo hacia arriba, la cicatriz del bosque, o lo que es lo mismo, el camino-pista por el que empezamos a subir y que ahora queda abajo, muy abajo, tan sólo aparece como una delgada y delicada línea, lo que da idea de los metros que hemos subido en tan corta distancia; algo más abajo quedan las casas del Chorro y el embalse que está a sus pies, el embalse del Tajo de la Encantada, y por encima de éste, muy por encima, el embalse superior, que queda a nuestra altura, aunque de momento sólo podemos ver su muralla, aún tendríamos que subir más para ver el agua embalsada en él; al fondo, el horizonte aparece difuminado por efecto de la calima que ya anunciaban desde la tarde anterior, aunque allí arriba, la temperatura es bastante agradable.




Disfrutamos de lo lindo en este tramo de subida por la “escalera árabe” y como no podía ser de otra forma, hubo tiempo para algunas fotos de grupo. Al terminar este tramo, unos metros de cuerda, un falso llano, hasta llegar a un pequeño collado. Aquí sale una senda a la izquierda que en ligera bajada conduce a las ruinas de un antiguo cortijo, pero nosotros giramos a la derecha, siguiendo la senda, y en apenas unos metros, nos encontramos frente a nosotros una gran planicie, con un cortijo a la izquierda y una zona de almendros a la derecha, y de fondo, otra inmensa muralla rocosa, el Tajo del Arrejanado, y por encima de éste, mucho más al fondo, el Tajo de los estudiantes, que es el último escollo al que tendremos que enfrentarnos antes de alcanzar la cima de la Sierra de Huma, pero que viéndolo desde aquí, tan lejos y tan alto, bien parece una quimera poder llegar hasta él.

 Tramo entre el final de la "escalera árabe" y el pequeño collado que aparece al fondo.

Cruzamos este tramo de falso llano, de campo abierto, con el cortijo a nuestra izquierda, pasando por la zona de los almendros, dejando una antigua era a la derecha y cortando en perpendicular el camino que conduce al cortijo para seguir por senda rectos hacia el muro de piedra; poco antes de llegar a él, ya nos vamos encontrando con numerosas pequeñas “palmeras” que jalonan todo este tramo, así como la subida por el Tajo del Arrejanado.

El campo abierto, el falso llano, antes de emprender la subida a los dos Tajos que nos quedaban.



 Vistas desde la subida por el Tajo de Arrejanado




Subida-Trepada por el Tajo de Arrejanado

La subida a este segundo tajo es también en diagonal, de nuevo una especie de cornisa en la roca hace de senda empedrada por la que hay que ascender, haciendo uso de las manos en alguna que otra ocasión para ir trepando, aunque la subida no es en absoluto complica si hay que ser cauto y tener las debidas precauciones, porque si a nuestra derecha está la pared rocosa, a nuestra izquierda está el tajo, y la caída en vertical, aunque de nuevo todo se compensa con las espectaculares vista que tenemos a nuestra izquierda, y es que en algunas zonas podemos no solo ver el embalse Tajo de la Encantada y el embalse Superior, ya claramente por debajo de la altura en la que nos encontrábamos, sino que también podemos ver los embalse del Conde de Guadalhorce, donde en sus orillas se encuentra el camping en el que estábamos alojados, el del Guadalhorce y el del Guadalteba. Panorámicas cuya visión constituyen un auténtico placer, deleite.


Terminado el tramo de subida más vertical de pura roca, el tajo, salimos a un espacio más abierto, continuando por una senda entre tierra y rocas calizas totalmente agujereadas cual queso gruyer, bordeando la pequeña elevación que hay a la derecha, mientras que a nuestra izquierda seguimos disfrutando de unas panorámicas maravillosas, tomando consciencia de la altura que hemos subido en poca distancia, desde que empezamos allá abajo, en las profundidades del abismo, en el embalse junto al Chorro que ahora aparece en pequeñito... Por si todo esto fuera poco, surgen nuevas alegrías, nuevas sorpresas, y es que a la misma altura que nosotros, podemos ver los buitres planeando en el cielo, mirándolos de tú a tú, de frente, o incluso por debajo de nosotros... una gozada.


