26 feb 2012
Sendero de la Ermita de Altagracia (Higuera de la Serena) [PR-BA-176]
Hacia tiempo que quería hacer este itinerario que me coge muy cerca de casa y supongo que será por aquello de que las cosas más cercanas siempre las va uno dejando para el final. Siempre acabo diciendo: “qué bien, esta ruta está cerca de casa, un día de estos tengo que venir a hacerla”, y al final acaba pasando una semana y otra, y un mes y otro, y hasta un año, y nunca encuentro el hueco para hacerla, pero definitivamente hoy ha sido el día, además un día espléndido, de primavera, la lástima es que el campo si pudiera hablar no opinaría lo mismo, quiere agua y se nota, está todo muy seco, y el cereal apenas ha nacido y el que lo ha hecho está casi amarillo y no levanta un palmo del suelo. Por otro lado, los caminos también están polvorientos y duros.
Es una ruta circular a la que se le pueden añadir dos extensiones que tienen que ser de ida y vuelta para volver al itinerario circular. Si se hace “el completo”, según el panel informativo al inicio de la ruta, ésta tiene un total de 16,17 km, no está mal para hoy, sobre todo porque me he entretenido en casa y cuando empiezo la ruta son las 11:10 de la mañana.
En general y después de hacer la ruta, me decepcionó bastante. El recorrido circular es totalmente llano y siempre camino-pista, muy duro y polvoriento, con espacios muy abiertos y rodeados de olivares, campos de cereales, viñedos y algunos almendros. Tan sólo mirando al fondo es cuando se ven las sierras.
Lo único interesante de la primera parte de la ruta es la zona donde se asientan las ruinas de la Ermita de Altagracia, en un alto, junto a una alameda despojada de sus hojas en estas fechas, por la que pasa un arroyo ahora sólo con un hilito de agua.
Diario de un viaje cicloturista por la Costa Atlántica Francesa - Quinta Parte (Final)
QUINTA PARTE (y FINAL): ETAPAS DE LA 19 A LA 21.
ETAPA 19. Duna Pyla - Mimizan.
ETAPA 20. Mimizan - V. Boucau.
ETAPA 21. Vieux B. - Hendaya.
FIN DE VIAJE (I Y II).
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THIS IS THE END... como dice la canción de The Doors
La vuelta al mundo en bici por un extremeño en 1928.
Mira tú por donde, posiblemente haya sido un extremeño el primero en dar la vuelta al mundo en bici, y de eso hace ya unos añitos, en 1928, cuando ni había GPS, ni comunicación vía satélite, ni teléfonos móviles, ni televisiones, ni internet, ni había bicicletas ni material deportivo como el de ahora, ni ná de ná... ESO SI QUE ES AVENTURA Y LO DEMÁS ES CUENTO. Si un viaje de este estilo ya es lo máximo a lo que se puede aspirar en el mundo del cicloturismo, hacerlo en esa época, tienen un plus y un mérito impresionante.
En 1928, sí señores, han leído ustedes bien, 1928, Isidoro Mellado, un vecino de Coria (Cáceres), salió de su casa para dar la vuelta al mundo en bicicleta. Durante 8 años atravesó más de 40 países y recorrió 65 mil kilómetros. Cinco libros con fotos, sellos y recortes de prensa demuestran su aventura.
Esta noticia salió en el telediario de TVE, el 11/02/12, y pinchando en cualquiera de estas fotos podéis acceder a la web de RTVE donde se da la noticia, de 1 minuto y 20 segundos.
Lástima que esos libros y fotos no estén digitalizados para que todos pudiéramos tener acceso a ese documento excepcional y disfrutar con las aventuras de este hombre en aquellos tiempos...
Lástima que esos libros y fotos no estén digitalizados para que todos pudiéramos tener acceso a ese documento excepcional y disfrutar con las aventuras de este hombre en aquellos tiempos...
19 feb 2012
Senderismo: Guadalcanal - Llerena
Este domingo en el calendario ASTOLL estaba marcada una de las rutas clásicas y la más larga de todas las que hace la asociación (30 km), y como estos carnavales al final no he ido a ningún lado, en parte porque no he tenido tiempo de preparar nada y en parte porque no he tenido a nadie que me haya arrastrado para hacer algo, he acabado haciendo esta ruta que para mi supone un buen madrugón, porque el tren sale de Llerena a las 7 de la mañana, con lo que tendría que salir de casa a las 6 y levantarme aún antes, menos mal que al menos la ola de frío ya ha pasado y las temperaturas no tienen nada que ver con la del fin de semana anterior.
