Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

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"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

domingo, 2 de septiembre de 2012

Festival de Teatro de Mérida 2012. Obra: Electra, de Eurípides.


   Otra entrada de este blog escrita a destiempo, y la razón es que unos días después de asistir a esta representación, el 28 de Julio, me iba de vacaciones, así que estuve con los preparativos y dejé estos comentarios para cuando tuviera un rato...

  No voy a hablar de la trama de Electra, sino de la representación en sí, la cual debió gustar mucho al público asistente a juzgar por lo que aplaudió e incluso poniéndose en pie. A mi en cambio me entretuvo sin más, creo que el comienzo, la introducción, con los coros, fue algo lento, y la parte donde regresa a su patria Orestes, el hermano de Electra, y comienza con ésta a rememorar sus juegos de infancia, me pareció demasiado larga y aburrida, y rompe la fuerza de la trama, la sed venganza de Electra; demasiado tiempo emplea el director en recordar los juegos de infancia, entre estos dos hermanos, independientemente de la interpretación de ambos.

  La puesta en escena me pareció buena, tanto iluminación, sonido, música,  vestuario y maquillaje (aunque para esto último había que tirar de los prismáticos porque siendo miope y desde lejos, no hubiera llegado a tanto). En cuanto a interpretación, qué voy a decir de una pedazo de actriz como Ana Belén, que está que se sale, aunque puesto a poner algún pero, creo que en algunas ocasiones la veo demasiado histriónica, como sobreactuando en cuanto a gestos, aunque supongo será impresión mía, y en cuanto a Julieta Serrano, que hace de Clitemnestra (madre de Electra, que junto con su amante Egisto mata al padre de Electra, momento donde nace en ésta el germen de la venganza, el cual se lleva 20 años incubando hasta que se reactiva cuando regresa su hermano, Orestes), la verdad es que me impresionó, me gustó mucho, incluso más que Ana Belén, por el porte que presenta, y por la cantidad de matices y registros de voz que representa sin sobreactuar y gesticular más de la cuenta, pero con una portentosa voz que va modulando a través de las distintos estados dramáticos e interpretativos que mantiene, sobre todo en su duelo interpretativo con su hija Electra (Ana Belén), que para mi fue lo mejor de la representación de esta obra, y en este caso, un acierto por parte del director, el centrar parte de la obra en este cara a cara entre madre e hija, un mano a mano entre Julieta Serrano y Ana Belén, entre Clitemnestra y Electra, cada una exponiendo con toda la carga dramática de sus personajes, los motivos de sus actos, sin retroceder ninguna de ella lo más mínimo. Como he comentado, alargar esta escena, darle más peso e importancia a este duelo de actrices, además de exponer los motivos que conducen a una y otra a realizar una serie de actos, ha sido un acierto por parte del director, todo lo contrario de la escena donde regresa Orestes y junto con su hermana Electra comienzan a recordar su infancia, que me parece que se alarga en exceso, y a mi particularmente me aburre.

Clitemnestra y Electra, madre e hija (Julieta Serrano vs Ana Belén)
[Foto tomada del periódico el País en su versión digital, del 21.06.2012]

  En la crítica a esta representación, publicada por Rosana Torres en la versión digital del periódico “el País” el 21 de julio, dice ésta sobre Julieta Serrano: “en esta función da una vuelta de tuerca y se muestra en un registro muy distinto al que suele tener, convertida en una magnífica Bette Davis”, y nunca mejor dicho, creo que la comparación con Bette Davis le viene que ni pintado...

  Otro actor que me gustó mucho, aunque con un papel menos importante, es el de viejo maestro de Orestes, interpretado por Carlos Álvarez Novoa, en cambio, no me gustó nada Orestes, interpretado por Fran Perea, y ya es la segunda vez que lo veo en Mérida, y las dos veces compartiendo obra con Ana Belén, e incluso dirigidos por el mismo director, José Carlos Plaza. La verdad es que Fran Perea no me gustó, no me transmite nada, me parece que siempre tiene el mismo registro, el mismo tono de voz, la misma expresión, parece monotema, lo puedes sacar de esta obra y meterla en una serie de televisión de las que hace, o en otra representación, y siempre dada la sensación de que es lo mismo, exceptuando la indumentaria que lleve, a mi particularmente no me transmite nada, todo lo contrario, como he dicho, de Julieta Serrano o Carlos Álvarez Novoa (la madre de Electra y el maestro, respectivamente), que me parecen dos actores como la copa de un pino, con muchas tablas, y como muchos años ya encima de los escenarios.

  Otro punto en el que el director se toma alguna que otra licencia, es en el papel del “marido labrador impuesto” a Electra, un personaje que alarga algo más en esta representación, y también con acierto, sobre todo por la representación de Juan Fernández, que el pequeño papel que tiene lo hace muy bien, y da el único toque de “humor” por decirlo de alguna manera, a la obra, restando un pelín de dramatismo. Este personaje, un aldeano, un pobre campesino con el que obligan a Electra a casarse, es un claro ejemplo de las diferentes caras, facetas o pieles en las que se tiene que meter un actor, un papel totalmente distinto del que representa en la serie de televisión “Tierra de Lobos”, todo lo contrario de lo que ocurre, como ya he dicho antes, y a mi parecer, con Fran Perea, que da igual donde lo pongas que siempre me parece que hace la misma interpretación, aunque el público no debe opinar igual, porque parece que le gusta...

  En definitiva, y siempre en mi opinión y para mis gustos, esta representación de Electra me ha resulta entretenida, sin más, con una Ana Belén que ha esta muy bien en su papel protagonista y con una Julieta Serrano que me encantó; además, el duelo interpretativo entre estas dos actrices es lo más interesante, y por contra, reduciría al mínimo la parte del reencuentro entre Orestes y Electra, recordando sus juegos de infancia, una escena que el director se ha tomado la licencia de alargar, sin acierto en este caso, pero que no tiene ningún peso relevante en la obra más allá de la posible recreación interpretativa de los actores que intervienen en dicha escena. En cambio, si me parece un acierto el dar más vida al papel interpretado por Juan Férnandez

REPARTO: Ana Belén, Julieta Serrano, Fran Perea, Carlos Álvarez-Novoa, Juan Fernández, alberto Berzal, José Antonio Lucia.

Director: Jose Carlos Plaza.



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