Las andanzas de un lobo estepario extremeño.

Aquí mis batallitas sobre cicloturismo, senderismo, montaña, viajes, naturaleza, música, teatro, ...

"Viajar en bici es hacer más grande el Mundo. Es aprender lo esencial de la vida. Es vivir el presente sobre todas las cosas. El placer del cicloturismo está mucho más en el camino que en el destino, son los medios los que justifican el fin. Durante días, semanas o meses, no necesitas más que lo que llevas a cuestas
" (del artículo: "Con la casa a cuestas", revista: Bike Rutas, Nº 4, 1999)

domingo, 25 de abril de 2010

Senderismo: X Ruta del Rey Jayón

  Este domingo comenzó bien temprano, y es que a la 6:15 había quedado en Azuaga con otros dos compañeros de Malcocinado, para irnos después los 3 juntos hacia Llerena, donde los de ASTOLL habían quedado a partir de las 7 en el Ayuntamiento para repartirse las tareas organizativas propias de esta macroruta, al menos en el aspecto de asistentes, ya que había apuntadas cerca de un millar de personas (un par de días antes había visto un artículo en el periódico hablando de esta ruta y de que hasta ese día había unos 800 inscritos).

  Llegamos a Llerena sobre el horario previsto, aparcamos y directos a la plaza, todavía de noche y con buena temperatura, lo que hacia suponer que al mediodía iba a hacer más bien calor.

  En la puerta del Ayuntamiento, a esa hora se podían contar con los dedos de una mano el personal de la organización, pero poco a poco fueron llegando y cómo estábamos sin hacer nada empezamos a contribuir sacando las mesas y las sillas a donde el personal que fuera llegando para recoger su 'pulsera' de control tendría que dirigirse, en función de la letra de su apellido, para agilizar el proceso y repartir al personal entre las distintas mesas.

  Como nosotros no teníamos asignada ninguna tarea y aún faltaban algunos de los que tenían que estar en la mesa por venir, nos ofrecimos a colaborar, porque ya empezaban a llegar los primeros senderistas, así Antonio y Enrique se sentaron en una mesa, y yo me senté con Basilio.

  Poco después llegaron los que deberían estar en la mesa de Antonio y Enrique, así que ellos esperaron un rato y finalmente se fueron hacia la estación de autobuses.

  El plazo para 'fichar' y recoger la documentación estaba previsto entre las 7:30 y las 9 de la mañana, para que la gente fuera viniendo escalonadamente y se fuera dirigiendo hacia la estación de autobuses, desde donde irían saliendo estos en dirección a la Mina de la Jayona (alrededor de media hora, o poco más) desde donde se iniciaba la ruta.

  Yo me quedé en la mesa con el compañero hasta que vino su mujer, alrededor de las 8:30, y aunque no me importaba quedarme hasta el final, Basilio me recomendó que me fuera porque sino me iba a tocar subir la sierra, en los últimos kilómetros, con toda la calor, y además a él le había tocado este año ser el que cierra la marcha, lo que significa que saldría el último e iría al ritmo del último, cerrando filas, lo que significaba que podía acabar sobre las 4:30 o 5 de la tarde en el mejor de los casos...

  Antes de coger el bus, me fui a un bar a desayunar, y allí estaba también Jesús de Quintana, desayunando, al que ya había visto antes cuando estaba en la mesa, al igual que a Isabel, su mujer y a otros de Quintana, que venían a hacer la ruta y que ya habían partido, aunque él estaba todavía en proceso de recuperación después de una operación y se limitaría a esperar pacientemente a que finalizara la marcha Isabel...

  Me voy con él hacia la estación, y a las 9:05 creo que me parto desde el que creo que era el penúltimo autobús. Allí, en la estación, se encontraba Ángel, megáfono en mano, dando la bienvenida a todos los que montaban en el autobús, y dando unas normas básicas de comportamiento a tener en cuenta a lo larga de esta marcha.

