Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

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"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

domingo, 13 de abril de 2014

Senderismo por Portugal: Marvão - Castelo Vide

  El pasado Domigo de Ramos, ya inmersos en la Semana Santa, ASTOLL tenía prevista una salida a Portugal para hacer una ruta senderista entre las localidades de Marvão y Castelo Vide, con la correspondiente visita a estas dos bellas localidades portuguesas.

  En principio, la ruta oficial era de unos once kilómetros aproximadamente, entre estas dos localidades, aunque una vez llegados a Castelo Vide, había la opción para quien lo deseara, de continuar haciendo una ruta circular de aproximadamente los mismos kilómetros y pasando por la "Igreja e Fonte de Nª.Srª. da Penha", y para el que no quisiera seguir caminando, podía entretenerse con la visita cultural a Castelo Vide, donde además el domingo coincidía con día de "mercadillo", y esperar a que los otros acabaran la ruta para posteriormente disponernos a tomar unas cervezas y comer... pero como suele ocurrir en muchas ocasiones en relación a los planes previstos: "el hombre propone y Dios dispone", y así, el viaje de ida en bus se hizo eterno, por unas cosas o por otras que no voy a entrar a valorar aquí, pero lo cierto es que tardamos entre paradas y otros menesteres, cuatro horas en llegar, una paliza de autobús.

  Habíamos quedado a las 7 de la mañana, con bastante frío para lo que estábamos acostumbrado los últimos días, e incluso con niebla durante gran parte del viaje de ida, aunque por suerte, a partir de media mañana la temperatura fue subiendo, y aunque no hizo un sol radiante si disfrutamos de una buena temperatura, incluso algo de "bochorno" en algunos momentos de la ruta, pero en general, un buen día para la práctica del senderismo y para disfrutar del campo y de la naturaleza que estos días está radiante, exuberante, pletórica...

  Cuando llegamos a Marvão ya eran cerca de las 11 de la mañana, y claro, sería un pecado mortal si hubiéramos empezado a caminar sin haber realizado una visita turística por esta maravillosa villa, enclavada a 800 metros de altura, en la Sierra de São Mamede, a unos 6 km de la frontera con España (a la altura de Valencia de Alcántara). Algunos ya la conocíamos, como era mi caso, de una de mis rutas cicloturistas, aunque en la última ocasión que estuve por aquí, la niebla cubría toda la sierra y apenas pudimos disfrutar de las maravillosas vistas que se pueden contemplar; pero lo que si es cierto es que tanto los que la conocían como los que la visitaban por primera vez, quedaron encantados con su visita.






  Marvão, a la que bautizaron como "nido de águilas" por aquello de estar enclava sobre la sierra, y tener su castillo-fortaleza situado sobre un cerro granítico de paredes verticales que lo hacen inexpugnables, excepto por el lado desde donde se accede a su entrada principal, es una villa preciosa, donde además del castillo en sí, tiene una zona intramuros que destaca por albergar una villa de casas blancas, muy bien conservadas, calles estrechas, empedradas, tortuosas, en subida, con arcos centrales, y ventanas y balcones con rejas de hierro forjado que en algunos casos muestran también detalles manuelinos; un lugar tranquilo, silencioso, en armonía con la naturaleza donde aún se puede escuchar el canto de los pájaros dentro de aquella quietud y silencio enriquecedor, mientras uno se queda abstraído, transportado a otra época, contemplando el lugar y las maravillosas vistas que se contemplan desde algunos de los miradores o simplemente desde algunas de las estrechas bocacalles, por no hablar de las extensas y embriagadoras vistas que podemos tener en días despejados, como del que estábamos disfrutando, desde las torres y murallas del interior del castillo, desde donde podíamos contemplar al fondo, hacia el oeste, la silueta y el castillo de Castelo Vide, que es la localidad a la que nos dirigiríamos hoy caminando.







  Antes de la entrada al castillo se encuentra también un jardín con setos verdes dispuestos en cuadrículas que realzan aún mas la zona de acceso.

  Os dejo aquí un pequeño vídeo del paseo por Marvão...



