Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

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"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

jueves, 20 de diciembre de 2012

Senderismo por Extremadura: Ruta "Alfonso Onceno", en el corazón de las Villuercas.

[Podéis ver todas las fotos de la ruta PINCHANDO AQUÍ]

  Como de costumbre, ASTOLL organiza todos los años por estas fechas (una o dos semanas antes de la lotería de Navidad) una ruta senderista por los alrededores de la localidad de Guadalupe, que es siempre el punto final del recorrido, donde el personal aprovecha para comprar la lotería al supuesto amparo de la Virgen.

  Este año la ruta prevista era la de “Alfonso Onceano”, con inicio en la localidad de Navezuelas y fin en Guadalupe, como he dicho antes, y en esta ocasión, menos gente de lo que es habitual en esta ruta, unos por imprevistos personales y otros porque se habrán quedado en casita después que durante la tarde de ayer y durante toda la noche, hubiera estado lloviendo, además de cielos cubiertos y probabilidad de que siguieran los chubascos para hoy, aunque según las previsiones, con forme fuera avanzando la mañana la borrasca se iría desplazando hacia el este.

  A mí hoy me daba igual todo, porque después de una buena temporada de inactividad total por diversas circunstancias, tenía ganas de salir y sobre todo de hacer esta ruta por Guadalupe, uno de las clásicos dentro del calendario de ASTOLL, y más en particular, el recorrido previsto para este año me motivaba aún más, porque creo que es el más bonito e interesante de los que he hecho por esta zona y que ahora forma parte también del GR-117 por el “Geoparque de las Villuercas”.

  A las 7:45 me recogió el bus en el cruce de Zalamea, y desde que salí de casa y hasta que llegamos a Cañamero, donde paramos a desayunar, estuvo lloviendo todo el rato, pero a partir de aquí, dejó de llover, y durante todo el recorrido y durante el tiempo que permanecimos en Guadalupe, no llovió nada, y pudimos disfrutar de un buen día, que si bien se mantuvo nublado, la temperatura fue agradable y como he dicho antes, no hubo lluvia.

  El bus para a la entrada de Navezuelas (viniendo desde Cañamero)  porque allí mismo vamos a comenzar la ruta, y desde el primer metro ya comienza la subida, la primera de las dos subidas largas que tiene esta ruta.

Perfil de la ruta

  Esta primera subida tiene poco más de dos km, por sendero-callejón empedrado, pero con mucha piedra suelta y mojada, lo que la hace resbaladiza, con lo que en este primer tramo la “huella” precisamente no era buena, y por si fuera poco al ir subiendo el sendero comienza a transformarse en un improvisado arroyo.

  Las nubes están bajas e imposibilitan que podamos disfrutar de las buenas vistas que deberíamos tener hacia nuestra derecha durante la subida; por otro lado, hay mucha humedad y la temperatura no es fría precisamente, así que se llega con calor al Collado de la Pariera (al pie del Cerro Carpintero con 1.269 m), pero aquí el collado está abierto, desprotegido, y a esta altura sopla fuerte el viento, más frío, que provoca que nos quedemos fríos en este punto del recorrido, mientras esperamos a que lleguen todos los compañeros, porque este fin de subida servirá de reagrupamiento.

 En los inicios de la ruta, enfrentándonos a la primera subida.


  En la bajada todo cambia, el día comienza a despejarse, y podemos disfrutar de buenas vistas de las sierras y valles, con algunas nubes que se amarran con fuerza sobre la cima de los cerros más altos en un intento de no desaparecer, y todo en vuelto entre bosques de robles y castaños, con sus ramas ahora desnudas, pero con sus troncos recubiertos de una gruesa capa de musgo con un color verde intenso, levantándose sobre una alfombra de hojarasca con una intensa gama de marrones y ocres y con un sendero que vuelve, después del último tramo de subida, a convertirse en un auténtico arroyo, porque el agua fluye por doquier y su ronroneo bajando de la sierra hacia el valle del río Viejas, resulta relajante.


 Vistas desde la bajada del collado de la Pariera al valle del río Viejas.


