Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

En la subida al Toubkal (4.167m).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con Sepúlveda (Segovia) de fondo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

En el corazón de las Villuercas, entre Navaluengas y Guadalupe.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Saliendo del refugio Lepiney.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Con los Pirineos de fondo, bajada desde el Monasterio San Juan de la Peña a Jaca.

Ruta del Rey Jayón.

La campiña sur, con la alcazaba de Reina bajo la tormenta de fondo.

Sierra Nevada

Cima del Mulhacén en Febrero (3.478 m).

El Danubio en bici (Serbia)

Tramo serbio de las Iron Gates.

Ruta por las Hurdes

Panorámica del Meandro de Melero sobre el río Alagón (en las cercanías de Riomalo de abajo).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

En la cima del Toubkal (4.167m).

La Costa Atlántica Francesa.

Normandía (Batería de Longues).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta entre Garganta-Hervás-Gargantilla.

Travesía por Gredos.

Con el Circo de Gredos de fondo, desde el mirador de los Barrerones.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Puerto de La Panamera (Sierra de Ávila).

Ruta de los Contrabandistas, circular desde Oliva de la Frontera.

Paraje del Molino de las dos Piedras, junto al río Ardilas.

Travesía por Gredos.

Salvando las aguas de la Laguna Grande.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Castillo Loarre (Huesca, prepirineo).

Ruta por la Sierra de Tentudía.

Monasterio-Aguafía-Castillete-Monasterio.

Circular por Peñalara.

Junto a la Laguna de los Pájaros después de bajar del pico Peñalara.

Al Mulhacén en bici.

Cima del Mulhacén en Agosto (3.478 m).

Ruta del Rey Jayón.

Aproximación a la alcazaba de Reina, con la vistas de la campiña sur a la derecha.

La Costa Atlántica Francesa.

Peine del Viento (San Sebastián).

Ruta por las Hurdes.

Tramo: Embalse del Cerezal-El Gasco-Tramo de bajada hacia la alquería de la Fragosa.

Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Tramo de senda pronunciada en los Pirineos.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En los alredores de la Peña de Francia (Salamanca).

Ruta del Rey Jayón.

La Sierra de San Miguel bajo la tormenta.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Vistas de Oporto desde la Catedral.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruta "Nacimiento del río Borosa", tramo de la "Cerrda de Elías".

Tras las huellas de Anibal Barca (Valencia - Roma).

El Vaticano (Plaza de San Pedro).

Ruta por la Sierra de Aracena.

Ruta entre Alájar y Fuenteheridos.

Subida al Mulhacén desde la Vereda de la Estrella.

Junto a la Laguna de la Mosca (2.900m).

Ruta por la Sierra Grande de Hornachos.

Hornachos a los pies de las ruinas de su castillo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Castillo de Lacalahora (Granada).

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

En el Veleta, con el Mulhacén y Alcazaba de fondo.

De Zalamea (Badajoz) a París...

Claustro del Monasterio San Juan de la Peña, suroeste de Jaca (Huesca).

Ruta del Rey Jayón.

La campiña desde la bajada de Reina.

Ruta por el P.N. de la Sierra de Francia y las Batuecas.

En la subida a la Peña de Francia.

La Costa Altántica Francesa.

En las murallas de Dinan (Francia).

Ruta por los Bosques del Ambroz.

Otoño mágico, ruta: Garganta-Hervás-Gargantilla.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Con la Hoz del Río Agua de fondo.

Ruta Guadalcanal-Llerena.

Cima de la "Capitana".

Ruta de los Contrabandistas (Oliva de la Frontera).

Parte alta del paraje del 'Molino de las dos Piedras', junto al río Ardilas.

Ruta por Portugal.

Castillo de Marvao y alrededores.

La Costa Altántica Francesa.

Saliendo de La Rochelle (Francia).

Ruta por el P.N. de la Sierra de Cazorla.

Ruda del nacimiento del Borosa, tramo incial de la ruta.

Ruta de los Celtas.

Zona de los molinos.

La Costa Altántica Francesa.

Acantilados de Etretat (Normandía - Francia).

Ruta por el P.N. de la sierra de Cazorla.

Zona de túneles previa a la zona del nacimiento del río Borosa.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Por tierras del Quijote, los molinos de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por Gredos Central.

Remontando la Garganta del Pinar.

Ruta de "Peñas Blancas".

Tramo de las "Minas de Tierrablanca".

El Danubio en bici (Alemania).

Castillo de Werenwag en el P.N. del Alto Danubio.

Ruta por las Hurdes.

Cruzando un puente típico sobre el río Malvellido.

De Zalamea (Badajoz) a París...

En la ermita románica de Tiermes (ciudad celtíbera), Montejo de Tiermes (Soria).

El Danubio en bici (Hungría).

Budapest, con el edificio del Parlamento de fondo.

Ruta de los Molinos y el "Donde nace".

Ruta entre las localidades de Arromolinos y Montánchez.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Chozo de piedra en las cercanías de Campo de Criptana (Ciudad Real).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Subida al "Collado de la Pariera" desde Navezuelas.

Ruta por la Sierra de Gredos.

En la cima del Morezón, con el circo de Gredos de fondo.

Portugal, travesía Sur-Norte.

Menhir de Almendres.

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Collado de las Cinco Lagunas y alrededores desde la Laguna de Majalaescoba.

El Danubio en bici (Alemania).

Saliendo de Gutenstein y del P.N. del Alto Danubio.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Panorámica desde la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Tramo entre los refugios Lepiney y Toubkal.

El Danubio en bici (frontera alemana-austriaca).

Vistas a orillas del Danubio.

P.N. de Grazalema (Cádiz).

Inicio de la ruta por el Pinsapar.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

La subida y bajada del Toubkal (4.167m), vista desde el collado de Tizi-n-Tadat (3.800m).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

En la zona de Covao d'Ametade, en el Valle Glaciar del Zêzere.

Sierra de Gata (Acebo).

Ruta Verde de la cascada de la Cervigona.

Picos de Europa (Asturias).

El 'Naranjo de Bulnes' desde el collado Pandébano.

El Danubio en bici (Alemania).

Vistas de Passau, al salir en dirección a Austria.

Ruta de "Los Pilones" (Valle del Jerte).

