Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

viernes, 28 de diciembre de 2012

Senderismo por Extremadura: Sierra Grande de Hornachos, Sierra de la Sillá y el Carrascal, por segunda vez este año.

Edu y Ángel en la Sierra de la Sillá. Al fondo, en la parte baja, Hornachos, y en la sierra de la izquierda, es donde se alza el castillo.

  Quienes se pasen con cierta asiduidad por este blog habrán notado que de un tiempo a esta parte apenas ha habido actividad en cuanto a rutas realizadas, tan sólo algunas entradas referentes al tema del Belén, propias de la época navideña. La razón de esta inactividad está en los bruscos e inesperados giros o 'zarpazos desgarradores' que da la vida en ocasiones y que en mi caso, y al menos de momento, han acabado por 'cortarme las alas', así que desde Septiembre del año pasado apenas he hecho rutas, y a partir de Navidades la situación se agravó aún más en casa, así que a partir de ahora, veo difícil hacer rutas de varios días o semanas, ya sean de cicloturismo o de travesías de senderismo o montaña, me tendré que conformar con seguir haciendo cositas, aunque sean rutas de un día, y más distanciadas en el tiempo de lo que a mi me gustaría, pero la vida hay que tomarla como viene, y ahora hay que hacer frente a otras cosas más importantes...

  Terminada esta pequeña introducción a este artículo, comentar que días antes de realizar esta ruta, habíamos estado hablando de ir a pasar el día a la zona de las Villuercas (Cáceres), realizando una ruta por allí con destino final en Guadalupe, donde podríamos comer y pasar la tarde todos los amiguetes, porque cada vez nos vamos viendo más de tarde en tarde, y aprovechando las fiestas y que estábamos casi todos por el pueblo, propuse este plan, pero tal y como suele ocurrir muchas veces, los planes están para no cumplirse, y así, la tarde antes, ya empezaron a algunos a decir que no iban a ir, unos por un motivo y otros por otro. Para evitar hacer un desplazamiento lejano y estar sólo unos pocos, al final les propuse ir a la Sierra de Hornachos, que la teníamos a poco más de media hora en coche, y donde en la otra ocasión que estuve este año, nos quedó pendiente enlazar la cima de la Sierra de la Sillá con la casa-cortijo, evitando el penoso tramo de jara, completamente cerrado y que a Javier y a mí nos costó tanto poder salvarlo (el resto del grupo fue por el recorrido 'oficial').

  La única duda era saber qué tiempo tendríamos, porque los últimos días habían amanecido con bastante frío y con una niebla que no se iba en todo el día, y si hacíamos la ruta que yo quería hacer, con esta situación tendríamos dos problemas: el primero es que no podríamos disfrutar de las vistas desde la cima de la Sierra de la Sillá a sus dos vertientes (la zona de sierras del Carrascal y la Sierra Grande por un lado, y por otro, las grandes llanuras de la tierra de Barro, rotas en la línea de horizonte por las elevaciones donde se encuentra Feria) y el segundo problema que tendríamos es el de la orientación. Por tanto, si el día amanecía con niebla, la idea sería seguir el “itinerario oficial” para evitar problemas de orientación, aunque no disfrutaríamos del entorno por la visibilidad, y si por el contrario se rompía la tónica dominante de la niebla durante los últimos días, haríamos el recorrido que tenía en mente...

  Por suerte, pudimos disfrutar de un día pletórico en todos los sentidos, con algo de frío a primera hora de la mañana, pero después de salir del bar que está junto a uno de los antiguos pilones, en Hornachos, donde tomamos un desayuno de campeones, la temperatura fue templándose y pronto, con las primeras cuestas ya le empezó a sobrar la ropa a más de uno.... Una mañana en la que la niebla nos dejó en paz, ni siquiera hizo acto de presencia, con una atmósfera limpia, nítida, que nos permitió disfrutar de las mejores vistas posibles.


  Finalmente hicimos el mismo recorrido que el ya comentado en OTRA ENTRADA de este blog, salvo que en este caso sí pudimos llegar a la casa-cortijo después de salvar a penas unos metros de la zona de jaras, evitando el tortuoso recorrido de la vez anterior. Desde la casa-cortijo subimos hacia la zona de las antenas, en el Peñón Marín a buen ritmo, donde hicimos una parada para ver las vistas que se abren de nuevo a los dos lados: por una parte tenemos todo el recorrido que viene desde Hornachos, que queda abajo, al fondo, subiendo hasta aquí por el valle que se abre entre la Sierra de la Sillá y el Carrascal y la Sierra Grande, y por otro lado, la zona de llanura de la Serena, con algunas localidades más a la izquierda: Puebla de la Reina y Palomas.

  Bajamos por el mismo camino hasta llegar de nuevo a la casa-cortijo y a partir de ahí seguimos el itinerario clásico, por la "senda moruna" y por la zona de los "Escalones", ya que habíamos quedado con otro amiguete a las tres de la tarde, en Hornachos para comer todos juntos, así que aceleramos el paso y a las dos ya estábamos en el bar donde terminamos la ruta en las veces que me he desplazado hasta aquí, y allí, en la puerta, con un sol escandaloso para esta época del año, con unas cervezas y los aperitivos que llevábamos en la mochila estuvimos haciendo tiempo hasta que llegara Cristián, después de una mañana en la que todo ha salido bien, tanto la ruta como el tiempo que nos hizo, y en esos momentos, después de la rutilla que nos marcamos, y sentados al sol, la cerveza nos sabía a gloria bendita.

  Y para terminar la mañana, nos fuimos al camping a comer, que es el sitio que nos recomendaron, y la verdad es que acierto total, porque nos sentamos en la terraza, al aire libre, disfrutando de unas buenas vistas de la Sierra de Hornachos y del pueblo, y con una buena compañía... lo de la comida fue lo de menos, pero con el hambre que arrastrábamos acabamos por dejar todo bien limpio....

  Bueno, para ilustrar esta ruta, os dejo un pequeño vídeo de unos siete minutos de duración , y para el que quiera algo más en detalle de la ruta, puede siempre echar un vistazo a los comentarios y fotos publicados en esta otra entrada de este blog.


1 comentario:

  1. Me alegro que hayas podido dar un buen paseo. Que todo vaya bien!!!

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