Al llegar a una segunda estaca de madera, giramos bruscamente de rumbo, hacia la derecha, y en este punto una nueva parada para un pequeño tentempié y disfrutar de nuevo con las magníficas vistas que nos está ofreciendo la subida a la cima de la Sierra de Huma. Desde aquí podemos seguir viendo los tres embalses, y ahora además, bajo nosotros aparece el Desfiladero de los Gaitanes, pudiendo ver incluso un tramo de pasarela, concretamente la que sale de la parte más estrecha del desfiladero por el que discurre el “Caminito del Rey”, espectacular; pero es que si miramos frente a nosotros en el sentido que llevamos, después del giro, nos encontramos con otra maravilla, con el bonito y casi perfecto Tajo de los Estudiantes, a cuya parte alta tendremos que encaramarnos para alcanzar la cima de Huma.

Tajo de los Esudiantes
 

 Panorámica desde la subida al Tajo de los Estudiantes.

Vistas del Desfiladero de los Gaitanes y parte de la pasarela del "Caminito del Rey", desde el desvío de la segunda estaca de madera, justo cuando comenzamo a ver el Tajo de los Estudiantes, la foto de arriba. Además se pueden ver los otros tres pantanos: el del Guadalhorce, el del Conde de Guadalhorce y el del Guadalteba.

Después de reponer fuerzas, en un día genial, aunque como he dicho antes, con algo de calima que hace que el horizonte aparezca difuminado y “joda” en parte las fotos, toca afrontar la subida al último tajo, en subida por senda que lo va bordeando por la derecha, hasta llegar a su pared trasera en una zona en la que ésta aparece con cavidades en su base, y a la izquierda de éstas, una brecha, un estrecho tajo en la roca caliza, una chimenea vertical que constituye el último hito que nos separa de la cima del Tajo de los Estudiantes.

La línea amarilla marca la "brecha-chimenea" por la que hay que ascender.

Ahora sí, ahora toca trepar por las rocas de esta “chimenea” para llegar a la parte alta, donde nos sentaremos un rato para disfrutar del entorno, ¡totalmente recomendable esta parada en la parte alta del tajo!. Además, esta zona es rica en fósiles, porque este terrero otrora fue línea de costa y por eso no es de extrañar que aquí se encuentre uno de los yacimientos de fósiles marinos más importantes del Jurásico, y aunque he visto fotos de ellos, yo por mas que miraba no vi nada, supongo que en su día habrá habido un espolio indiscriminado, arrancándolos de la roca, aunque realmente la destrucción o recolección constituye infracción administrativa, pero ¿quién está ahí arriba para evitar esto?, es un tema complicado.

 Subida por la "chimenea" al Tajo de los Estudiantes.
 Un descanso para contemplar las vistas tras subir por la "chimenea" al Tajo de los Estudiantes.

Ahora sólo resta una última subida por terrero de rocas y lanchas calizas agujereadas, hasta llegar a la arista del tajo, y alcanzada ésta, seguir por ella hacia la derecha en dirección al vértice geodésico; junto a él vemos a otro grupo de senderistas que han llegado antes que nosotros.


Desde la arista, las vistas al otro valle son también son muy bonitas. En el vértice geodésico otra pequeña parada, unos frutos secos, unos tragos a la bota de vino, un poco de chocolates y un mucho de vistas únicas, con el Valle de Abdalajis, y el pico de La Capilla muy cercano, casi a “tiro de piedra”, siendo éste tan sólo cinco metros más bajo que la cima de Huma, ésta con 1.191 metros. “Las vistas desde aquí en un día claro dicen que son muy extensas, pudiendo llegar a ver los cuatro cimas emblemáticas de Andalucía: La Maroma (en la Axarquía malagueña, a la que subí en solitario en uno de mis primeros viajes recién comprado mi 'Seat Córdoba' hace ya 18 años), el Terril (Sevilla), La Tiñosa (Córdoba, en enero estuvimos bien cerca haciendo el Sendero del Río Bailón) y por supuesto el Mulhacén (Granada)”... pero hoy no era el día, el horizonte aparecía difuminado por la calima.

Un pequeño descanso junto al vértice de la Sierra de Huma. En el centro de la foto, al fondo, aparece la cima de "La Capilla".