Tramo inicial de subida a "Los Pilones".

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

El grupo en la bajada del Toubkal (4.167m).

Ruta de Isabel la Católica (Cañamero-Guadalupe).

Vistas desde la subida al 'Melonar de los Frailes'.

Ruta por la Sierra de Gredos.

Refugio de "Los Labradillos", en el descenso de la Garganta de Gredos.

La Costa Atlántica Francesa.

El Valle del Loira, camino de Nantes (Francia).

Garciaz (Cáceres).

Ruta entre Sierras, Robles y Castaños, con las cimas de Gredos nevadas al fondo.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Aldea en el valle de Assamt, en la bajada del collado de M'Zik.

Travesía Norte-Sur-Norte por Sierra Nevada.

Con el Mulhacén y la Alcazaba de fondo, en la subida al Veleta (3.395m).

Monfragüe, recorrido por la ruta amarilla.

Camino hacia el Mirador de la Tajadilla.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Vistas desde la cima del Toubkal (4.167 m).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Crónlech de Almendres.

Ruta por el Valle del Esperabán (Las Hurdes).

Vistas en la subida a la cima de la Bolla (1.518m).

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos)

Cimas bañadas por el sol naciente, en la subida al Toubkal (4.167m).

El Danubio en bici (Alemania).

Cruzando uno de los muchos puentes de madera en los inicios de la ruta.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Cimas del macizo de Tazarhart vistas desde una aldea en el valle de Assamt al amanecer.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Desierto de Tabernas, hacia Fort Bravo.

Ruta por las Villuercas, ruta de de Alfonso Onceno.

Bosque en la bajada hacia la ermita mudéjar del Humilladero.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Subiendo por una senda en la pared, entre el refugio Lepiney y el collado Tizi-n-Tadat.

Travesía circular por el P.N. de Grazalema.

Panorámica desde la subida al 'Puerto de las Palomas' desde Zahara.

Junto a la cascada del Calderón (Valle del Jerte).

Camino Real, de Navaconcejo a Piornal.

Travesía por el Alto Atlas (Marruecos).

Llegando al collado Tizi-n-Tadat (3.800m).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Argamasilla de Alba (Celda de Miguel de Cervantes).

Panorámica del embalse García Sola (Puerto Peña).

Subida a la Cueva de la Mora y a las antenas.

De Zalamea (Badajoz) a Paris...

Junto a Notre Dame le Grande, Poitiers (Francia).

Ruta por la Sierra de Francia, las Batuecas y las Hurdes.

Vistas en la bajada de la Portilla de las Batuecas (Salamanca).

De Zalamea (Badajoz) a París...

Abadía de Brantôme, distrito de Périgueux, (Aquitanaia - Francia).

Ruta por la Sierra de la Estrella (Portugal).

Alcovoço, en la Sierra de la Estrella.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Junto a los molinos de Mota del Cuervo (Cuenca).

Portugal, travesía Sur-Norte.

Cruzando el Tajo en barco, con Lisboa de fondo.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Cazorla, ermita a las afueras.

La Costa Atlántica Francesa.

En la duna de Pilat (Aquitania, Francia).

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

En la plaza del populo, Baeza (Jaén).

La Transpirenaica (del Mediterráneo al Cantábrico).

Buscando el sendero de bajada hacia Ansó.

Camino Sanabrés o del sudeste (Caminos de Santiago).

Descansando junto a un hórreo en Cea.

Castillo de Almorchón y alrededores.

Subida al pico Tiros (La Serena, Badajoz).

Monfragüe, recorrido por la ruta roja.

Puente del Cardenal, camino de la Fuente del Francés.

La Diagonal Ibérica (Cabo de Gata - Finisterre).

Segovia desde la Veracruz, con la alcazaba de fondo.

Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

lunes, 17 de julio de 2017

Concierto de Ara Malikian en el Teatro Romano de Medellín (16-07-2017).


Concierto genial el que nos ofreció el virtuoso, el mago, el loco, el acróbata, el saltimbanqui del violín, o lo que viene a ser lo mismo, Ara Malikian, para el que este instrumento musical no es más que una prolongación de su propio cuerpo, a juzgar por la armonía, ritmo, fuerza, carácter y determinación con el que lo toca a pesar de los saltos, gestos y piruetas que realiza sobre el escenario, cual estrella del rock, rayando en ocasiones el histrionismo sobre la escena del teatro romano de Medellín, pero sin desafinar una nota, sin perder el compás, es como si el violín estuviera pegado a uno de sus brazos y los dedos y el arco con el que acaricia-golpea las cuerdas supieran de memoria cada nota a tocar, como si estuviera todo completamente mecanizado.


El concierto que nos ofreció el señor Ara Malikian la noche estrellada del domingo, en el teatro romano de Medellín, a los pies del impresionante castillo y con el pueblo de fondo iluminado por las farolas de sus calles, no fue simplemente un concierto, me refiero a que este genio que interpreta la música como nadie a través de su violín, no se limita a dar un recital sin más, él convierte cada velada en un puro espectáculo, y es que encima del escenario se convierte en un auténtico showman...


Ara vive cada concierto como si fuera único e irrepetible, lo disfruta, lo siente, lo transmite al público, al igual que a toda su “banda” (violín, viola, guitarra, contrabajo, violonchelo, percusión y tabla hindú, además de él, o sea, ocho personas sobre el escenario) en la que encuentra una gran complicidad y compenetración, y esto se aprecia en las risas y en el buen rollo que hay entre ellos, y eso a pesar de estar tocando y contando lo mismo que en el día anterior en este mismo escenario, y lo mismo que tocarán al día siguiente en otra ciudad, en otra escenario, y aún así, lo viven como si fuera el primer concierto de la gira, y ese aura, esa energía que crean entre ellos la trasmiten rápidamente al público que no tarda ni cinco minutos en contagiarse, rendirse a sus pies, y aún más, cuando va desgranando cada tema del concierto cual juglar, con una introducción en la que va relatando la historia de su violín, y por ende, su propia historia; entre la realidad y la ficción, entre la cruda y amarga realidad que hace reflexionar y la ficción cómica y a veces surrealista que hace que el público se destornille de risa.... De entre la realidad, habla de cómo el violín ayudó a su abuelo a salir de Turquía en medio del proceso de genocidio de 1915, haciéndose pasar por músico sin saber tocar el violín, y cómo después en el Líbano, su abuelo cedió el testigo del violín a su padre, para que éste aprendiera a tocarlo, y cómo más tarde su padre se lo cedió a él para que también aprendiera a tocarlo, y cómo gracias a él y a la música, Ara pudo salir del Líbano, algo que no era tampoco fácil... y es a partir de este punto, cuando comienza a narrar historias entre lo cómico y lo serio que sirven para ir introduciendo los diferentes temas que irán sonando en esta noche.