  La verdad es con esto de salir tarde, no conozco a nadie de los que van en el autobús, y todos lo que conozco y han partido, y mis compañeros de viaje, Antonio y Enrique me llevan una hora de ventaja, así que tendré que apretar un poco para que no tengan que estar esperándome mucho en la llegada, en el caso de que ellos quieran irse a casa temprano, porque hasta Llerena había venido en el coche de Enrique y yo había dejando el mío en Azuaga...

  El autobus hace la parada en el mini aparcamiento de la Mina de la Jayona, y después de unos metros de asfalto con una buena rampa, se llega al centro de recepción de este monumento natural, desde donde comienzan las rutas guiadas.

  Uno de los niveles se encuentra abierto, así que algunos se parar a verlos mientras que otros, los que supongo venían de un autobús anterior, salen....



  Desde que se deja el autobús, hay kilómetro o kilómetro y medio en subida, primero por asfalto y después, desde el punto de recepción para los visitantes de la Mina la Jayona, lo que toca es subir por escaleras por las que se va accediendo a los distintos niveles de dicha Mina, unos son visitables y otros no...

  Como yo ya he visitado este monumento natural no hace mucho, y de forma tranquila y con la visita guiada, no me paro y sigo hacia delante. Terminadas las escaleras, se gira a la derecha y al pasar por una cancela abierta, se coge el camino cómodo y en descenso hacia la ermita de la Virgen de Ara, teniendo la posibilidad de abarcar con la vista una gran parte de esta sierra que atravaseremos, donde uno se siente en plena naturaleza, rodeado de sierra, encinas y jaras.

  En este corto tramo en descenso hasta la ermita, voy pasando a bastante gente que van en grupo, y muchos paran también para visitar esta bonita ermita, con sus techos llenos de frisos, de ahí que la llamen, salvando las diferencias, “la Capilla Sixtina de la baja Extremadura”.

  A partir de la ermita, los pequeños grupos que se van formando, me los encuentro cada vez más distanciados, siguiendo un recorrido descendente para después andar llaneando por camino-pista, cómodo y en algunos tramos algo mojado o húmedo, debido a las últimas lluvias de las tormentas de días anteriores, es su justa medida para que ni haya barro o charcos, ni tampoco haya polvo.

  La temperatura a esta hora es muy agradable, incluso algo fresquita, pero el sol luce claro y al mediodía las temperaturas subirán, así que como he empezado tarde, no puedo pararme mucho. Por otro lado, las lluvias de este invierno, y las de los últimos días, hacen que el campo este espléndido, rebosante, frondoso, con toda una gama de colores verdes y con los arroyos, riachuelos y cunetas rebosante de agua y que nos acompañaran en parte del recorrido.

  Terminado el tramo de bajada, al pasar por la Rivera del Ara, comienza una zona de llaneo con algunas rectas donde se voy viendo algunos grupos dispersos que voy alcanzando y dejando atrás, pero llega un momento en el camino-pista sigue recto, y un poco más a la derecha, aparece una cancela abierta con una señal de esta ruta, que yo creo que indica que el camino sigue por allí, o sea, hacia la derecha, pasando por la cancela abierta, dejando la pista cómoda y cogiendo un camino menos cómodo, que es lo que se puede ver desde este cruce, sin embargo, veo que hay mucha gente delante de mi ajenos a esta indicación, siguiendo el camino-pista hacia delante, y es algo que me sorprende y me hace dudar...

  Al final pienso que no es posible que haya tanta gente equivocada, que seguro que de los que van delante, alguno habrá que ya haya hecho esta ruta alguna vez, así que no hago caso de la indicación y sigo detrás del personal, aunque claro, también podría ser que el primer grupo se hubiera pasado la indicación y todos los demás vayan detrás como borregos pensando que los que van delante están en el camino correcto, que es lo que realmente pasó...

  Sigo hacia delante, voy pasando grupitos cada vez más distanciados entre sí, pero mientras sigo viendo gente delante pienso que el camino es el correcto, aunque durante bastante tiempo no veo ninguna señalización..