Hasta aquí toda la ruta a sido en subida, y tengo que decir que hacía tiempo que no disfrutaba de una ruta así, interesante, con un poquito de exigencia física, muy entretenida, con tramos diferentes: la zona de pinar al principio, la subida por la “escalera árabe”, la subida en diagonal por el Tajo de Arrejanado, las vistas del Tajo de los Estudiantes, la subida a él por la brecha o chimenea casi vertical, los tramos de enlace entre los tajos, ver a los escaladores colgados en las paredes rocosas, los buitres planeando a la misma altura que nosotros y por supuesto, las amplias y espectaculares panorámicas que podemos contemplar durante toda la subida desde que abandonamos el bosque de pinos. Una ruta para disfrutarla, para sentirla, para amarla... deporte y naturaleza, hacia mucho tiempo que no me llenaba tanto una ruta.

El descenso le resta algo de valor al recorrido, no es complicado pero aquí si conviene seguir las indicaciones de algún track correcto, porque esto no está señalizado, y puede ocurrir lo que nos pasó a nosotros, que nos dejamos llevar por algunos hitos que fuimos viendo y dejamos de fijarnos en el track, y cuando quisimos darnos cuenta habíamos bajado bastante, pero dejamos de ver hitos y nos encontramos sin saber por donde seguir bajando, por que todo era abrupto y una auténtica pedrera, no es de extrañar que el camino que aparece allá abajo, en las profundidades, y que llega hasta la zona de la “escalera árabe”, terminando la ruta circular por la sierra, le llamen el “Camino de las Pedreras”, parte de GR-249 de la Gran Senda de Málaga.

Aquí nos enfrentamos a un dilema, o subir otra vez hacia arriba e intentar buscar el track y seguir por el camino que nos marcaba éste, o bajar desde donde estábamos de la mejor manera posible, “campo a través”, aunque por algunos sitios era algo complicado. Al final cada uno bajó por donde mejor creía que podía hacerlo, utilizando lo que parecían sendas hechas por las cabras, pero con mucha pendiente, y lo peor, mucha grava o pequeñas piedras que hacían que resbaláramos y nos cayéramos en ocasiones; las articulaciones de las rodillas echaban humo, demasiada tensión.

 El amigo Antonio oteando el horizonte sobre unos peñascos para intentar ver la mejor forma posible de bajar...

Ángel, el “pequeño sherpa” y yo, bajamos por la pedrera casi en línea recta hasta llegar a las ruinas de una antigua casa-cortijo, junto al camino, donde aparecen las estacas del GR de la Gran Senda de Málaga y la señalización del “Camino de las Pedreras”. Una vez en el camino, Ángel fue en busca de Antonio que había bajado en solitario por otro lado, mientras el “pequeño sherpa” y yo nos quedamos esperando a los otros cuatro, que habían hecho un recorrido más largo para evitar una bajada tan vertical, continuando después por el “camino de las pedreras” para llegar a nuestra altura.

Una vez juntos, continuamos ya por camino, con buena huella, algo que agradecimos todos, después de la tensión que soportaron las rodillas en una bajada en la que lo único que pisamos fueron rocas y piedras sueltas.

Por camino pronto llegamos a la zona en donde esta mañana nos incorporamos al tramo de la “escalera árabe”, así que desde ese punto toca repetir camino, de nuevo utilizando las sendas que van cortando el camino-pista y por las que se ataja bastante, por lo que no tardamos mucho en llegar al inicio de la ruta, donde en el bar que hay junto a la estación del Chorro tocó reponer líquidos,a base de unas merecidas jarras de cerveza, que aquí abajo, y a las tres de la tarde, el calor era más intenso que arriba, en la cima, donde hasta tuvimos que abrigarnos...

En definitiva, una ruta muy completa, con un subida espectacular en todos los aspectos, y un descenso menos vistoso pero que se nos hizo muy tenso por no seguir el track que bajaría de forma más cómoda hacia el Valle de Abdalajis, para retomar allí el “camino de las pedreras”. ¡¡Ruta ALTAMENTE RECOMENDABLE!!, que completaríamos al día siguiente realizando el “Caminito del Rey”.

Al final, casi cinco horas y medias con las paradas incluidas, ademas de los problemas en la bajada, para hacer los 14 y pico kilómetros de recorrido. El track que seguimos ES ÉSTE

Las fotos que aparecen en esta entrada y alguna más, podéis verla en más resolución y tamaño EN ESTE ENLACE.