En su proceso de aprendizaje y perfección a la hora de tocar el violín, cuando estuvo en Italia, todos sus amigos tenían “violines de marca”, como Stradivarius, a los que comparaba con los coches italianos de gama alta: ferrari, lamborghini, maserati.... mientras que el sólo tenía un mísero violín que no sabía ni quien lo había fabricado, aunque eso sí, con mucha historia y carga sentimental, aunque para que su violín no fuera menos que el de sus compañeros, se inventó a un luthier que supuestamente fue el que se lo fabricó, y poco a poco fue creando toda una historia alrededor de él que, a base de tanto repetir e inventar, acabó casi creyéndosela él mismo; para el nombre del luthier ficticio, y puesto que se encontraba en Italia, no se le ocurrió otro que el de Ravioli”, Alfredo Ravioli (como el tipo de pasta italiana), y como bien dice él, como en aquella época no estaba internet ni la wikipedia para confirmar-corraborar nada, pues acababan creyéndoselo y sus amigos cada vez le pedían que les contara más cosas sobre este él... A este luthier que sólo existía en su imaginación, le dedica el tema “Con mucha nata”...

En otras de sus historias cuenta como para ir ganándose la vida tenía que tocar con otro compañero en tugurios de mala muerte, y que al principio por más que interpretaban a los grandes clásicos, el personal que acudía por esos antros, dotados de una gran cultura (léase esto en tono irónico) acababa arrojándoles de todo lo que tenían a mano, así que tuvieron que ir cambiando de estrategia, o mejor dicho, de repertorio, y comenzaron a tocar algún tema de los que intuían podían gustarles, y después, lo que hacían era tocar ese mismo tema de diferentes formas, dándoles la vuelta, para que no lo reconocieran, algo a lo que como él mismo dice, ayudaba mucho el alcohol que ya tenían en el cuerpo muchos de los asistentes... incluso llegaron a ponerles números a las distintas variantes que tocaban sobre el mismo tema, así que se llevaban toda la noche tocando prácticamente lo mismo... Esta experiencia es el caldo de cultivo para la composición del temaBrocke eggs”, que es el que tocan tras esta introducción.



Pero quizás la historia más surrealista, paranoica y cómica se produce cuando se fue a Irlanda y por diferentes casualidades y vueltas de la vida, le ofrecieron tocar en un grupo de música folk irlandesa, para hacer una gira por Europa, y como precisamente él no pasaba por su aspecto por irlandés, tenía que ir disfrazado de castor en toda la gira... y después de muchas vicisitudes llegan a Galicia para dar unos conciertos por allí.. y es aquí donde comienza una historia alocada sobre unos bichitos que el nunca había visto y de los que se queda prendado, los 'percepes', montándose toda una película alrededor de ellos y creando hasta una danza para que puedan bailarla: “La danza de los percebes”.... es quizás esta danza, la que tiene la introducción narratoria más larga y alocada de toda la noche...

Durante el espectáculo cargado de energía, humor y buena, muy buena música, hay momentos emotivos, como los que dedica al tema de Siria, y al sinfín de refugiados, comentando que ¡ojala todos los refugiados pudieran tener un violín como el suyo que pudo ayudar a salir a tres generaciones de una situación tan indeseable para cualquier ser humano!... En su disco “La increible historia del violín”, dedica temas relacionados con sus orígenes: a una ciudad del Líbano “Bourj hammoud”, o a una danza armenia (fue el segundo tema que interpretó en este concierto) “Kashn nazar”, que creo que era una especie de antihéroe en Armenia, una especie de Don Quijote, un personaje de fábula por allí, alguien que parece que todo lo que hace le sale mal, pero al fianl la gente lo acaba viendo como a un héroe; en el concierto tocó también un tema en el que hizo referencia al genocidio armenio vivido en 1915 y la verdad es que algunos de sus chirriantes acordes en el inicio, parecían sonar como un conjunto de voces humanas gritando, impresionante, ¡uf, se ponen los pelos de punta!...

En su relato de “la increíble historia del violín” (título de su último disco), también hay lugar para otras cosas, y es que como él bien dice, todo en su vida no iba a ser el violín, y de vez en cuando le pasan cosas en la vida que no tienen nada que ver con este instrumento, como es el nacimiento de su hijo, al que también dedica un tema cuando aún no había nacido, a raíz de la obsesión que tenía su mujer a cerca de si su hijo se movía o no cuando estaba en el vientre. El tema que le dedica es: “El vals de Kairo”, basado en movimiento-parada-movimiento-parada... en fin, dicho por él mismo: “una flipada de las mías”...



No todo el concierto son obra suyas de su último y exquisito trabajo, sino que en el concierto mezcla estos temas con otros del mundo de la música clásica: Mozart, Bach, Vivaldi, Paganini... y con otros temas rockeros o de bandas sonoras de películas (como el tema “Misirlou” que suena en el baile que se marcan Uma Thurman y John Tavolta en Pulp Fiction, al que introduce haciendo una parodia de los “andares” de Travolta)... como muestra un botón para comprobar cómo son sus eclécticos conciertos: nada más empezar, de inicio, y ya que estamos en rebajas, toca un tema que en realidad son tres, o sea, un tres por uno, enlaza temas de Jimi Hendrix con uno de Mozart, y ya por el mismo precio (como él mismo dice), cuela también un tema propio, en definitiva, un primer tema que resume todo lo que será el concierto, una mezcla de temas propios, con clásicos y rockeros.




