26 oct 2011
Senderismo Extremadura: Ruta de Carlos V.
[NOTA: Para una descripción más detallada y con más fotos sobre esta ruta, podéis leer ésta otra entrada, más reciente, en este mismo blog, haciendo clic AQUÍ.]
El domingo suena el despertador a las cinco de la mañana, y tras el aseo y desayuno de costumbre, y como ya teníamos preparadas las mochilas, salimos rápidos de casa para coger el coche de Alejandro y desplazarnos a Jarandilla, a unos 20 minutos.
Podríamos haber cogido el bus que pasa por los pueblos de la Vera recogiendo al personal inscrito en la ruta, pero llevando el coche, a la vuelta podríamos cogerlo y venirnos cuando quisiéramos, sin necesidad de esperar a que se llene un bus para que pueda salir o por si queríamos esperar un poco allí y tomar algo antes de venirnos.
Llegamos a Jarandilla sobre las 6, aparcamos y nos vamos a la rotonda del Parador, donde hay un autobús y el control de firmas. Al cuarto de hora, sale este primer bus. Es noche cerrada y como nos queda sobre hora y media de viaje hasta Tornavacas, el que más y el que menos aprovecha para echar una cabezadita.
A las 7:45 llega este primer bus a la entrada del pueblo de Tornavacas, y aparca junto a las naves de una cooperativa, bajamos y se nota el cambio de temperatura, hace frío y se respira humedad, aunque de momento no llueve, pero el cielo tiene que estar cubierto porque no se ve ni una estrella.
Tenemos que esperar a que lleguen los otros dos autobuses, y después, todos juntos, y tras unas breves indicaciones de los monitores y guías de las ruta, comienza la ruta, sobre las 8:15, aún de noche, bajo las luces de la carretera de entrada al pueblo que aún permanecen encendidas, aunque ya hay un poco de claridad, y así podemos ver al fondo, la silueta recortada de la sierra que vamos a ir bordeando al principio, sobre un fondo oscuro de nubes que no auguraban un día soleado precisamente.
18 oct 2011
Senderismo por las Sierras de Benquerencia y de Castuera
El sábado quedé con el amigo Satur para hacer una ruta por las Sierras de Benquerencia y la de Castuera. Quizás no fuera el mejor momento para hacer esta ruta porque está todo muy seco, hace tiempo que no llueve y las temperaturas son muy altas para esta época del año, pero por otro lado nos venía bien, porque nos coge cerca de casa, y si se hace entera es una ruta larga en tiempo, ya que aunque la distancia total puede ser de 17 km, la dificultad estriba es que en algunos tramos íbamos a ir por encima de la sierra, entre canchales, o bordeando ésta, bosque a través, sin sendero, abriéndonos paso entre jaras, encinas y maleza. Y además era una ruta con escapadas, ya que en caso de que no quisiéramos hacerla entera o surgiera algún inconveniente, podríamos utilizar una alternativa para hacer sólo la mitad del recorrido.
¿Por qué hacer esta ruta ahora?, pues básicamente para un par de cosas, primero para probar las botas nuevas tanto las mías como las de Satur, ya que la próxima semana tenemos pensado ir a la comarca de la Vera en Cáceres, y entre otras cosas, hacer la ruta de Carlos V, de unos 24 km de longitud, una ruta de “dificultad media”, aunque también dependerá del ritmo al que se haga. Mis botas las tenía compradas desde hace tiempo, aunque para rutas normales seguía utilizando las viejas, el problema es que éstas ya tienen la suela muy desgastada, y en pedregales agarran poco y las piedras ya se clavan en la planta del pie, así que este fin de semana ya me he decidido a probar las nuevas, y en caso de no tener problemas con ellas, me las llevaría el próximo fin de semana a la Vera y sino, pues tendré que seguir 'domándolas'. Por otro lado, había estado ocho días con problemas en la planta del pie derecho, cuando lo apoyaba es como si se abriera el pie de abajo hacia arriba, bastante doloroso los primeros días; no podía andar mucho y lo poco que lo hacía era apoyando mal el pie, así que durante prácticamente dos semanas he procurado andar lo menos posible, y el fin de semana pasado que es cuando quería haber empezado a probar y 'domar' las botas nuevas, descarté la idea con el fin de dar más reposo al pie, a parte de que seguía con bastantes molestias y lo que no quería es que fuera a peor.
Vista Parcial del recorrido de la ruta, con los nombres de paso en amarillo y azul, y parte del recorrido en rojo. Vistas de la Sierra de Benquerencia y de Castuera, desde el pico Buitrera.