Llego a Llerena a las 6:50, aparco cerca de la estación de tren y en el corto trayecto me encuentro con algunos que regresan a casa después de una noche de marcha en un estado lamentable, así que por si acaso, los intento evitar a toda costa.
Ya en la estación, a la hora de sacar el billete, somos muy poquitos, creo que ocho, algo que por un lado me extraña ya que es una ruta cercana, y de las clásicas, pero por otro lado, también es cierto que eso de madrugar no le va mucho a la gente, ni tampoco pasar frío, y sobre todo si es una ruta conocida que ya no tiene tanto aliciente, además de que es carnaval y algunos pueden disfrutar de cuatro días y estarán de puente y otros de marcha. En los últimos minutos aparecen cinco más, así que al final saldríamos 13 desde Llerena, mal número, mejor lo dejamos en 12 + Una, porque Lucía era la única representante femenina inicialmente, porque más tarde, a mitad de ruta, a la altura de Fuente del Arco, se unen al grupo la hija de Javier y un amigo, así que finalmente finalizaríamos quince personas la ruta.
El tren salió cinco minutos pasadas las siete, y a las 7:30 estábamos en la estación de Guadalcanal, cuando ya empezaba a amanecer. Aquí se divide el grupo, porque cuatro de nosotros parten por la vía del tren dispuestos a comenzar la ruta, directamente, sin anestesia, mientras el resto bajamos hasta el centro del pueblo para desayunar, y eso que yo ya había desayunado en casa, pero la mañana iba a ser larga, y además me apetecía un café.
Me quedé atrás hablando con Javier, y ya dentro del pueblo nos encontramos con algunas chicas disfrazadas que regresaban a casa después de pasar una larga noche de carnaval. En unos de los bares del centro, tomamos el desayuno reglamentario, y algunos también una “copita de red bull”, antes de disponernos a comenzar la ruta (a las 8:15 salimos del bar), aunque antes hay que salvar de nuevo cerca de kilómetro y medio desde el centro del pueblo hasta llegar a la ermita-humilladero del Cristo de la Salud, desde donde se continua por una senda paralela a una pared de piedra a la izquierda, hasta cruzar la carretera, donde ya están los paneles informativos de la subida al cerro de "La Capitana", de 960 metros, dentro de la Sierra del Viento, que a su vez forma parte del Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla, y que constituye el punto más elevado de éste.
12 feb 2012
Senderismo: V Ruta de los Celtas
Este domingo estuve haciendo la “V Ruta de los Celtas”, en Higuera la Real, una de las macro rutas senderistas, de las multitudinarias, y a la que también asistí el año pasado, organizada por el Asociación Senderista los "Ablonios", de esta misma localidad.
La organización tenía prevista la salida en torno a las 9 de la mañana, así que el autobús con el grupo de los ASTOLL saldría a las 7:30 de Llerena, lo que suponía que yo tenía que salir de casa casi una hora antes para poder coger el bus.
Me levanté a las 6 y a las 6:40 ya estaba con el coche camino de Llerena, a 3,5 grados bajo cero, aunque al igual que el domingo anterior, y justo en el mismo tramo, el termómetro del coche llegó a marcar 9,5 bajo cero, y después de este tramo la temperatura hasta llegar a Llerena, se mantuvo entre los 3,5 y 4 grados bajo cero.
Llego a Llerena a las 7:30 en punto, y el personal ya está montándose en el bus, así que hoy no iba ni a poder tomarme un café, menos mal que por lo menos había desayunado en casa.
Casi una hora y media en bus para llegar a Higuera de la Real, previo paso por Zafra y estábamos viendo que íbamos a llegar muy justos de tiempo, aunque al año pasado el recibimiento a todos los senderistas se alargó un poco, porque daban café y perronillas, y este año esperábamos lo mismo, o sea, que la salida no fuera tan puntual y al menos tener tiempo de tomar un café para calentarnos el cuerpo antes de la salida y mitigar el frío que hacía a primera hora.