Para introducir uno de los temas rockeros que toca, habla del conflicto musical que vivía en su casa con su familia y los trastornos que le causaba, ya que su padre sólo estaba por los temas clásicos, mientras que su hermana, con la que convivía más tiempo, sólo estaba por los temas rockeros, obligándole poco más o menos, a poner un póster en su habitación de “Led Zeppelin”, de forma que tenía una cortinilla y cuando entraba su padre tiraba de la cortinilla y aparecía un póster de Bach... y así contentaba a todos. Todo este “rollo” sirve para introducir el tema “Kashmir” de los legendarios Led Zeppelin, sin duda el tema más potente de todo el concierto, que en nada envidia al propio tema de esta mítica banda rockera, donde todos los instrumentos se compenetran para conseguir una mayor fuerza y potencial, con una potente batería, que acaba enganchando y haciendo vibrar a todo el público asistente, donde el señor Ara se luce y saca músculo, y esto sin desmerecer en nada el delicioso tema de “Life on Mars”, de David Bowie, tan dulce y delicado que nos hace enternecer, ponernos en “modo sentimental”...






Para introducir una obra de otro clásico: “La Campanella” de Paganini, nos relata la historia de cuando su violín estaba hecho una “mierda” y lo llevó a un luthier para que se lo arreglara, y éste al verlo le dijo algo así como “Ara, ¿qué quieres que haga con esto?, está muy mal”, pero al final consiguió hacer que tocara incluso mejor que antes, pero tenía un problema, que no sonaba bien el “Fa sostenido”, y entonces le relató el luthier a Ara que ése era el mismo problema que tuvo una vez el maestro Paganini cuando se encontró en un concierto con un violín prestado (porque el suyo lo había perdido en alguna de las apuestas de las que era habitual, en algún casino cualquiera de un sitio cualquiera) y cómo tuvo que reescribir la partitura del tema, de forma que hacía sonar el “Fa sostenido” con una campanita... toda esta introducción sirvió para dar un poco de “bola” a Héctor, el percusionista de la banda, que sería el encargado de tocar la campanita, algo que requería “mcuha concentración, presión y conocimiento del tema”, y para el quel pedía un aplauso del público....

Su padre le dijo que por favor cuidara de ese violín que tanto significaba, que lo cuidara muy bien, pero la verdad es el que él no le hizo mucho caso, y tocaba y tocaba el violín pero sin cuidarlo, sin pensar en conservarlo, o como él mismo dice: “...dándole mala vida...”, tan mala vida le debió dar al violín, que una vez que se lo dejó sobre una mesita, el violín se quiso suicidar arrojándose de la mesita al suelo, acabando hecho pedazos... Entonces se da cuenta de su error, y es cuando a raíz de esta historia compone el tema “Requien para un violín”, que es el siguiente tema a interpretar.

La obra finaliza con dos bises bien distintos, uno el “verano” de las cuatro estaciones de Vivaldi, un tema muy vibrante en el que hace gala de su magnifica técnica tocando el violín, de su virtuosismo y de su bendita locura sobre el escenario que hace que más que un tema clásico y tranquilo parezca de un concierto de rock.. por contra, el último tema, de Bach, es una pieza suave, delicada, armoniosa, grácil, en la que en completo silencio salta del escenario al graderío, acompañado por un haz de luz que incide sobre él mientras el resto permanece a oscuras, mezclándose entre el público, caminando por los estrechos pasillos, subiendo y bajando las escaleras, mientras toca, casi acaricia su violín, esa prolongación de su cuerpo, para sacar esa melodía tan dulce, sorprendiendo y haciendo las delicias de todos los asistentes que nos quedamos boquiabiertos al verlo pasar junto a nosotros con ese andar grácil y tranquilo, sin perder la compostura, ni tan siquiera a la hora de bajar los empinados escalones....






Sin duda, un concierto para guardar en el archivo sonoro de nuestra memoria, un concierto que engancha, con el que en ocasiones te emocionas, en otras te sale la vena rockera, en otras aprecias y sientes las danzas armenias o de tintes orientales y en otras... te partes de risa con la forma entre socarrona y tímida que tiene a la hora de contar la increíble historia de su violín y las diferentes anécdotas vividas y relacionadas con dicho instrumento... Da igual que es lo que toque, si es clásica, rock, pop, con tintes orientales, de cosecha propia, etc.. ¡qué más da!, él todo lo convierte en MÚSICA, y como dijo Kurt Cobain, el líder y cantante-guitarrista de Nirvana:  "La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor".






Entrada del concierto del 16 de Julio de 2017 en el Teatro Romano de Medellín

domingo, 9 de abril de 2017

Senderismo Extremadura: Higuera de Vargas - Villanueva del Fresno, por el corredor ecológico del río Alcarrache.


El “domingo de ramos” me fui con ASTOLL a la ruta de Villanueva del Fresno, entre otras cosas porque ya hacía años que no iba por allí, y porque en las vacaciones de Semana Santa no iba a poder moverme de casa por las circunstancias familiares, así que tenía que aprovechar esta última oportunidad de hacer algo antes de las vacaciones.

En otras ocasiones, la ruta que se había realizado era desde Zahinos a Villanueva del Fresno, pero en esa ocasión variaba el punto de partida, ya que éste sería Higuera de Vargas, siendo el mismo final, con el punto de unión de las dos rutas en el “Puente de la Bogaña”.

Como he dicho, la ruta a realizar fue Higuera de Vargas – Villanueva del Fresno, siguiendo el cauce del río Alcarrache, calificado por la Junta de Extremadura como corredor ecológico y de la biodiversidad, pasando por el “Puente de la Bogaña” y terminando en el acceso a la carretera de Villanueva a Alconchel, para evitarnos los últimos dos kilómetros de asfalto, con lo que la ruta se quedaría finalmente en unos escasos 21 kilómetros.

Salimos desde la propia Higuera de Vargas, donde nos dejó el autobús, pero en lugar de andar poco más de kilómetro y medio por carretera para llegar al río Alcarrache, y coger su “corredor” hacia la izquierda, decidimos coger un camino que partía del pueblo, en un cruce con la calle Pilar a la derecha, y unas pistas de padel o tenis a la izquierda, la cual tenemos que bordear dejándola a la izquierda para seguir el camino recto, entre olivares, durante unos dos kilómetros o poco más, hasta enlazar con el corredor ecológico del Alcarrache, en donde continuamos girando a la izquierda, paralelos al río, llevando siempre a éste a nuestra derecha.