Así que esta ruta, que es dificultosa por el firme por el que se pisa durante gran parte de ella y porque como he dicho antes, es larga en cuanto al tiempo a emplear, sería una prueba de fuego.
17 oct 2011
Diario de un viaje cicloturista por la Costa Atlántica Francesa - Segunda Parte
SEGUNDA PARTE: ETAPAS DE LA 6 A LA 10.
ETAPA 6. Playa Omaha - Granville.
ETAPA 8. Mont St Michel - St Malo.
ETAPA 9. St Malo - St Méen Grand.
ETAPA 10. St Méen Grand-Vannes.3 oct 2011
Diario de un viaje cicloturista por la Costa Atlántica Francesa - Primera Parte
PRIMERA PARTE: ETAPAS DE LA 1 A LA 5.
ETAPA 1. Ruán – Héricourt Caux.
ETAPA 3. Montivilliers - Honfleur.
ETAPA 4. Honfleur - Caen.
ETAPA 5. Caen – Playa de Omaha.2 oct 2011
TRANSERENA 2011
Esta mañana de domingo tenía varios eventos entre los que elegir, pero finalmente se impuso la pereza y opté por lo más cómodo, tanto en lo que se refiere al desplazamiento en coche como a la actividad física en sí, y de esta forma poder tener toda la tarde libre, sin estar hecho polvo.
Por un lado estaba la opción de una ruta senderista: “Las Cascadas del Huéznar”, con el grupo de Llerena, para abrir la temporada de este año, sin dificultad física, pero que suponía un largo desplazamiento en coche en relación a las otras opciones, además de llegar a casa a media tarde. Por otro lado, estaba la “V Marcha cicloturista de Carlos Cuadrado”, en la que el desplazamiento en coche era menor (90 km entre la ida y la vuelta), podría estar más que de sobra en casa para la hora de comer y en donde tampoco acabaría muy machacado porque era una marcha de 85 kilómetros con un pequeño tramo libre, “pa'que corran los galgos”, pero como he dicho antes, estaba con “perritis aguda”, no sé, quizás estuviera así por la salida de ayer por la mañana con la bici, donde el aire me castigó bastante. La última opción que barajaba y que al final fue la que acabé haciendo, fue la ruta senderista de la “Transerena 2011”, que este año transitaba un tramo del Camino Mozárabe (Camino de Santiago desde Córdoba, enlazando en Mérida con la Ruta de la Plata), entre Monterrubio y Castuera, de unos 19 km en total.
Elegí finalmente hacer la Transerena porque el desplazamiento era muy corto, al lugar donde trabajo habitualmente, el recorrido era sin dificultad física alguna y además, es un tramo por el que paso habitualmente, tanto en bicicleta, como en coche por motivos de trabajo, o sea, bastante conocido para mi, así que esto me valdría para hacer un poco de actividad física (la ruta tenía un recorrido de unos 19 km aproximadamente), empezar de nuevo con las caminatas ante la nueva temporada que empieza, y estar en casa perfectamente para la hora de la comida, pudiendo tener toda la tarde para realizar otras tareas que tenía pendientes.
Como he dicho, sólo me incliné por hacer esta ruta por el estado de “perritis” en el que me encontraba desde ayer por la tarde-noche y esta mañana de domingo al levantarme, porque lo que es la ruta en sí, no me motivaba demasiado, primero porque el recorrido es por asfalto (años atrás era una pista de tierra pero acabó asfaltándose) exceptuando los 3 últimos km de pista; segundo por la época del año, en la que después del verano, y a la espera de las lluvias, el campo está muy seco; y por último, porque el recorrido me lo sé prácticamente de memoria, lo que le quita aliciente.
Quizás en otra época del año, por ejemplo invierno, con el campo verde, y pudiendo deleitarnos mientras caminamos, con la vistas de las grullas comiendo por estas dehesas, la ruta hubiera sido más interesante, porque el recorrido en general está bastante bien, transitando por un amplio valle, con las vistas siempre de las sierras de Castuera, de Benquerencia, de la Buitrera y la de Tiros, a nuestra derecha, y a la izquierda, la sierra entre Monterrubio y Puerto Hurraco, con un zona inicial dedicada al cultivo del olivo que posteriormente deja paso a una zona de dehesas, que como he comentado antes, en invierno sirve de comedero para las grullas. Lo único negativo a la hora de practicar senderismo por esta zona, es que se chupa mucho asfalto, aunque para un recorrido en bicicleta está de lujo, porque apenas pasan coches y es muy tranquila y relajante.