A diferencia del año pasado, en el que el bus nos dejó prácticamente en el centro, hoy nos deja a las afueras, en un polígono, donde ya hay otros autobuses, y entre esto y que salimos del bus como “pollos sin cabeza”, por las prisas, confundiéndonos de calle y dando un buen rodeo hasta finalmente tomar la calle que nos llevaría al punto de partida, lo que acabó pasando fue que cuando llegamos ya habían salido todos los participantes, tan sólo quedaba una persona de la organización para cerrar filas, y la salida la tenía fijada a las 9:25, así que no podíamos entretenernos mucho, tan sólo lo justo como para pasar por el puesto donde repartían un plato de migas y una copita de anís, que la verdad, no me vinieron nada mal, aunque tuve que ir comiéndomelas por la calle, y rapidito porque sino se enfriaban enseguida. Junto al puesto de migas había una zona adecentada de forma típica, con un chozo, utensilios o aperos de labranza, de pastoreo, etc... No sé si es aquí donde iban a hacer la “matanza didáctica” prevista para hoy o iba a ser en la misma plaza donde estaba prevista la finalización de la ruta.
El chaval de la organización sale hacia delante, sin más demora, con un grupo de 6 o 7 personas que también se habían quedado retrasados. Dice que no esperaba, así que aunque nuestro grupo ya estaba unos metros por delante, yo me quedé esperando a José Manuel y a Ana que habían entrado en los servicios de un bar, porque como se descuidaran no iban a saber ni por donde íbamos.
Cuando los veo salir les hago señas, y también a Julio que aparece por allí y que pensaba que ya iba por delante, así que los cuatro salimos los últimos, y enganchamos con el chaval de la organización y con el grupito con el que había partido prácticamente a la salida del pueblo, después de cruzar la carretera para tomar el camino de la ruta de este año.
Pensaba que la ruta era la misma que la del año pasado, pero en el rato que estuve esperando con el chaval de la organización que cerraba filas, antes de que este saliera, me comentó que cada año la cambiaban, así que no podíamos despistarnos mucho, al menos hasta coger el camino, porque la verdad es que después no había pérdida, y en los cruces estaban los carteles indicativos con las dirección a seguir.
Adelantamos al grupo que había salido delante de nosotros y con él se quedó el de la organización para cerrar filas, como ya he comentado, mientras nosotros seguimos hacia delante con el fin de intentar coger a nuestro grupo, o al menos a parte de él, porque los “galgos de ASTOLL” suponemos ya habrían impuesto su ritmo.
5 feb 2012
Senderismo: Sierra de Hornachos y el Carrascal
Este domingo tocaba ir de ruta por la Sierra de Hornachos con los ASTOLL, una zona a la que le tenía ya ganas y en la que las veces que he intentado ir por allí en solitario siempre ha surgido algo que me lo ha impedido, así que hoy por fin iba a tener mi primer encuentro con esta sierra.
Por suerte Hornachos está a unos 56 kilómetros de casa, así que hoy no tendré que desplazarme a Llerena y ya quedé la noche anterior con Rafa en vernos en Hornachos, en uno de los bares junto al pilón. Así que no tendría que madrugar mucho, aún así, cuando sonó el despertador a las 7 de la mañana me sentó como un tiro, estaba bastante cansado porque el día anterior cogí la bici de carretera, y las frías temperaturas de estos días y el puñetero aire gélido, acabaron pegándome una buena palizada, así que esta mañana de buena gana me hubiera estado en la cama, y eso que soy de los de madrugar. De cualquier modo, hoy había que levantarse, tenía ganas de conocer esta zona.
Cuando saqué el coche de la cochera, éste marcaba 1,5 grados bajo cero, a las ocho de la mañana y ni un vivo por las calles, pero lo más sorprendente fue cuando conducía entre el tramo de la bajada de la “cuesta de los americanos”, pasada Higuera de la Serena, y el “cementerio de los italianos” en Campillo, en este tramo de escasos 20 kilómetros, el termómetro del coche comenzó a bajar, hasta llegar alcanzar como temperatura mínima siete grados bajo cero, creía que se había vuelto loco, pero por suerte, al llegar a Hornachos, la temperatura se recuperó y ya marcaba los cero grados, o sea, lo ideal, o como dirían los leperos, ni frío ni caló... y esperando a que se recuperaran más con forme avanzaba el día, pues para hoy se pronosticaba un día soleado y una recuperación de las temperaturas.
Aparco junto al pilón, y en la puerta de uno de los bares espero que llegue el personal, y por suerte no tengo que esperar mucho, apenas cinco minutos, porque enseguida veo a los ASTOLL que vienen en varios coches, tal y como está marcada esta ruta. Al final creo que nos juntamos 18 personas.
Desayunamos en el bar y en coche hacia la parte alta del pueblo, hasta un pequeña plaza donde está la casa de la cultura, allí aparcamos los coches y comenzamos la ruta, en ligero ascenso, dejando el castillo a la derecha, encaramado en una buena peña, y al fondo a la izquierda, la Sierra de la Sillá.
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