El recorrido inicial coincide con el PR etiquetado como la “Ruta de los Galápagos”, y después de un primer tramo de camino, con espacios abiertos, acompañados del hilo musical del canto de los passeriformes que se alojan entre la intricada vegetación de las orillas del río, de alguna que otra garza real pescando a estas horas tempranas y de algunos milanos que comenzaban a sobrevolar el cielo buscando alguna presa, pero sin rastro de la cigüeña negra, no tardaríamos mucho tiempo en adentrarnos en una espesa dehesa con árboles centenarios, perfectamente conservados, siendo un placer caminar en medio de ella, en esa paz especial que rodea estos bosques de encinas y alcornoques, viendo algunos rebaños de oveja o vacas completamente a su aire y algunas antiguas construcciones de piedra, ahora en desuso, para pastores y ganado.

Llegamos al desvío donde la “Ruta de los Galápagos” realiza un tramo de recorrido circular, y podemos elegir seguir por el río o por la dehesa, y como más adelante teníamos previsto seguir por el curso del río, en esta ocasión seguimos por la dehesa, en un camino cómodo y más recto, recortando algo la distancia, y aprovechando un pequeño claro para hacer una parada y tomar un pequeño tentempié.

Nos ponemos de nuevo en marcha, caminando por un camino cómodo, entre grandes encinas, hasta llegar de nuevo a encontrarnos con el río Alcarrache, en el paraje conocido como el “Salto del Lobo” donde unos enormes pilares de hormigón cruzan el río; en su día se hicieron para soportar el puente por el que pasaría el tren hacia Jerez de los Caballeros, una vía férrea que como muchas otras, no llegó a terminarse y quedó a medias, con estos gruesos pilares de hormigón que afean bastante el entorno.

Desde este punto, seguiremos el curso del río, por el PR circular del Puente de la Bogaña, que tiene su punto de inicio y fin en Villanueva del fresno. Caminamos paralelos al Alcarrache, cambiando el camino con buena huella y llano que traíamos, por una estrecha senda con algún sube y baja, algunos árboles y algunas rocas en el camino, con una valla a la izquierda y un tramos escarpados a la derecha que van a morir en las aguas del río, que en esta zona está precioso, cubierto casi por completo de flores. En este tramo la marcha es en fila india y el ritmo se reduce considerablemente, pero sin lugar a dudas es el tramo más divertido y bonito, al menos desde mi punto de vista.

Este bonito y entretenido tramo acaba en el “Puente de la Bogaña”, ya conocido por ASTOLL porque hasta aquí llegaba también la ruta que se hacía desde Zahinos. Tras las fotos de rigor del grupo, proseguimos la marcha para realizar el último tramo, desde el puente a la carretera que va desde Villanueva del Fresno a Alconchel, en un tramo en ligera subida de unos tres kilómetros, por una pista amplia, en un recorrido que se antoja algo insulso, por no hablar que cerca de la una del mediodía, con el sol que ya estaba pegando, se hizo un poco pesado; seguíamos caminando por dehesa, divisando una antigua noria a la izquierda, pero ahora esa pista amplia hace que vayamos más alejados de las encinas y alcornoques, es como si viéramos la dehesa desde fuera y no desde dentro, como antes, cuando el camino estrecho serpenteaba entre ellas...

En definitiva, un buen día, buena compañía, y un recorrido largo pero cómodo entre dehesas, con el tramo de sendero junto al Alcarrache, hasta llegar al Puente de la Bogaña, que fue de lo mejor de la ruta, muy bonito, divertido y entretenido, al menos para mi gusto. Lo peor fue el tramo de pista final, de unos 3 km escasos, en subida cómoda entre el puente y la carretera, que se nos hizo algo pesado e insulso.

Al llegar a la carretera, avisamos al bus para que viniera a recogernos y directos a la visita cultural a Monsaraz, como solemos hacer cuando hacemos la ruta que acaba en Villanueva de Fresno, y aunque en mi caso ya había estado en varias ocasiones en este balcón del Alqueva, en esta bonita, coqueta y bien conservada aldea-pueblo del alentejano portugués, muchos de los nuevos socios que venían hoy no la conocían y creo que se llevaron una grata sorpresa.


 [El texto que aparece seguidamene, está extraído de la web del períodico elpais.com, concretamente de un reportaje de Pedro Retamar, de Junio 2003].

La cuenca del Alcarrache se esconde entre la mayor masa arbórea de la península. La extensión de bosque continuo más grande de España se encuentra entre el sur extremeño y la mitad oeste de la Sierra Morena andaluza. La cruza el río Alcarrache, un gran corredor ecológico. 

En las tierras extremeñas se han bautizado con el nombre de Dehesas de Jerez las decenas de miles de hectáreas de montes adehesados poblados de encinas y alcornoques. Y en medio de ese mar pacense arbolado de quercíneas se esconde una de las joyas naturales más preciadas y desconocidas de la mitad sur peninsular, las vegas del río Alcarrache.

En junio de 2001 fue reconocida la importancia natural de esta cuenca fluvial con la aprobación para sus orillas de una figura de protección nueva en Extremadura, la de corredor ecológico y de biodiversidad. Además, el excelente estado de conservación del ecosistema que acompaña el curso de las aguas ha propiciado su clasificación como lugar de importancia comunitaria (LIC), con lo que formará parte de la futura Red Natura 2000 europea. Por último, al estar inmerso en la extensión de bosques que forman las Dehesas de Jerez, buena parte de su recorrido también tiene la declaración de zona de especial protección para las aves (ZEPA). Todas estas medidas pretenden conservar el estado casi virginal del río, que a lo largo de sus 59 kilómetros de recorrido atraviesa los términos de Barcarrota, Olivenza, Alcochel, Higuera de Vargas, Villanueva del Fresno y Jerez de los Caballeros. Los últimos metros, antes de donar sus aguas al Guadiana, transcurren por los dominios lusos de la famosa localidad de Moura.

Las vueltas y revueltas que marcan el recorrido del Alcarrache a su paso entre Higuera de Vargas y Villanueva del Fresno destacan por una fauna que ha encontrado en estos márgenes su ecosistema perfecto.