  Un poco antes de llegar a la casa de un cortijo que está frente al camino, se gira a la derecha, vadeando un arroyo, para seguir por una pista ancha que transcurre paralela al arroyo, y es justo en este desvío donde veo una indicación después de mucho tramo sin ver nada, es una flecha verde, pero no es del mismo tipo que los carteles blancos, cuadrados, con el nombre de la ruta, lo que acaba mosqueándome.

  Sigo hacia delante, y después de pasar un par de grupos, de 3 personas, me quedo sólo, ya no veo a nadie más, ni tampoco veo señales, y lo que más me mosquea, es que estando en algunas zonas el terreno húmedo, no veo señal de huellas, de que hubieran pasado por aquí cientos de personas, y esto acaba por hacerme ver que la ruta no iba por aquí, aunque la dirección era buena, porque entre las sierras, entre los cerros que me rodean y con el ronroneo del agua fresca y cristalina que me acompaña a mi derecha, levantando la vista, se ve desde distintos puntos del camino, la alcazaba de Reina, allá a lo lejos, muy lejos de momento.... Así que aunque el camino no sea el correcto creo que acabaré llegando a Reina por aquí, la pregunta era si por aquí el recorrido era mucho más largo o no, porque si ya habría que hacer unos 24 km, ahora en caso de estar dando un rodeo, tendría que hacer algunos kilómetros extras...

  Después del primer tramo de llaneo, comienzan zonas de sube y baja, y al final se acaba subiendo más, aunque siempre por pista ancha, lo que hace el trayecto más insulso y aburrido, menos mal que las vistas son buenas, rodeado de la sierra y durante la mitad de este camino con la compañía del arroyo a mi derecha y las vistas de la alcazaba sobresaliendo por encima de estos cerros de encinas y de zonas especialmente frondosas...

  Sigo hacia delante , y en una de las subidas, en un cruce, vuelvo a ver una flecha verde, y la sigo, aunque es en la misma dirección que llevo, y siempre por esta ancha pista.

  Veo pasar un todoterreno en dirección contraria a la mía y apunto estuve de pararlo para que me dijera si la pista llevaba a Reina, pero como no iba despacio precisamente, abandoné la idea...

  Después de una última subida-repecho, veo de nuevo la alcazaba, ahora más cerca y comienza un tramo de bajada, más desaborlado, sin sombra, más insulso y aburrido, donde se bordea un cerro por la izquierda que tapa las vistas de la alcazaba.

  Después de bordear el cerro y siempre en descenso, con otro arroyo ahora a la derecha, se llega a una zona de huertas, chalets y es que estoy ahora a los pies del cerro donde se asienta el pueblo de Reina, anclada en la falda de este cerro, y por encima, en lo alto, espléndida, enorme, majestuosa, altiva, desafiante.... se encuentra la alcazaba....

  Ahora toca subir todo lo que he bajado, hasta llegar primero a la entrada de Reina, a la altura de unas pistas deportivas, donde de nuevo veo una flecha verde, y es cuando caigo en la cuenta de que estas flechas verdes eran los indicadores de la marcha ciclista que realizaron los de Guadalcanal, la cual coincidió con la marcha ciclistas del Rey Jayón organizada por los de Llerena, y en donde ahora recuerdo, que la del Guadalcanal estaba marcada con flechas verdes, y que pasaba por la ermita de la Virgen de Ara y por Reina, donde también coincidía con la marcha que organizaban los del club de Llerena...

  Y efectivamente, nada más entrar en la primera calle de Reina, justo donde estaba el avituallamiento de la marcha ciclista que lleva el nombre de Fernando Torres, me encuentro frente a mi con la gente que está entrando en esta localidad por el camino correcto y que coincidía con el tramo de bici que se hacía en la marcha ciclista Fernando Torres.