  Quizás el tramo más idílico de la ruta llega  cuando se cruza el río Viejas por un pequeño puente de madera, introduciéndonos en un tupido bosque de troncos de robles y castaños con las aguas del río corriendo hacia abajo con violencia después de las abundantes lluvias de ayer y de esta noche.


 Bajando al Valle del río Viejas.

 Junto al río Viejas

En los alrededores de las cabañas-refugio-merendero junto al río Viejas.

  A unos 500 metros después de cruzar el río, se encuentran unas pequeñas cabañas-refugio-merendero, lugar ideal para descansar un rato y reponer fueras comiendo un poco, mientras disfrutamos de este bonito y agradable entorno en el que nos encontramos

  Terminado este pequeño descanso, toca de nuevo otra subida larga, la segunda y última, con el mismo patrón que vengo comentado,  en cuanto a naturaleza se refiere, salvo que ahora podremos ver a nuestra derecha el pico Villuercas, el más alto de los Montes de Toledo, con sus 1.600 metros.

  El fin de la subida de este tramo finaliza en un collado junto al Cerro de la Arena (1.274 m) desde donde se tienen también muy buenas vistas del otro lado de la sierra. Desde aquí se cruza la carretera descarnada que sube a la derecha, hacia el pico Villuercas donde antes había una base militar, pero antes de llegar a ésta, se encuentra también el “Pozo de la Nieve”, construido por los monjes del Monasterio de Guadalupe para almacenar dicho producto a 1.200 metros de altura, pero nosotros no hicimos el desvío, sino que seguimos hacia delante, ahora en una fuerte bajada que más bien parece un cortafuego, al final del cual se gira a la derecha para seguir la bajada final hasta Guadalupe por la ladera de  la Sierra de Ballestero, hasta encontrarnos de nuevo con la carretera en mal estado que sube al pico de las Villuercas, por la que seguiremos un breve trayecto hasta llegar a la ermita del Humilladero (de corte “mudéjar extremeño con influencia toledana, erigida a principios del siglo XV y lugar de obligada parada para los peregrinos que venían del norte”).

 Bajada desde el collado cercano al Cerro de la Arena (donde finaliza la segunda subida larga), después de cruzar la carretera que sube al Pico Villuercas.

 Ermita del Humilladero.

  Desde aquí, retomamos un camino que baja hasta el pueblo, paralelo a la carretera, la cual queda siempre  unos metros por encima de nosotros, y durante todo este último tramo y hasta llegar al punto final, vamos teniendo la visión del pueblo y del Monasterio frente a nosotros, aunque ya hace tiempo que empezamos a divisar el pueblo (desde la bajada por la ladera de la Sierra de Ballestero).

Último tramo de la ruta, desde la ermita del Humilladero a Gaudalupe, que divisamos ya al fondo.

  Entramos en Guadalupe por lo que creo que es el barrio de San José Obrero y llegamos a la plaza donde se encuentra el Monasterio. Poco a poco va llegando todo el personal, pero hasta que estamos todos, unos aprovechan para comprar la lotería, otros para saludar a la virgen, para ver los belenes, comprar morcilla para llevársela a casa, etc.

  Como no podía ser de otro modo, la ruta no termina hasta que procedemos a la toma de cervezas y vinitos que acompañan en la degustación de la típica morcilla de Guadalupe, además del bacalo y otros... Después del café de rigor, a las cinco de la tarde, tocó el regreso a casa, punto final para este día con una bonita ruta, donde la lluvia nos ha respetado y donde la temperatura ha sido agradable.

  Os dejo aquí un pequeño vídeo del recorrido para tener una ligera idea de la ruta.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado tu blog,si no te importa me quedo por aqui de seguidor.Un saludo desde Andujar.

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  2. Gracias Juan Carlos, y puedes quedarte por aquí el tiempo que quieras, la lástima es que últimamente las circunstancias familiares/personales han cambiado mucho y hace que mis actividades se hayan recortado drásticamente, de ahí que úlitmamente ande 'parillo' el blog. Un saludo.

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