La vegetación dominante junto al cauce se compone de adelfas y tamujos, acostumbrados al carácter estacional de las aguas, y que en algunos trechos forman una maraña que oculta las trazas del río. Las orillas, sin embargo, verdean con más variedad; aquí se mezclan los majuelos y las coscojas con higueras y acebuches, y los lentiscos y las retamas, con jaras y jaguarzos. La gama de colores que la primavera pinta en esta selección vegetal llega a ser abrumadora, mientras desde las fincas linderas los pardos de las encinas y alcornoques asoman sus tonos por encima de los muros de piedra que las guardan. Este grandioso vergel se ve incrementado por el festejo sonoro y visual de una avifauna abundante capitaneada por la cigüeña negra, la especie más representativa del corredor fluvial.

A la salida de Higuera de Vargas nuestro recorrido se dirige río abajo con dirección al puente de la Bogaña. En este caso, el sendero cubre unos 15 kilómetros por una zona más salvaje ya que, exceptuando la primera media hora de marcha que se recorre por un camino, el resto de la ruta discurre por una vereda ganadera que aparece y desaparece a su antojo.

Patear este tramo del corredor ecológico a primeras horas de la mañana puede traer la grata sorpresa del encuentro con alguna cigüeña negra en pleno lance de pesca. Este cauce, aunque somero, abunda en peces como barbos, bogas, pardillas, calandinos, colmillejas y el endémico jarabugo, exclusivo de la cuenca del Guadiana. Otra especie pescadora que habita estas riberas es la nutria, cuyo resto de festín es posible encontrar sobre las rocas y en las orillas arenosas.

La guinda final al recorrido por el corredor del Alcarrache sería el viejo puente de piedra de ocho ojos, apodado de “la Bogaña” por la dehesa del mismo nombre a la que da acceso. El puente es una bella construcción de calzada plana, realizada en mampostería, que se apoya sobre ocho arcos de medio punto, con sus correspondientes espolones en los pilares, pretiles y aliviaderos. Es uno de los más viejos de la villa, sus arcos con dovelas de piedra de cantería revelan su construcción, su origen no está cierto aunque según Tomas López data de 1501.

Acontinuación una imagen con el recorrido de la ruta, aunque en nuestro caso evitamos el tramo inicial y final por carretera; el primero porque enlazamos desde el pueblo con el río Alcarrache por camino, y el segundo porque directamente no lo hicimos y el autobús nos recogió al llegar a la carretera. En la imagen, aparecen también los datos de la ruta y el perfil y bajo ella, el enlace al track.


Podéis ver el track en más detalle en ESTE ENLACE.

jueves, 6 de abril de 2017

Abierto el plazo de inscripción para la "XVII Ruta del Rey Jayón", domingo 23 de Abril.

Ya se encuentra abierto el plazo de inscripciones para la "XVII Ruta del Rey Jayón", travesía por la "Campiña Sur". Podéis inscribiros hasta el día 20 de abril. La ruta este año se celebrará el domingo 23 de abril

Toda la información sobre esta ruta, así como el procedimiento a seguir para las inscripciones, podéis encontrarla, como siempre, en la web de ASTOLL, y más concretamente en ESTE ENLACE.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Senderismo-Turismo: El Torcal de Antequera.


Dentro del fin de semana (del 17-19 de marzo) en Málaga, y más concretamente en la zona del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, el sábado realizamos la 'ruta seria' por la Sierra de Huma, mientras que el domingo hicimos el celebérrimo “Caminito del Rey” por la mañana, y por la tarde, visitamos de nuevo el Torcal de Antequera, realizando unos la ruta amarilla y otros la ruta verde.

El Paraje Natural de El Torcal se caracteriza por el impresionante paisaje Kárstico, y por las caprichosas formas que la erosión ha ido forjando sobre sus rocas calizas, además de por otros muchos valores naturales: geomorfología, flora, fauna y paisaje... por lo que desde el 18 de Julio de 1989 cuenta con las calificación de Paraje Natural, a lo que hay que sumar la calificación de Monumento Natural por la Unesco desde el 2016, dentro del “Sitio de los Dólmenes de Antequera”, bien de interés cultural declarado Patrimonio de la Humanidad (formado por tres monumentos culturales como son el Dolmen de Menga, Dolmen de Viera y Tholos de El Romeral y por dos monumentos naturales: La Peña de los Enamorados y El Torcal).



"La formación del Torcal se debe de un proceso que ha durado varios cientos de millones de años. Para ello deberemos remontarnos unos 200 millones de años, cuando gran parte de Europa y Oriente Medio se encontraban sumergidos bajo el mar de Tetis, se inicia un proceso de sedimentación carbonatada, originada por la acumulación y deposito de esqueletos, conchas y caparazones de animales marinos en el fondo del mar que durará unos 175 millones de años. Estos sedimentos se han ido acumulando y compactando en diferentes niveles, formando los estratos horizontales de espesores de miles de metros.





Hacia el Mioceno medio, como consecuencia del empuje entre las placas ibéricas al norte del mar de Tetis y la africana al sur, los sedimentos acumulados son comprimidos, deformados y fracturados hasta emerger en un lento y continuado proceso que aún se mantiene. Una vez emergido el relieve, la acción prolongada de los agentes meteorológicos como el agua, el hielo y el viento sobre las calizas, modeló el espectacular paisaje kárstico de El Torcal de Antequera.


La estructura geológica de el Paraje Natural de El Torcal es otro de los aspectos que ha favorecido el proceso de disolución de las calizas. Un gran pliegue en forma de champiñón, con la parte superior muy amplia y estratos horizontales, y unos flancos breves y abruptos, limitados por importantes fracturas, favorece la acumulación de agua en la superficie y su infiltración. El karst se comporta como una gran esponja, almacena el agua de lluvia y la transmite al interior, favoreciendo con ello la disolución subterránea, para, por último, evacuarla de nuevo al exterior por su parte más baja, a lo largo de todo el perímetro de El Torcal, siendo el nacimiento más importante el Nacimiento de La Villa, situado en la cara norte.


Aparte del paisaje kárstico que todos podemos apreciar con una simple mirada, tenemos que tener en cuenta el sistema endokárstico característico en este tipo de terrenos y que en El Torcal se traduce con más de un millar de simas y cuevas formadas por la disolución de las calizas". 

[Texto extraído de la propia web del Tocal de Antequera]


Las fotos que aparecen aquí y algunas más, a más tamaño y resolución podés verlas en ESTE ENLACE.