  Ahora entendía todo. Había realizado parte del recorrido de la marcha ciclista organizada por los de Guadalcanal, en lugar del tramo correspondiente a la ruta del Rey Jayón, lo que me había supuesto algún kilómetros extra en las piernas... bueno, a mi y a los que venían por detrás, que eran unos cuantos...

  Ya desde la entrada en Reina, veo subiendo cerro arriba, dirección a la alcazaba, una hilera de gente, en fila de a uno, parecen hormiguitas subiendo por la ladera.

  A diferencia del tramo que había recorrido hasta ahora, donde he ido caminando en solitario, aquí es todo lo contrario, es mucha la gente que está entrando en el pueblo y que está subiendo, así que uno a un grupo de chavales y voy subiendo con ellos hasta la alcazaba, por sendero, y al llegar allí me encuentro con que la explanada de la entrada está tomada por la gente que está haciendo un descanso, unos sentados, otros de pie, unos comiendo otros curioseando por el interior de las murallas de la alcazaba, etc...
  Entro en la alcazaba para ver si la ermita que está intramuros, está abierta, ya que la última vez que estuve por aquí estaba cerrada y no pude ver su interior. A su entrada había cuatro o cinco personas sentadas, descansando y comiendo algo; hubo suerte, estaba abierta, así que entré para hacer una visita, y la verdad es que desde mi punto de vista, tiene mejor aspecto por fuera que por dentro, espera algo más, pero al menos pude saciar mi curiosidad....
  Ya había estado en otras ocasiones por el interior de la alcazaba, contemplando las bonitas vistas y también bien distintas, que se contemplan; por un lado la campiña sur, llana, campos de cereales; por otro lado, zona de sierras, las estribaciones de Sierra Morena... así que no paré más pensando en que Antonio y Enrique no tuvieran que esperarme demasiado tiempo en la llegada, para el caso en que quisieran irse pronto a casa.

  Bajo por el camino adoquinado hasta la salida del pueblo de Reina, donde se empalma con el camino conocido, y es que es el mismo que se sigue en la Marcha Fernando Torres, así que al menos hasta el teatro romano de Regina, el tramo es de sobra conocido, bordeando a media ladera, el cerro donde se asienta la alcazaba y saliendo a la carretera Llerena-Fuente del Arco, que después de recorrer durante unos metros, se abandona para coger otra más estrecha por la que se accede hasta la misma entrada del teatro romano de Regina y al pueblo de Casas de Reina.

  En la entrada al recinto donde se ubica el teatro romano, se encontraba autobuses para recoger a las personas que no querían seguir o que venían algo 'tocadas' físicamente, sobre todo porque después del pueblo siguiente, había un tramo de subida a la sierra en el que podían pasarlo muy mal, así que la organización tal y como había advertido en la salida, al coger los autobuses, había dispuesto esta zona para aquellos que no quieran seguir adelante.

  Cuando pasa por esta zona veo mucha gente entrando al recinto para ver el teatro y el resto de ruinas de lo que fuera la ciudad romana de Regina Yo seguí hacia delante, ya conozco esto bien, e incluso he tenido la suerte de poder disfrutar este año de un par de actuaciones del festival de teatro que se realiza aquí.

  Sigo hacia delante, adelantando a bastante personal en el corto tramo que separa la entrada al teatro romano del pueblo de Casas de Reina, donde ahora, a diferencia con la marcha ciclista, en la que se rodea a éste y se toma una pista ancha, cómoda y llana que lleva hasta Llerena, se atraviesa el pueblo, pasando por su iglesia y terminado en una explanada llana que va a parar a los pies de la sierra, por donde toca subir.

  Justo en el inicio de la subida me encuentro con el amigo Antonio, al que yo ya le daba llegando, junto a Enrique, a Llerena, pero no, iba tocado, muy tocado, con muchos problemas en los pies, según él por las botas, y a los problemas que ya tuvo la semana pasada en la ruta de los Duques de Feria, se le acumulan los de hoy.