Desde el museo del turrón de Castuera, comenzaba la salida en autobús al punto de inicio de la ruta, Monterrubio, de forma escalonada, un bus a las 8 , otro a las 8:30, que es donde intenté ir, pero al juntarme en el parking con Mati, mi compañera de trabajo, y unos amigos suyos, no había plazas suficientes para todos, así que tuvimos que esperar al último autobús, el que salía a las 9.
En Monterrubio, primero visitamos el museo del aceite, donde pasaríamos el primer control y nos harían entrega de un detallito, para después pasar a otro local donde nos darían un 'desayuno molinero', o sea, café y tostada con aceite de oliva, que para eso Monterrubio es una localidad señera en el cultivo de olivares (el desayuno corrió a cargo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Aceite Monterrubio).
A las 9:40 nos pusimos en marcha, los últimitos de todo el grupo, atravesando primero la localidad de Monterrubio, para después coger la pista asfaltada, prácticamente una larga recta con algunos cambios de rasante, que a travesando el valle nos llevaría a nuestro destino, Castuera, donde llegaríamos a la una. Durante todo el trayecto fui con Mati y amigos, charlando entre nosotros, con lo que se me hizo bastante corto el camino, para el cual, y sabiendo como era el firme, fui preparado con las zapatillas de deporte en lugar de las típicas botas de senderismo.
El tramo final, después del último avituallamiento, cuando comienza la pista de tierra, es cuando hizo algo más de calor, el resto de la ruta, a pesar de salir tarde, se hizo con unta temperatura agradable.
Durante el trayecto un par de controles – avituallamiento, y al final, en el museo del turrón de Castuera, bocata y agua, cerveza o refrescos. Allí coincidí con algunos “Perrunos”, con los que estuve hablando de la ruta para el fin de semana del 15 al 16 de este mes, para hacer el Camino Mozárabe entre Córdoba y Castuera en bicicleta, y donde me insinuaron una mala noticia, quizás un cambio de fechas que a mi particularmente me vendría mal, puesto que el cambio que proponen es cuando yo tengo previsto pasar el fin de semana en la comarca de la Vera, en Cáceres, y hacer la Ruta de Carlos V, pero como aún no está confirmado, tocará estar a la espera de qué hacen finalmente. También me encontré con Jesús y con Isabel, su mujer, con los que estuve el domingo pasado en Guadalupe, en la marcha cicloturista.
Por un lado estaba la opción de una ruta senderista: “Las Cascadas del Huéznar”, con el grupo de Llerena, para abrir la temporada de este año, sin dificultad física, pero que suponía un largo desplazamiento en coche en relación a las otras opciones, además de llegar a casa a media tarde. Por otro lado, estaba la “V Marcha cicloturista de Carlos Cuadrado”, en la que el desplazamiento en coche era menor (90 km entre la ida y la vuelta), podría estar más que de sobra en casa para la hora de comer y en donde tampoco acabaría muy machacado porque era una marcha de 85 kilómetros con un pequeño tramo libre, “pa'que corran los galgos”, pero como he dicho antes, estaba con “perritis aguda”, no sé, quizás estuviera así por la salida de ayer por la mañana con la bici, donde el aire me castigó bastante. La última opción que barajaba y que al final fue la que acabé haciendo, fue la ruta senderista de la “Transerena 2011”, que este año transitaba un tramo del Camino Mozárabe (Camino de Santiago desde Córdoba, enlazando en Mérida con la Ruta de la Plata), entre Monterrubio y Castuera, de unos 19 km en total.
Elegí finalmente hacer la Transerena porque el desplazamiento era muy corto, al lugar donde trabajo habitualmente, el recorrido era sin dificultad física alguna y además, es un tramo por el que paso habitualmente, tanto en bicicleta, como en coche por motivos de trabajo, o sea, bastante conocido para mi, así que esto me valdría para hacer un poco de actividad física (la ruta tenía un recorrido de unos 19 km aproximadamente), empezar de nuevo con las caminatas ante la nueva temporada que empieza, y estar en casa perfectamente para la hora de la comida, pudiendo tener toda la tarde para realizar otras tareas que tenía pendientes.