  Y entre el retraso por el viaje y la visita cultural, cuando empezamos a caminar para hacer la ruta prevista ya eran algo más de las doce del medio día, demasiado tarde si queríamos enlazar con la ruta circular por Castelo Vide, así que haríamos este trayecto entre Marvão y Castelo Vide tomándonoslo con calma y disfrutando, para llegar a la hora de la cervecita y la comida, previa visita, el que estuviera interesado, en la visita cultural a esta también bonita localidad portuguesa.

  La ruta comienza a los pies de las murallas de Marvão, junto a un crucero que da la bienvenida a un camino empedrado, aunque la alfombra verde de hierba impide ver el firme, no así las paredes de piedras que flanquean este camino, entre bosques de robles aún vestidos a medias en estas fechas.


  La primera parte es en bajada, una veces por caminos amplios y empedrados, con paredes de piedras a los lados y buenas vistas en ocasiones, ya que en otras, los árboles impiden verlas; otras veces el recorrido transita por sendas, en unas ocasiones empedradas y en otras por tramos de tierra pero rodeado siempre de una exuberante vegetación, zonas donde a veces la senda se pierde entre tanta hierba y tan sólo el paso a paso de cada uno de nosotros va abriéndola de nuevo, haciendo honor a los versos de Antonio Machado "caminante no hay camino, se hace camino al andar".



  Sitios donde andamos rodeados de un manto de helechos que se elevan hasta un metro en algunos casos, con un intenso color verde y con el trino de los pájaros que ponen la banda sonora a la ruta que estamos realizando, y ya a partir de la mitad de la ruta, con las vistas al fondo del castillo de Castelo Vide, también situado sobre un cerro, como es habitual...


El castillo de Castelo Vide al fondo, en el centro de la foto.

  Terminada la primera bajada, continuamos alternando zonas de pequeños sube-baja y zonas de llaneo, hasta el último tramo donde ascendemos por asfalto hasta llegar a la entrada de Castelo Vide atravesando una de las antiguas puertas que daban acceso a esta villa, cruzando parte de su judería y llegando a su plaza.



  Durante este bonito recorrido, pasamos por algunas casas de campo rodeadas de árboles y en plena naturaleza, y curiosamente, muchos de los nombres que se ven en las entradas a estas casas no son precisamente ni portugueses ni españoles, más bien son nombres alemanes...¡lo que hay que ver! ¡que gente tan lejana valore tanto lo que nosotros no somos capaces de ver teniéndolo delante de nuestras narices!...




  Ya en Castelo Vide, con los deberes hechos, cada uno es libre de hacer lo que quiera hasta que llegue la hora de regreso a casa, y así, y como suele ser habitual, el personal se divide en pequeños grupos para hacer lo que a cada cual le venga en gana: visita cultural a la sinagoga, o mercadillo, o callejeo o directamente cervecita y tapa, para terminar todos con la comida, café y regreso al autobús, donde habíamos quedado en un principio a las cinco de la tarde, pero al final acabamos saliendo cuarenta minutos más tardes, y al menos, el viaje de regreso se hizo más cómodo, entre otras cosas porque supuso algo más de una hora menos de viaje...

  Y colorín colorado, esta ruta se ha acabado. Una ruta a la que hay que poner un notable alto, tanto por los pueblos que visitamos como por la ruta en sí, donde el único "pero" que hay que ponerle es que tiene algunos tramos pequeños de asfalto, aunque es una carretera local sin apenas tráfico y que no desvirtúa para nada el recorrido, pero el asfalto es el asfalto y eso penaliza, aunque no sea un tramo largo...

   Os dejo aquí un pequeño vídeo de cinco minutos, sobre la ruta realizada:



  Para todo aquellos que quieran ver más fotos, tanto de Marvão como de la ruta senderista, en más resolución, podéis hacerlo haciendo clic en cualquiera de estos dos enlaces:

2 comentarios:

  1. Genial post y enhorabuena por las fotos, son fantásticas! Aquí os dejamos nuestra experiencia por Marvão y muy pronto contaremos nuestro viaje a Castelo de Vide. Un saludo! http://hambredeviaje.blogspot.com.es/2016/02/marvao-donde-hacer-turismo-sabe-cielo.html

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    1. Gracias a vosotros por leerlo, y por supuesto que también he leído vuestro post y veo que también sois amantes del buen comer y del buen beber. Saludos....

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