  Estoy un rato con él y con otro tío que estaba a su lado y que como el que no quiere la cosa había hecho 7 ironman, así que sobran las palabras y sólo resta hacerle la ola....

  Después de un rato, cuando el sendero de subida empieza a tener unos repechos más fuertes, el 'hombre de hierro' sin pretenderlo y a su ritmo abandona nuestra compañía, algo que tampoco era muy complicado, porque Antonio iba sufriendo con los pies y lo malo es que todavía quedaba un buen trecho.

  Sin forzar, a mi ritmo, voy viendo que Antonio se queda detrás, así que finalmente decido seguir a mi ritmo, ya no tenía prisa, porque aunque Enrique estuviera delante, como habíamos venido los tres en el coche y Antonio estaba ahora detrás, no tenía la presión de que ellos estuvieran esperándome para irnos, ya que como he dicho antes, habían salido una hora antes.

  La subida, por senderos tortuosos, entre olivares, a esta altura de la ruta, supone la puntilla para más de uno, sin contar con el calor, que a esta ahora ya se deja notar....

  Terminada la subida, un tramo de llaneo y después bajada por camino empedrado en el que voy pasando a algún que otro grupo que ya va deseando de terminar, mientras por delante de mi, en plena bajada, veo como el 'hombre de hierro' echa a correr, ¡vamos que hasta ahora esto habrá sido un paseo para él y como estará fresco, pues se pone a correr!..¡y ya no lo volví a ver más!...

  Después de la bajada viene el último tramo de llaneo que conduce por campos de cereales en los que no hay ni una puñetera sombra, y a mi ya me resultó un poco insulso, se ve desde hace tiempo el pueblo de Llerena y uno ya sólo piensa en acabar y tomarse una buena cerveza fresquita, que el 'Lorenzo' aprieta bien en este llano.

  Entro en Llerena, y de casualidad me topo con el bar 'La Soga', punto de reunión de los ASTOLL en sus salidas domingueras, y allí ya me encuentro con algunos de sus miembros, entre los que está Ángel Boceta, con el que estuve hablando de la ruta y de cómo nos íbamos a organizar para la salida a la Sierra de Gredos prevista para San Isidro, y todo mientras tomábamos la pócima mágica, o sea, la cerveza fresquita....

  A la media hora más o menos, aparece Antonio, y le hago señas para que entre en el bar. Venía derrotado, pero al menos pudo llegar. Para las próximas rutas, probará con otras botas a ver si ese es el problema.

  Lo siguiente fue irnos a la plaza, al punto de partida, y allí estaba Jesús, esperando a Isabel con su grupo, porque aún no había llegado, algo que me sorprendió, porque no la vi por el camino. Un poco más tarde, cuando entró Isabel dentro del patio del ayuntamiento para buscar la comida, me comentó que me había visto en la alcazaba de Reina, cuando bajaba, que me había estado llamando pero que no me había enterado, cosa que no me extraña, porque en esa zona había mucha, pero que mucha gente, y no me extraña que no me enterara de nada....

  En el patio del ayuntamiento, mientras descansábamos y comíamos, estuvimos pasando el rato con uno y otros, y aunque los de ASTOLL tenían pensado quedarse, una vez que terminara de llegar el último, para comer todos juntos y pasar un buen rato, la verdad es que a nosotros aunque nos hubiera gustado estar con ellos, nos resultaba un poco cansado, porque teníamos que estar esperando a que llegara todo el mundo y porque después nos tocaba el viaje de regreso, mientras ellos estaban en su casa, así que los tres decidimos retirarnos y ya nos veríamos el próximo fin de semana para la salida a la Sierra de Cazorla.

  Y así termina esta bonita e interesante ruta, y para el que no conozca no digo la ruta en sí, sino sus sitios emblemáticos, bien merece una nueva visita más sosegada, para visitar tranquilamente el monumento natural de las Minas de la Jayona, la ermita de la Virgen del Ara, la alcazaba de Reina, el teatro romano de Regina, o el mismo pueblo de Llerena....

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