Para el que todavía no tenga una idea clara de cómo es el Torcal de Antequera, os dejo este pequeño vídeo realizado con un dron, de poco más de tres minutos de duración, que he encontrado en youtube.


Senderismo-Turismo: El Caminito del Rey (Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes - Málaga).


Dentro del fin de semana (del 17-19 de marzo) en Málaga, y más concretamente en la zona del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, para el sábado teníamos previsto la 'ruta seria' por la Sierra de Huma, mientras que para el domingo la idea era hacer “turismo”, realizando por la mañana el celebérrimo “Caminito del Rey”, para el cual teníamos las entradas asignadas a las 11:30, y por la tarde, la idea era realizar la visita a los dólmenes de Antequera, pero como al final no puedo ser por problemas de horarios, ¡nos quedamos con las ganas!, visitamos de nuevo el Torcal de Antequera, una visita que unos tenían mucho más recientes que otros y quizás sólo el compañero Antonio era el único que no lo conocía.

¿Qué puedo decir del famoso Caminito del Rey que no se haya dicho ya?... pues nada... salvo que hay ya mucha saturación de información, de tantas fotos y vídeos que se encuentran en internet, de tantas noticias en prensa, de tantos documentales en televisión, etc... y aún así, y a pesar del efecto llamada, sigue estando desbordado de gente, sobre todo los fines de semana, y aún así, es difícil no dejarse llevar, no impresionarse, no maravillarse... aunque para mi el regreso a esta zona, después de tanto tiempo, no ha supuesto las mismas emociones que aquella primera vez...

No ha sido lo mismo porque la primera vez que estuve en esta zona fue hace 20 años (un 22-2-97 y posteriormente en otras ocasiones) cuando entonces sólo se podía hacer desde el acceso actual de hoy en día hasta el primer puente, quizás unos metros más, al menos si hacer uso de cuerdas o técnicas de escalada, con lo que no podíamos llegar al tramo de sendero que posteriormente empalma con el segundo tramo de pasarelas, realizando el resto de la ruta, una vez cruzado el primer puente sin baranda, por la vía del tren, adentrándonos en los túneles, y mirando hacia el otro lado los tramos en los que los escaladores salvaban las partes del caminito destruido o deteriorado, colgados como salamanquesas en las paredes verticales.

 El primer puente visto desde lejos. La foto de la izquierda es de hace 20 años; la de derecha es actual, del 19 de marzo.


 En la foto de arriba, mi compañero Nando cruzando el primer puente, en una foto de hace 20 años. En la foto de abajo, el mismo puente en la actualidad, aunque hoy en día éste está cerrado.


Hoy casi todo el mundo tiene internet en el móvil, o en casa, en el trabajo, en las bibliotecas, en muchos centros educativos... pero hay que echar la mirada 20 años atrás, cuando si bien es cierto que ya existía internet, no era algo que estuviera tan a la mano como ahora, donde el tema de las redes sociales y compartir fotos, vídeos y experiencias “in situ”, en el momento, era una ilusión, cuando entonces, por aquella época, no había el boom del senderismo o de las bicis de montaña, cuando no existían los tracks compartidos para seguir por gps, cuando tener estos era una utopía , cuando esta zona sólo era conocida por los lugareños y por esos “locos y estrafalarios” extranjeros, venidos de diferentes nacionalidades, para practicar la escalada deportiva es las paredes calizas verticales del Desfiladero de los Gaitanes, para practicar una forma de vida; cuando el mejor internet que podía existir era el boca a boca, porque así se trasmitían esos lugares con encanto, con algo de misterio, con algo de riesgo, con magia, con ese aura...

Así fue como llegué al Chorro hace veinte años, a través del boca a boca. A mi amigo Nando se lo habían enseñado, y él, sabedor que teníamos mucho en común en cuanto a forma de ser y gustos, no tardó en mostrármelo, para disfrutarlo juntos. 
 
En aquella época hicimos muchas cosas; nos movíamos con mi antigua furgoneta heredada de mi padre y que tan buenos recuerdos me trae. Ese fin de semana de hace ya 20 años nos quedamos también, al igual que ahora, en el camping de Ardales; vivíamos el día a día, con ese ansia de conocer sitios, de disfrutar de todas las horas del día, de ver, admirar, sentir... en plena naturaleza. No es de extrañar que ese sábado saliéramos casi de madrugada del camping y regresáramos prácticamente de noche, totalmente agotados, sin ganas de montar tiendas de campaña, así que cenar y directamente al saco dentro de la furgoneta, que valía para todo. Ese día tan completo, primero por el Desfiladero de los Gaitanes y después por la Sierra de Huma, y también el día siguiente con la visita al Torcal, son de los fines de semana que se quedan grabados a fuego en la memoria, momentos inolvidables, así que no es de extrañar que en esta ocasión, antes de llegar a la zona de acceso a las pasarelas, al quedarme ligeramente retrasado del grupo con el que iba, mientras hacía unas fotos de la cima de la sierra por la que estuvimos el día anterior, al ver al fondo la entrada al desfiladero, a la parte más estrecha, llegué a emocionarme recordando aquella primera vez, aquellos momentos, aquella época en la que ansiábamos descubrir, ver, conocer sitios nuevos sin necesidad de ningún tipo de comodidad: unas botas, la misma mochila pequeña con la que no hacía mucho tiempo atrás iba a la universidad, cualquier pantalón, una tienda de campaña o nada, un bocata, ¡y a patear!, a ver mundo, no necesitábamos como hoy en día pasar previamente por el Decathlon para uniformarnos de arriba a bajo, para hacernos fotos y más fotos desde el mismo sitio, pero cambiando de postura, como hacen hoy en día. porque algunos tramos del Caminito se parecen más a la pasarela Cibeles que a otra cosa, donde todo se ha convertido en una romería, en algo “superficial”... y sin embargo y a pesar de los pesares, ¡bienvenido sea todo!, por el hecho de descubrir este enclave a todos, por hacerlo accesible a todos, y por ser un resurgir económico de todos los pueblos de alrededor, porque creo que un buen espaldarazo económico le ha dado la reconstrucción de este célebre “Caminito del Rey”, a toda esta zona que tenía y tiene tanto potencial... 
 