Como he dicho, sólo me incliné por hacer esta ruta por el estado de “perritis” en el que me encontraba desde ayer por la tarde-noche y esta mañana de domingo al levantarme, porque lo que es la ruta en sí, no me motivaba demasiado, primero porque el recorrido es por asfalto (años atrás era una pista de tierra pero acabó asfaltándose) exceptuando los 3 últimos km de pista; segundo por la época del año, en la que después del verano, y a la espera de las lluvias, el campo está muy seco; y por último, porque el recorrido me lo sé prácticamente de memoria, lo que le quita aliciente.
Quizás en otra época del año, por ejemplo invierno, con el campo verde, y pudiendo deleitarnos mientras caminamos, con la vistas de las grullas comiendo por estas dehesas, la ruta hubiera sido más interesante, porque el recorrido en general está bastante bien, transitando por un amplio valle, con las vistas siempre de las sierras de Castuera, de Benquerencia, de la Buitrera y la de Tiros, a nuestra derecha, y a la izquierda, la sierra entre Monterrubio y Puerto Hurraco, con un zona inicial dedicada al cultivo del olivo que posteriormente deja paso a una zona de dehesas, que como he comentado antes, en invierno sirve de comedero para las grullas. Lo único negativo a la hora de practicar senderismo por esta zona, es que se chupa mucho asfalto, aunque para un recorrido en bicicleta está de lujo, porque apenas pasan coches y es muy tranquila y relajante.
| Benquerencia, su castillo y su sierra. A la derecha, Sierra de la Buitrera y la de Tiros, más al fondo. |
Desde el museo del turrón de Castuera, comenzaba la salida en autobús al punto de inicio de la ruta, Monterrubio, de forma escalonada, un bus a las 8 , otro a las 8:30, que es donde intenté ir, pero al juntarme en el parking con Mati, mi compañera de trabajo, y unos amigos suyos, no había plazas suficientes para todos, así que tuvimos que esperar al último autobús, el que salía a las 9.
En Monterrubio, primero visitamos el museo del aceite, donde pasaríamos el primer control y nos harían entrega de un detallito, para después pasar a otro local donde nos darían un 'desayuno molinero', o sea, café y tostada con aceite de oliva, que para eso Monterrubio es una localidad señera en el cultivo de olivares (el desayuno corrió a cargo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Aceite Monterrubio).
A las 9:40 nos pusimos en marcha, los últimitos de todo el grupo, atravesando primero la localidad de Monterrubio, para después coger la pista asfaltada, prácticamente una larga recta con algunos cambios de rasante, que a travesando el valle nos llevaría a nuestro destino, Castuera, donde llegaríamos a la una. Durante todo el trayecto fui con Mati y amigos, charlando entre nosotros, con lo que se me hizo bastante corto el camino, para el cual, y sabiendo como era el firme, fui preparado con las zapatillas de deporte en lugar de las típicas botas de senderismo.
El tramo final, después del último avituallamiento, cuando comienza la pista de tierra, es cuando hizo algo más de calor, el resto de la ruta, a pesar de salir tarde, se hizo con unta temperatura agradable.
Durante el trayecto un par de controles – avituallamiento, y al final, en el museo del turrón de Castuera, bocata y agua, cerveza o refrescos. Allí coincidí con algunos “Perrunos”, con los que estuve hablando de la ruta para el fin de semana del 15 al 16 de este mes, para hacer el Camino Mozárabe entre Córdoba y Castuera en bicicleta, y donde me insinuaron una mala noticia, quizás un cambio de fechas que a mi particularmente me vendría mal, puesto que el cambio que proponen es cuando yo tengo previsto pasar el fin de semana en la comarca de la Vera, en Cáceres, y hacer la Ruta de Carlos V, pero como aún no está confirmado, tocará estar a la espera de qué hacen finalmente. También me encontré con Jesús y con Isabel, su mujer, con los que estuve el domingo pasado en Guadalupe, en la marcha cicloturista.
1 oct 2011
Atardecer desde la "Charca" de Zalamea.
El sábado por la mañana, más tarde de lo que tenía previsto, salí a montar con la bici de carretera, y aunque estuve haciendo una ruta de 70 km que realizo habitualmente, la verdad es que acabé un poco tocado por el puñetero aire que me estuvo azotando durante gran parte del recorrido, tanto de costado como en contra, así que aproveché por la tarde para dar un paseo y estirar un poco las piernas, y de paso hacer algunas fotos del atardecer. Quedé con el amigo Satur, y subimos al cerro de San Cristróbal, junto a las ruinas de la ermita del mismo nombre, para hacer algunas fotos al caer la tarde con la "charca" de Zalamea en primer plano. A continuación pongo algunas de las fotos que hice (pinchando en ellas se verán ampliadas).
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