 En el tramo de acceso a las pasarelas, podemos regodearnos con estas vistas. La flecha amarilla de arriba, marca la cima de la Sierra de Huma, donde estuvimos el día anterior. La flecha de abajo, marca la antigua central del Chorro, justo donde está la zona de acceso al primer tramo de pasarelas.

 Inicio del primer tramo de pasarelas, en la entrada a la parte más estrecha del Desfiladero de los Gaitanes.


 Estas dos fotos corresponden a la parte más estrecha del Desfiladero de los Gaitanes.

Saliendo de la parte más estrecha del desfiladero, dirección al primer puente y al fin del primer tramo de pasarelas ahora completamente restauradas.

 Y es que a pesar de tanta 'superficialidad', lo cierto es que el enclave sigue siendo único, pero para mi, NO ES LO MISMO. No es lo mismo venir aquí después de haberlo visto en muchos vídeos de youtube, o en televisión (informe semanal, programa del Calleja, o incluso el paso de la Vuelta Ciclista a España por esta zona el mismo año de la apertura) o en cuarenta mil fotos en internet o en redes sociales, y encontrarte con 500 ó 600 personas que diariamente, o al menos los fines de semana, pueden estar haciendo el Caminito, que venir aquí hace tanto tiempo ya, sin tener una imagen de lo que vas a ver, sólo la transmisión oral, el boca a boca, la ilusión y ganas por conocerlo, y por supuesto, hacerlo prácticamente en solitario, porque recuerdo que aquél sábado de hace 20 años, sólo estábamos en el Caminito mi amigo Nando y yo, y una pareja que iba por delante de nosotros, nadie más, a parte de muchos escaladores que realizaban alguna de las numerosas vías de escalada, dentro de un ambiente distendido y bohemio que existía entre ellos en los momentos de relax, cuando no estaban colgados de las paredes.... Ah! que tiempos...... y sin embargo, hoy en día también vuelco a maravillarme.... ¡pero no es lo mismo!....





Estas últimas fotos se corresponden con el segundo tramo de pasarelas y con el cruce del segundo puente, el puente colgante (el primer puente no se cruza),en otra de las zonas estrechas de este paraje.

Por escribir algo en esta entrada sobre el Caminito del Rey, que no sea nostalgia y morriña de tiempos pasados, pego aquí el contenido del cartel informativo que puede leerse poco antes de entrar en el primer tramo de las pasarelas, en la parte más estrecha del desfiladero:

Hasta mediados del s.XIX el Desfiladero de los Gaitanes era poco más que un valle transitado únicamente por pastores y cazadores. A partir de entonces, la industrialización hizo pensar en crear una línea férrea entre las cuencas mineras de Córdoba y las fábricas de Málaga. Esta línea se terminó en el año 1865 atravesando el desfiladero por túneles y viaductos.

A finales del XIX se buscan alternativas a carbón para satisfacer la creciente demanda energética. Un ingeniero, Rafael Benjumea, recibe el encargo de aprovechar el desnivel existente entre la entrada y la salida del desfiladero para producir electricidad. La obra, terminada en 1906, consistía en desviar el agua a la entrada de Gaitanjeo, forzarla a ciruclar durante tres kilómetros por un canal hasta la salida de los Gaitanes, para dejarla caer desde más de cien metros de altura hasta la primitiva central Salto del Chorro. Un camino adosado a la roca ayudaba en las tareas de mantenimiento del canal. Por los pequeños balcones que aún existen en el tramo superior, el camino recibió el nombre de Balconcillos de los Gaitanes.

Para garantizar la producción eléctrica incluso en años de sequía, en 1920 se construyó el Pantano del Chorro en el río Turón. Aguas abajo, en 1927, se terminó el Embalse de Gaitanejo, para regular también los aportes de los ríos Guadalteba y Guadalhorce. El 21 de mayo de 1921, el Rey Alfonso XIII colocó la última piedra del embalse de El Chorro y recorrió el Camino de los Balconcillos hasta la localidad de El Chorro. Por su obra, el Rey concedió a Rafael de Benjumea el título de Conde de Guadalhorce. Desde 1953 el primer pantano lleva este nombre y el vertiginoso camino de servicio, “Caminito del Rey”.

En épocas recientes se han construido los embalses de Guadalteba y Guadalhorce, al norte, y los de la Encantada Inferior y Superior, al sur de desfiladero para aumentar la producción eléctrica.

En el año 2000 se prohíbe el acceso al Caminito del Rey por motivos de seguridad. En 2015 se abre de nuevo al público”.
 Tramo final del Caminito después de cruzar el puente y salir del desfiladero en dirección a la localidad del Chorro.
  
Entre algunas de las curiosidades de es “Caminito del Rey” están las siguientes:

- El Desfiladero de los Gaitanes es un cañón excavado por el río Guadalhorce y situado entre los municipios de Álora, Antequera y Ardales, con acceso desde el norte por los embalses del Guadalhorce y desde el sur por El Chorro.

- La ruta de el Caminito del Rey discurre por el Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes y traza un recorrido de 7,7 kilómetros, de los cuales 4,8 corresponden a los accesos y 2,9 son de pasarelas (divididos en dos tramos).

- El Desfiladero de los Gaitanes tiene tramos de solo 10 metros de anchura y paredes que alcanzan los 300 metros de profundidad.

- La ruta actual sigue el trazado del antiguo camino construido en el desfiladero para facilitar el mantenimiento de la central hidroeléctrica construida en el embalse de El Chorro a principios de siglo XX. Durante décadas fue una vía de comunicación indispensable entre los habitantes de la zona.

- Las nuevas pasarelas de madera han sido construidas por encima del trazado original, así uno se puede hacer una idea de cómo era el antiguo Caminito y de su peligrosidad.

- El puente colgante de más de 30 metros de longitud y 105 de altura sobre el Guadalorce.



Todas la fotos que aparecen en esta entrada del blog, y algunas más, a mayor resolución y tamaño, podéis verla EN ESTE ENLACE

Y aquí tenéis el enlace a la web oficiial de "Caminito del Rey".


 Entrada para el "Camino del Rey"

Billete de bus para ir desde la salida/final del "Caminito del Rey" al punto de inicio del "Caminito" o en nuestro caso, para llegar al Camping de Ardales...